IMPRESO | RADIO | TELEVISIÓN

Morelia, Michoacán a 29 de mayo de 2017
Morelia
Compra
Venta
USD

17.60

19.10

Foto: Agencias. Migrantes recibirán alfabetización en EU,

Migrantes legales forjan su futuro

3 de agosto, 2016

Redacción web/La Voz de Michoacán

Agencias

Montreal, Canadá.- Cala el frío a menos de 40 grados centígrados. El clima sólo es un desafío más. El saber que se trabaja la tierra ajena, enfrentarse a otro idioma y cultura en Canadá, junto a la nostalgia por el hogar y la distancia que les separa de la familia es lo que está presente todos los días. Son migrantes legales, eso marca la diferencia.

No sólo importa el dinero que se envía a casa para que los hijos tengan techo y sustento, sino que se trata de forjar un futuro para cuando regresen a México. Mario Hernández tiene 28 años y llegó a Montreal el 11 de febrero pasado para integrarse al Programa de Trabajadores Agrícolas Temporales México- Canadá, que desde 1974 garantiza la movilidad de mexicanos de manera legal, por un periodo de tres a ocho meses como máximo, después están obligados a regresar a su lugar de origen.

El 11 de junio debe estar de regreso en Chetumal, Quinta Roo, donde le esperan su esposa y sus dos hijos de siete y dos años, a quienes envió en ese periodo alrededor de 800 dólares a la quincena. Labora en el invernadero Noel Wilson et Fils Senc en Saint- Rémi, Québec. Es uno de los mil 851 trabajadores que fue aceptado en 2015 para trabajar en Canadá. Mario está lejos de su familia, la tierra que trabaja no es suya, le hacen falta sus seres queridos y se ha perdido momentos importantes como los cumpleaños.

Sin embargo, se adapta: “El clima es muy rudo, llegamos a estar a menos de 40 grados centígrados, pero vengo acá para el sustento de mi familia, que no les haga falta un techo. Por fortuna trabajo en un invernadero y no a la intemperie”, relata mientras labora con las flores de azalia.

“En México sienten mi ausencia y yo la de la familia, hablamos una o dos veces al día con un programa de llamadas ilimitadas que nos da el patrón de esta finca. Mi esposa le explica a mis hijos Santiago y Paulina que estoy en Canadá laborando. Les dice que lo hago legal, les mando dinero a la quincena, que en México, en el campo, en Chetumal no los ganaba, ni los podría conseguir”, dice.

A él le descuentan cada mes los gastos de la visa temporal, impuestos y el importe del boleto de avión, como parte del acuerdo. Mario labora en el invernadero a p r o x i m a d amente 10 horas al día, con tiempo extra. Si bien lo difícil es el clima, el idioma, la cultura a la que hay que adaptarse y la distancia física que lo separa de la familia, está con otros 30 paisanos.

Estar con ellos atempera la nostalgia. Su jefe directo es Juan Antonio García Juárez, otro mexicano que se integró hace 16 años al Programa de Trabajadores Agrícolas Temporales México- Canadá. “No hay abundancia, pero gracias a Dios tengo un estilo de vida mucho mejor para los míos.

Lo entiendo como un sacrificio familiar, son jornadas muy fuertes de trabajo y es duro para el cuerpo, el rendimiento físico se pone a prueba y allá en México para la familia es difícil no contar con nosotros en momentos especiales.

Al cabo de los años he visto realizados muchos de mis sueños, de nuestros proyectos, he progresado y en mi nación difícilmente lo hubiera hecho”, precisó.

Comparte la nota

Publica un comentario