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Hombre bendito

7 de febrero, 2016

admin/La Voz de Michoacán

Jesús está vivo… en Morelia

Hace tiempo fui a orar por un tío que estaba internado en el ISSSTE, al salir me encontré con una hermana de comunidad que pidió oración por su esposo que estaba en terapia intensiva. Su situación era de verdad grave y complicada.
No pudimos entrar a orar por él, porque varios médicos y enfermeras estaban tratando de alargar su vida, y la oración la hicimos desde afuera.
A los pocos días se nos informa que el hermano fallece y nos invitan a la Misa para orar por su descanso eterno. Al terminar la Eucaristía se me acerca la esposa y me dice que no pudo encontrar un sacerdote que bendijera la tumba de su marido, que si yo lo podría hacer. De momento dije que si, pero ya reflexionando, me cuestioné a mi mismo: Aurelio, tu nunca has hecho bendición por una tumba. Es más, no tienes el libro donde estén estas oraciones y bendiciones. Cuando íbamos en el cortejo me preguntaba como hacer dicha oración.
Le pedí al Espíritu Santo luz sobre mi situación. Entonces fue cuando le pregunté
a Jesús vivo que tenía que hacer. Inmediatamente Jesús me dice: “¿Para que quiero Yo tumbas benditas, agujeros benditos? Deseo más bien hombres y mujeres benditos”.
Esto de verdad me hizo vivir lo que tenía que hacer en el momento anterior en el que nuestro hermano descendiera a la madre tierra. Jesús me hizo experimentar
que tengo poder para bendecir. Si bendigo a alguien, esa bendición pasa a la persona y queda bendita. Además esa bendición se me regresa MULTIPLICADA y yo también quedo bendito.
Con esa bellísima luz me dispuse a orar por mi hermano. Invocamos la presencia
del Santo Espíritu de Dios para que nos diera luz para transmitirla a los demás.
A continuación, todos los ahí presentes hicimos la bendición a nuestro hermano
diciendo: Padre Bueno y misericordioso, en el nombre poderoso de Jesús tu hijo amadísimo, todos los aquí presentes, bendecimos a nuestro hermano que descansa ya esperando la resurrección de los muertos y lo hacemos en el nombre del Padre y en el nombre del Hijo y en el nombre del Espíritu Santo.
Amén.
Jesús prometió que TODO lo que le pidiéramos a su Padre en su nombre, Él nos los concedería. Y nosotros creemos en la Palabra de Jesús.
Tú también puedes bendecir a cualquiera de tus hermanos. Si tienes poder para bendecir tus alimentos, y también bendices a tus hijos, a tus hijas, a tu esposo, a tu esposa, ¿cómo no vas a poder hacerlo con las demás personas?
Puedes hasta bendecir a Dios si en este momento haces tuya la oración de Jesús: “Padre, Señor del cielo y de la tierra “yo te bendigo” porque has ocultado estas cosas a los sabios e inteligentes y se las has mostrado a los pequeños.
Si, Padre, así te pareció bien… Felices los ojos que ven lo que ustedes ven, porque les aseguro que muchos reyes y profetas quisieron ver lo que ustedes ven y no lo vieron oír los que ustedes oyen y no lo oyeron”. El que tenga oídos que oiga. Lc 10,21-24; Mt 11,15
Antes de que bajara nuestro hermano al lugar de descanso, su esposa empezó
este bello canto: “Que alegría cuando me dijeron, vamos a la Casa del Señor, ya están pisando nuestros pies, tus umbrales Jerusalén”. Al terminar de cantar los ahí presentes, ella misma continuó: Entre tus manos, está mi vida Señor, entre tus manos pongo yo mi ser, hay que morir para vivir, entre tus manos, pongo mi existir.
Nuestro hermano fue entregado en las benditas manos de Jesús por toda la
comunidad.
Cuando venía de regreso a casa le pregunté a mi Jesús: Señor: ¿y la tumba? Así me contestó: A que tú Lito (así me dice Jesús, por lo de AureLito) quedó bendita, porque el que allí descansa esperando la resurrección de los muertos, está bendito.
Jesús me hizo experimentar que todos nosotros tenemos poder para bendecir.
Si bendecimos a alguien, esa bendición pasa a la persona y queda bendita, además esa bendición se nos regresa MULTIPLICADA y quedamos benditos.
¡Gloria a Dios!
-Normalmente las mamás cuidan mucho a sus hijos y no desean que su hijo o hija sufran. Siempre buscan que estén en un lugar seguro y sin riesgos. Pero Lupita nos comentó que le dio mucho gusto que su hijo sufriera un accidente, se lastimara y le saliera sangre. De esa manera pudo comprobar que Jesús lo había sanado de hemofilia en el templo de El Carmen. Nuestro hermano Baruc desde que nació padeció esta enfermedad que lo tenía casi siempre escondidode todas las actividades y juegos de los niños. Sus papás lo cuidaban en extremo, no podía subir a la bicicleta, no podía correr, brincar, jugar con sus hermanitos o con los demás niños de su edad. Lo mantenían lejos de cualquier actividad que le pudiera ocasionar una caída o un golpe severo porque la herida no se le cerraba y si había derrame de sangre no se le podía parar.
Hace quince días los papás de Baruc lo llevaros a la oración por los enfermos en Resurrección. Antes de empezar la oración el Señor Jesús dio un mensaje para Baruc. Se lo entregué a su mamá y se puso muy contenta. Si tú que estás leyendo estas líneas quieres saber cual fue el mensaje. El libro del profetaBaruc que dice: “Jerusalén, despójate de tus vestidos de luto y aflicción y vístete para siempre del esplendor de la gloria que Dios te da; envuélvete en el manto de la justicia de Dios y adorna tu cabeza con la diadema de la gloria del Eterno, porque Dios mostrará tu grandeza a cuantos viven bajo el cielo”. Baruc 5,1-3
Después de entregar este mensaje en las manos de Lupita, la mamá de Baruc, se puso feliz y entregó a su hijo en las manos de Jesús y dijo: Señor que se haga como tú quieras.
En la oración del pasado lunes, Lupita nos comentó que la Palabra de Dios se había cumplido en su hijo. Desde ese día el niño juega, se cae, se raspa, le sale sangre, y no pasa nada. La hemofilia es cosa del pasado, le ha desaparecido a Baruc, que tiene el mismo nombre del profeta que tiene un libro en la Biblia.
Cuando ponemos nuestra limitación, enfermedad, debilidad, fractura y todo lo que se le parezca, en las manos de Jesús, nuestros problemas tienen los minutos contados. Quiera Jesús, nuestro hermano mayor, que el próximo testimonio de sanación sea el tuyo.
Estamos es la colonia López Mateos en la parroquia la “Resurrección” los lunes a las 5 de la tarde.
¡Alabado sea Jesucristo!
BUENAS NOTICIAS PARA EL HOMBRE Y MUJER DE HOY
Grupo Apostólico Nueva Evangelización

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