IMPRESO | RADIO | TELEVISIÓN

Morelia, Michoacán a 18 de enero de 2017
Morelia
Compra
Venta
USD

21.00

21.80

Jesús está vivo… en Morelia

17 de enero, 2016

admin/La Voz de Michoacán

¿Puedes orar así?, Señor quieras o no quieras, sáname…

¿Me arriesgo a ir al templo de la Resurrección?

Quiero, queda limpio Jesús sigue sanando en la Resurrección. Hace tiempo Jesús vivo nos dio el don de predicar su Palabra. La Palabra de Dios, nos dice la Escritura, es viva y eficaz y cumple lo que contiene, el cielo y la tierra pasarán pero la Palabra de Dios no pasará, se quedará por siempre con nosotros.

Un día recibimos una llamada telefónica pidiendo ayuda, era un hombre que nos comentó que era un alcohólico en grado  extremo. Desde muy joven empezó a tener adicción por las bebidas embriagantes. Pensaba que allí encontraría la felicidad que tanto buscaba. Después de un tiempo se dio cuenta que había sido engañado pero ya no podía dejar de tomar. Ahora estaba padeciendo esta adicción a lo grande, estaba viviendo algo espantoso. Mientras tomaba y después de hacerlo empezó a tener visiones nada agradables, se veía en medio de unos seres horripilantes y despreciables que lo atacaban.

Las visiones se intensificaron al grado que empezó a tener alucinaciones y delirios. Después de vivir lo anterior no podía descansar, y si a duras penas se podía dormir, tenía pesadillas. Su vida, nos dijo, era insoportable, no podía más y por eso llamó.

Ese día predicamos el pasaje cuando un leproso se acerca a Jesús y puesto de rodillas le dice: “si quieres, puedes limpiarme”. Jesús le dice: “QUIERO, queda limpio”. Y al instante le desapareció la lepra y quedó limpio.

Este pasaje está en el evangelio de Marcos 1,40-41 y nuestra sorpresa fue grande al saber que el hermano que pedía ayuda se llama precisamente Marcos.

En ese mismo instante le pregunté a Jesús cual era el plan con su hermano enfermo. Sentí en lo más profundo de mi corazón que me dijo: “QUIERO sanar a los que ya no pueden con su carga”. Con esta seguridad le dije a Marcos: En el nombre de Jesús te digo que él Señor Jesús te está sanado. Ya no vas a poder tomar porque Jesús te está quitando el gusto por el alcohol. Y lo invité a las oraciones por la salud de los enfermos a la Resurrección.

Han pasado más de 7 semanas y Marcos nos comenta que no ha bebido una sola gota de alcohol, Jesús lo sanó. Ahora Marcos que ya recibió las gracias que nos narra san Marcos, nos de su testimonio que la Palabra de Dios sigue sanado. Marcos alaba a Dios en el templo de la Resurrección.

¡Gloria a Dios!

Si tú eres alcohólico o conoces alguno, llévalo a recibir lo que Jesús quiere dar a los que crean que él sanó hace muchos años, sana ahora y sanará por siempre.

Otro hermano de comunidad que no se pierde las oraciones de sanación nos dice: Mi nombre es José Luis, tengo la enfermedad de CROHN, (afectación de los intestinos) gastritis crónica, problema de tendones en mi mano izquierda, migraña. Un zumbido intenso e intermitente en el oído derecho, mismo que estoy en riesgo de perder. Últimamente, el oído izquierdo también empieza a molestarme.

Hace unas semanas, mi mamá me platicó, en una forma muy somera de la oración por los enfermos que se hace en el templo de la Resurrección. De mi parte no le di la importancia requerida a dicho comentario, hasta que en días pasados me empezó la inquietud de ir a la oración. Son cuatro veces que he estado internado por mi problema de los intestinos, al grado que me han trasfundido sangre. Los estudios de endoscopía, (5) los de conoloscopía, (4) tránsito intestinal, (3) ultrasonido, tomografías, tomas de sangre, etc., me hicieron acercarme a Dios, al Sagrado Corazón de Jesús, a la Santísima Virgen María, a estudiar con más interés la Biblia, ir a Misa, preocuparme más por los míos y por los más necesitados y a querer más al Papa. Por fin, el Señor me dio la oportunidad de ir al templo de la Resurrección, motivado por estar cerca de Él y ponerme en sus manos.

Llegué con mi pareja un lunes a las 5:00 horas de la tarde, me sentía nervioso, preocupado, incierto, confundido, temeroso, etc. En sí, no sentía cuál era el fin de ese grupo de personas que ahí oraban.

Al entrar al templo, sentí tranquilidad ante mis inquietudes. Cuando invocamos al Espíritu Santo, sentí una paz interior muy agradable y placentera, sentía calor en mi cuerpo, mis dolores y malestares poco a poco iban aminorando.

Con la oración, la Palabra de Dios y los cantos, la atmósfera que imperaba era hermosa. Cuando estuvimos cerca del Señor Jesús en el altar, le pedí salud, sanación personal y por la comunidad. Sentía algo tan agradable, tan especial, que mí cuerpo seguía experimentando ese calorcito tan lindo. Le pedía también al Señor Jesús que recibiera mis enfermedades físicas, morales y espirituales. Me sentía tan emocionado que me dieron ganas de llorar, porque nunca antes había dialogado tan bonito con el Hijo del Todopoderoso.

¡Gloria a Dios!

Desde entonces, siento la necesidad de estar con mis hermanos haciendo oración.

Qué hermoso se siente pedir por los demás. En cuanto a mis males, poco a poco me han venido dejando en paz, al grado que ni al ISSSTE he ido a consulta. De treinta tabletas o más que tomaba diariamente, hoy sólo consumo once.

¡Alabado sea el Señor y la Santísima Virgen!

Mi mejor médico y medicina están con Jesús en el templo de la Resurrección.

Dios está conmigo y con los míos.

Vivo más feliz y poco a poco voy sanando. Gracias hermanos por orar también por mí.

¡Dios los bendiga!

Hace quince días que José Luis nos dio su testimonio y después de leerlo oramos a Jesús y le dijimos que once pastillas son muchas para que recupere la salud completa. Le pedimos al Señor que mejor le diera la oportunidad de tomar UNA SOLA PASTILLA para su restablecimiento total. El pasado lunes después de la oración, nos dio la bendición con el Santísimo y después la comunión. Grande fue la sorpresa cuando José Luis tomó la MEDICINA por excelencia: el mismo Jesús vivo, realmente presente en la  Eucaristía.

Si tú quieres adelantar tu sanación, empieza por hacer tu examen de conciencia.

Arrepiéntete de tus pecados. Que te duela el hecho de haberte alejado de la casa del Padre y confiesa tus culpas al sacerdote y ahí, y solo ahí, empezará realmente tu sanación completa al recibir la medicina por excelencia.

A continuación pondremos unas de las actividades del Grupo:

Estamos en la Resurrección los lunes a las 5:00 de la tarde.

Un versículo del Evangelio, con explicación por Aurelio Prado Flores

Entrevista al Sr. Cura don Miguel Contreras López. Párroco de la Resurrección

¡Alabado sea Jesucristo!

BUENAS NOTICIAS PARA EL HOMBRE Y MUJER DE HOY

 

Comparte la nota

Publica un comentario