IMPRESO | RADIO | TELEVISIÓN

Morelia, Michoacán a 26 de mayo de 2017
Morelia
Compra
Venta
USD

17.60

19.10

Beban y coman de mí

1 de noviembre, 2015

admin/La Voz de Michoacán

¿Si tienes sed beberías la sangre de Cristo? ¿Si tienes hambre comerías la carne de Cristo?

Desde hace más de medio año estamos enviando por medio del correo electrónico el libro: “Jesús está vivo” a toda persona que lo solicita. Víctor lo solicitó y este es el resultado de su fe puesta en Jesús. Hoy insertamos desde el principio parte del proceso de sanación de su hijo y esperamos que el próximo testimonio de sanación que publiquemos aquí sea el tuyo. Este fue el primer correo que recibimos y a continuación pondremos los siguientes.

A quien corresponda: Me enteré a través de la columna “Jesús está vivo” en La Voz de Michoacán que sale los domingos, que están remitiendo el libro del P. Emiliano. Les agradezco de antemano nos pudiera hacer llegar una copia a esta dirección electrónica.

Asimismo, desconozco si este medio es el adecuado, sin embargo me permito solicitar además oración de sanación por mi hijo Víctor Abraham Aguilar Tirado, quien cuenta con la edad 1 año 6 meses y que al nacer le fue diagnosticado daño cerebral en la zona parietal. Mi hijo hasta el momento no camina y al parecer por estudios realizados no ve ni escucha correctamente por el daño causado al nacer. Me atrevo a pedir oración de sanación por él, para que sane con la anuencia de Dios. Que pueda ser un niño que vea, escuche y camine por sí solo y que pueda defenderse o valerse por sí mismo.

Doy gracias por su atención. Víctor H. Aguilar Ferretiz

Al recibir este correo nos pusimos en oración por Víctor Abraham y este es el contenido de nuestra respuesta: “Estimado Víctor Hugo, acabo de recibir tu mensaje y estoy poniendo en correo adjunto el libro “Jesús está vivo” del P. Emiliano Tardif. Espero que al recibirlo y leerlo Jesús que está vivo derrame sus gracias en ti y en toda tu familia, en especial en Víctor Abraham.

Jesús, en estos momentos te decimos que creemos que realmente estás presente en la Hostia consagrada. Tú sabes que Víctor Abraham está en una situación muy especial. Se le ha complicado todo a pesar de su pequeña edad, apenas tiene 18 meses de vida. Jesús, tú no tienes corazón para dejarlo así como está. SÁNALO Cristo Jesús por el poder de tu Sangre redentora y de tus llagas que te hicieron los clavos en la cruz. Jesús, tú puedes y quieres hacerlo.

Sabemos que la oración no depende de quien la dice, depende de quien la recibe. Gracias de antemano por todo. Y aún sin ver el resultado de esta oración, te alabamos, te bendecimos y te damos gracias porque tú eres Dios, tú eres mi Dios, tú eres mi único Dios.

Además Señor, dales valentía a los papás de Abraham para que en unos días nos den el testimonio de la sanación de su pequeño.

Víctor, en el Nombre poderoso de Jesús te dijo: “tú hijo va a sanar”, solamente cree y verás la gloria de Dios. Quiero agregar que oraremos por él hasta que sane.

Te recuerdo que en el periódico dice “cuando hacíamos oración en el templo de El Carmen”. Ya no estamos ahí, pero estamos en el periódico y en esta dirección electrónica: [email protected] Nuestro teléfono completo es 0444431 112583 y me puedes llamar en el horario del enfermero.

Regrésame el correo para darme cuenta que ya lo recibiste. Dios bendiga.

Aurelio”.

Después de esta oración por correo nos pusimos de acuerdo y empezamos a orar por la salud de Abraham en su casa.

Isaac y Abraham, el primero tiene seis años y el segundo 18 meses de edad.

Abraham no caminaba y además los médicos dijeron según estudios, que no oía ni veía bien.

Cuando hicimos oración por Abraham, que necesitaba de una escuela de educación especial, pedimos a los papás que perdonaran a los que los han ofendido y pidieran perdón a los que ofendieron. Agregamos que no lo hicieran con sus fuerzas sino que fuera verdaderamente de corazón y en el nombre de Jesús.

El 24 de diciembre del año pasado Isaac hizo una oración mucho muy especial por su hermano Abraham, esto fue lo que dijo: “Jesús, yo te pedí un hermanito para que jugara futbol conmigo y no puede, así no lo quiero. Te doy veinte días para que me lo sanes”.

Con razón dijo Jesús que el que no pusiera en él toda su confianza, como niño, no entraría en el Reino de los cielos.

En la siguiente oración, hablando Isaac con seguridad dijo: Si tienen sed, beban de Jesús. Si tiene hambre, coman de Jesús. Esto se entiende perfectamente bien y se refiere que hay que reconciliarnos con Jesús, con nuestros hermanos y con nosotros mismos. Sus papás así lo hicieron, se confesaron y comieron y bebieron a Jesús en la Eucaristía, y el regalo que Jesús les dio fue la sanación integral de Abraham.

Isaac puso toda su confianza en Jesús y nos invita a platicar familiarmente con Jesús. Quiera Dios que este diálogo nos alimente con el Pan vivo bajado del cielo.

A los quince días de la oración atrevida de Isaac, Jesús sanó a su hermanito.

Jesús está vivo en la casa de los Aguilar y también quiere morar en la casa de quien está leyendo este mensaje.

El papá de Abraham nos mandó el siguiente correo: Aurelio, hoy te quiero hacer partícipe de la alegría que nos sigue embargando, puesto que de nuestro pequeño Víctor Abraham nos han dicho los médicos que le han estado dando el tratamiento para su rehabilitación, que Abraham debe ingresar a una escuela para ayudarle a ponerse al corriente con su atraso psicomotriz, pero lo mejor es que debe ser una escuela de educación regular, ¡¡No necesita escuela de educación especial!! ¿Sabes lo que significa esto? ¡Que con la ayuda de Dios va a poder cursar en preprimaria, primaria, secundaria, prepa y hasta universidad! Que sólo va a necesitar que en la escuela donde lo pongamos le brinden apoyo para que se empareje con los demás niños de su edad. ¿No te parece grandioso? Es algo que tenía dentro de mi corazón guardado como una esperanza, muy lejana quizá, pero que hoy comienzo a verla cada vez más cercana, pero lo mejor es que esta enfermedad me ha ayudado a ver la vida de otra forma, a valorarla y a entenderla, pero sobre todo a saber querer, apreciar, respetar y reconocer tanto a mi familia como a Dios mismo, de quien en algún momento dudé y me alejé. Sé que todavía queda camino por recorrer, que aún no se termina esto, pero lo que sí sé es que es principio de lo que tanto hemos anhelado y que es la total recuperación de nuestro hijo.

En breve te remitiré el testimonio tanto de mi esposa Nayely, como el de mi hijo Isaac y el mío propio, así como todos los escenarios llenos de bendiciones que Dios nos brindó.

Como siempre, recibe saludos de mi esposa e hijos y el mío propio.

Que Dios te bendiga a ti y a toda tu familia. Saludos Víctor H. Aguilar Ferretiz.

Abraham ya camina, ya ve y escucha correctamente y empieza a hablar. Esto es un regalo de Jesús a los que creen que su nombre está sobre todo nombre.

Comparte la nota

Publica un comentario