IMPRESO | RADIO | TELEVISIÓN

Morelia, Michoacán a 25 de mayo de 2017
Morelia
Compra
Venta
USD

17.60

19.10

Jesús está vivo… en Morelia

16 de octubre, 2016

Redacción web/La Voz de Michoacán

Por: Aurelio Prado Flores

La misericordia de Jesús es grande, muy grande, tan grande que no se puede medir. Nuestra hermana María Elena nos relata cómo se le complicó su vida y cómo está ahora después de conocer en vivo a Jesús misericordia.

Doy gracias a mi Señor Jesús por haberme liberado del rencor y del odio y ahora me siento sana de mi corazón. Tengo 48 años de edad, hace 30 años me casé y al poco tiempo me di cuenta que mi esposo era alcohólico. Mi padre también era alcohólico y mi vida que había sido muy difícil en la casa paterna se me complicó mucho más al lado de mi marido. Mi vida se complicó tanto que tuve que separarme de mi esposo hace diez años. Lo último que no soporté de su familia fue su consentimiento para que la amante de mi esposo viviera en la misma casa de nosotros. Mi vida fue verdaderamente un infierno y en mi interior crecía el odio y el rencor.

Por todo lo anterior yo no me arreglaba, ni me bañaba, ni me cambiaba de ropa. Me pasaba todo el día en la cama con un fuerte dolor de cabeza y por esa razón me quería quitar la vida. Las veces que visité a los médicos no me encontraron ninguna razón por la cual tenía esos dolores fortísimos de cabeza.

En mi corazón había mucho odio y rencor contra mi esposo y su familia.

Hace cinco meses caí en una fuerte depresión a causa de una enfermedad. Mi situación era verdaderamente complicada, ya no quería vivir.

Un domingo le pedí a una de mis hijas que encendiera la radio y ella no se explicaba por qué, ya que yo nunca escucho la radio y ella tampoco. Estaba un programa de alcohólicos anónimos y quise escucharlo. Cuando se acabó el programa mi hija quiso apagar la radio pero le pedí que no lo hiciera y en pocos segundos escuché un mensaje que decía que si alguien estaba enfermo, triste, desahuciado, sin ganas de vivir, asistiera a la oración por los enfermos que se haría el día siguiente delante del Santísimo en el templo de la Resurrección.

Comentaron que el programa que normalmente dura una hora, ese día nomás tendría una duración de 10 minutos y le dijeron a Jesús que lo que él hace en una hora ahora lo hiciera en diez minutos.

Al día siguiente mis dos hijas se sorprendieron que me arreglara y les pedí que me llevaran al templo de la Resurrección. Durante la oración se pidió perdón por las ofensas y yo aproveché y perdoné de corazón a mi esposo y a toda su familia. Empecé a sentir un calor en todo mi cuerpo y estuve a punto de desmayarme, después me dijeron que eso es el descanso en el Espíritu. A partir de esa día mi corazón cambió, mi vida tomó otro rumbo, toda la semana espero que sea lunes para sentirme amada por mi Señor Jesús.

Durante la oración del pasado lunes me pidieron que condujera uno de los siete Padrenuestros, Avemaría y Gloria que se hacen en presencia de Jesús Sacramentado y el Señor Jesús trajo a mi corazón una verdadera paz. El día siguiente fuimos a visitar a las personas que viven en el Hogar del Cristo Abandonado y de verdad sentí que mi Señor Jesús me llamaba a orar por los enfermos. El miércoles pasado fuimos al ISSSTE a orar por una persona que está en estado terminal. La experiencia que he vivido esta última semana ha sido de verdad extraordinaria.

La depresión es cosa del pasado, ya no me quiero quitar la vida, Jesús está vivo… conmigo, lo siento, lo vivo y cuando oro por la salud de mis hermanos se los quiero transmitir. Quiero terminar diciendo que cuando perdoné de corazón mi vida cambió, ahora quiero servir a mi Jesús orando y ayudando a los más necesitados.

¡Gloria a Dios!

Nuestra hermana ha tenido un fuerte llamado de Jesús y ella quiere servir a Aquel que cambió su vida. La que estaba completamente enferma Jesús la transformó, le dio vida y ella en agradecimiento quiere también dar vida a sus hermanos.

Entra en comunicación con nosotros:

“Teléfonos”: 44 31 98 75 86 Aurelio. En el horario del enfermero. 44 34 09 87 96 Daniel. (443) 445 12 96 casa Aurelio. Oración por los enfermos. Pide por ellos.

“Te doy 15 días para qué me lo sanes”. Palabras del hermanito de Abraham a Jesús presente en la Eucaristía, quién lo sanó del “Síndrome de Wests” (no veía, no caminaba, no oía y tenía convulsiones) lo sanó a los 12 días, le habló como niño y le contestó como niño, no tenía con quién jugar fútbol. Su hermanito dijo “Tomad y Bebed todos de él”, refiriéndose a Jesús. No eran sus palabras. No hablaba así. La familia quedó admirada. Como le hablas a Jesús, ¡¡¡contesta!!!

“Mensaje Semanal” con la Palabra de Dios, con predicación. Velo en el Face, cada siete días.

Domingo de Resurrección con el “Papa Francisco” en Roma, dura 20 minutos nada más. En el Face, diario.

En “Podcat” 5 producciones que podrás oír, por medio del Face. “La primera vez”, “Perdonar es ganar”, “Mi resurrección”. Algunas para variar.

¡Alabado sea Jesucristo!

BUENAS NOTICIAS PARA EL HOMBRE Y MUJER DE HOY

Grupo Apostólico Nueva Evengelización

www.jesusestavivo.org.mx [email protected] [email protected]

 

Comparte la nota

Publica un comentario