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Mal de Parkinson sanado

19 de febrero, 2017

Redacción web/La Voz de Michoacán

Jesús está vivo… en Morelia
Aurelio Prado Flores
Mal de Parkinson sanado
Yo les aseguro que si dos de ustedes se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, sea lo que fuere, lo conseguirán de mi Padre que está en los cielos.
Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy Yo en medio de ellos. Mt 18,19-20.
La oración comunitaria tiene un poder especial concedido por el mismo Dios. Esto lo hemos experimentado ampliamente en nuestro ministerio. Por esta razón siempre nos gusta orar en comunidad. En comunidad el discernimiento se enriquece ya que uno puede tener una visión, otro un mensaje, aquel una palabra de conocimiento y todos oramos en lenguas. Sobra decir que el momento
comunitario por excelencia es durante la celebración Eucarística. Allí las sanaciones se multiplican.
Desgraciadamente hay gente mal acostumbrada que después de una oración
comunitaria le gusta que se ore en privado por ella. Nosotros generalmente nos negamos ya que eso significaría que la oración que acabamos de hacer no tuvo valor. Existe una tremenda diferencia entre la oración comunitaria la oración personal por cada enfermo. En cada uno de los retiros que hemos tenido en estos dieciocho años ha habido sanaciones físicas en todos y cada uno. Mientras que orando individualmente por sanación no se ha visto el mismo fruto. En cambio, en la oración de curación interior existen más frutos orando por cada caso en particular; pero siempre es una comunidad la que ora por esa persona. En conclusión, pienso que hay pocas personas con don de curación, pero existen muchas comunidades con ese carisma.
Nuestra hermana Enedina nos da el testimonio de su sanación de Mal de
Parkinson: desde hace más de siete años empecé a notar algunas cosas en mí, no podía sostener las cosas y me di cuenta que mis manos empezaron a temblar.
Cuando me pintaba las uñas, mis dedos también quedaban mal pintados.
Participaba fuera del templo del Corazón de María en la venta de productos
de pastelería y cuando me pedían que a una gelatina le pusiera rompope, no lo podía poner dentro del envase y se derramaba, y cuando tenía que darel cambio no era fácil tomarlo para regresarlo. Mis manos casi siempre me temblaban. Lo que noté era que cuando más me preocupaba por mi situación personal, física y familiar, más mal me sentía. Los médicos me diagnosticaron Mal de Parkinson y me dieron un tratamiento para curarlo pero en mucho tiempo no se vieron resultados positivos.
Hace unas semanas mi hija Cecilia me invitó a participar en la oración de
intercesión por las personas.
Cuando estaba orando por las personas que escuchan la Palabra de Dios
solicitando sanación, sentí un colorcito muy agradable pero no le presté atención. Más tarde se me dijo que era el poder del Espíritu de Dios que me había quemado mi enfermedad. Desde ese día no he vuelto a temblar. Me siento
una mujer nueva. Jesús tuvo compasión de mí y mi enfermedad es cosa del
pasado. Cuando oré por los demás y no por mí me llegó lo que siempre había
anelado tener: la sanación a mis males. ¡Gloria a Dios! Ahora sigo orando por los que tienen la necesidad de salud.
Lee con el corazón estas líneas y siente como Jesús te manda ese fuego que viene a destruir tus enfermedades, miedos, temores, angustias y todo lo que se le parezca. Únete con fe a esta oración depositando tu vida entera en las manos de Jesús.
Señor Jesús, creo que estás vivo y resucitado. Creo que estás realmente presente
en el Santísimo Sacramento del altar y en cada uno de los que en ti
creemos. Te alabo y te adoro. Te doy gracias, Señor, por venir hasta mí como
pan vivo bajado del cielo. Tú eres la plenitud de la vida. Tú eres la resurrección
y la vida. Tú eres, Señor, la salud de los enfermos.
Hoy quiero presentarte todas mis enfermedades porque tú eres el mismo ayer, hoy y siempre y tú mismo me alcanzas hasta donde estoy. Tú eres el eterno presente y tú me conoces… ahora, Señor, te pido que tengas compasión de mí. Visítame a través de tu Evangelio para que todos reconozcan que tú estás vivo en tu Iglesia hoy; y que se renueve mi fe y mi confianza en ti; te lo suplico, Jesús.
Ten compasión de mis sufrimientos físicos, de mis heridas emocionales y de
cualquier enfermedad de mi alma. Ten compasión de mí, Señor. Bendíceme y haz que vuelva a encontrar la salud. Que mi fe crezca y me abra a las maravillasde tu amor, para que también sea testigo de tu poder y de tu compasión.
Te lo pido, Jesús, por el poder de tus santas llagas, por tu santa cruz y por   tu preciosa sangre. Sáname, Señor. Sana mi cuerpo, sana mi corazón, sana mi alma. Dame vida y vida en abundancia.
Te lo pido por intercesión de María Santísima, tu madre, la Virgen de los Dolores,
la que estaba presente, de pie, cerca de la cruz. La que fue la primera en
contemplar tus santas llagas y que nos diste por madre.
Tú nos has revelado que ya has tomado sobre ti todas nuestras dolencias y por tus santas llagas hemos sido curados. Hoy, Señor, te presento en la fe todas mis enfermedades y te pido que me sanes completamente. Te pido por la gloria del Padre del cielo, que también sanes a los enfermos de mi familia y mis amigos. Haz que crezcan en la fe, en la esperanza, y que reciban la salud para gloria de tu nombre. Para que tu Reino siga extendiéndose más y más en los corazones, a través de los signos y prodigios de tu amor.
Todo esto te lo pido, Jesús, porque tú eres Jesús, tú eres el buen pastor y todos
somos ovejas de tu rebaño.
Estoy tan seguro de tu amor, que aún antes de conocer el resultado de mi oración,
en fe, te digo: gracias Jesús, por lo que tú vas a hacer en mí y en cada uno de ellos. Gracias por las enfermedades que tú estás sanando ahora, gracias por los que tú estás visitando con tu misericordia.
En nuestra página web
www.jesusestavivo.org.mx tenemos dos nuevas secciones,
videos y programas de radio. Puedes ver y oír cada vez que quieras la
proclamación de la Palabra de Dios y la oración por los enfermos que repite
sanaciones cada vez que lo necesites. Jesús te quiere completamente sano, si no, ¿para que derramó toda su sangre preciosa? Jesús ya se cansó de verte enfermo, él te entiende, sabe de tus caídas, de tus errores, pero también quiere verte arrepentido, alegre, sano, que quieres que su miericordia, sanaciónsalvación, sea derramada en ti y los tuyos. Visita nuestros videos y manda.
¡Alabado sea Jesucristo!
BUENAS NOTICIAS PARA EL HOMBRE Y LA MUJER DE HOY
Grupo Apostólico Nueva Evangelización

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