IMPRESO | RADIO | TELEVISIÓN

Morelia, Michoacán a 17 de enero de 2017
Morelia
Compra
Venta
USD

21.73

21.85

Testimonios de sanación

3 de enero, 2016

admin/La Voz de Michoacán

El domingo después de la celebración de la Eucaristía una hermana se dirigió con nosotros a decirnos que tenía serios problemas con su columna vertebral, tres vértebras estaban completamente desviadas y le producían un dolor muy intenso, además de que no podía mover su espalda. Nos pidió oración y francamente no se la pudimos negar. Estamos acostumbrados que después de la Eucaristía no hacemos ninguna oración puesto que la Eucaristía es la oración por excelencia, la más grande. Pero nuestra hermana estaba completamente segura que Jesús la iba a sanar. Varios hermanos nos reunimos junto al sagrario y le dijimos a Jesús que creemos que él está ahí. Le tocamos a la puerta.

Pusimos a nuestra hermana en sus manos. Al imponerle las manos ella tuvo descanso en el Espíritu y traté que cayera en la alfombra que estaba delante.

Me tomó de sorpresa y se fue hacia atrás y se resbaló por los escalones. Le dije al Señor que si le pasaban otras complicaciones la tendría que sanar completamente.

Nuestra hermana quedó varios minutos de espalda en el frío mosaico. Cuando se puso de pie su espalda estaba completamente sana, sus vértebras estaban en su lugar, el dolor había desaparecido, Jesús la había sanado. Jesús usó el golpe y el frío y le dio lo que le hacía falta a nuestra hermana Paty.

¡Gloria a Dios!

Hay dos formas de comprobar lo anterior: una si crees y la otra, si vas y lo vives. Decídete por la que quieras, pero hazlo. Jesús está vivo y sana a su pueblo, basta que creas en él y hará maravillas en tu vida.

Luego de la Eucaristía con la que terminamos la Asamblea de Oración una hermana nos dijo que un familiar suyo estaba muy grave, que tenía cáncer y estaba desahuciada, que era urgente ir en ese momento a orar por ella, esperaban ya un desenlace. Le dije que no era posible pues era muy tarde y además ya teníamos otras actividades contraídas con anterioridad. Insistió y nos dijo que probablemente era la última oración que podría recibir.

Le dije que no se preocupara que iríamos el sábado. Aceptó, pero no muy convencida.

Cuando llegamos a su casa nos dio gusto ver muchas personas para la oración.

Eran familiares que habían venido de diferentes partes del país y dos de los Estados Unidos, pero no habían venido precisamente por la oración, esperaban su muerte.

El Señor nos dio un mensaje de unión y lo compartimos con los hermanos.

Ellos se sintieron confortados y participaron en la oración. Además les dijimos que nosotros no vamos a orar “por” los enfermos sino que vamos a orar “con” los enfermos. Varios de nuestros hermanos dijeron que habían sentido “algo” dentro de ellos que los hacían sentir diferentes. En realidad algunos de ellos tenían ataduras muy fuertes.

A veces pensamos que los que están en cama son los enfermos pero los que andamos de pie algunas veces estamos más enfermos que ellos.

Nuestra hermana Lupita tenía varios días sin probar alimento y no se pudo incorporar, lo único que pudo hablar fue que si quería y podía comulgar. Su participación en la oración fue negativa, pero toda su gente lo hizo de una manera muy participativa.

El lunes la hermana que nos invitó a la casa de Lupita nos dijo que el día siguiente o sea el sábado, Lupita pidió de comer, se levantó, empezó a platicar y recordó varias cosas de meses pasados. El jueves nos dijo que los médicos no se explican tan repentina recuperación, nuestra hermana quiere ir a la alabanza en el templo de La Resurrección y llevarle unas flores a María de La Resurrección ya que próximamente celebraremos su día de días.

¡Gloria a Dios!

– La semana pasada durante la oración con los enfermos una hermana nos dijo que tenía un serio problema en su casa: les pegaba mucho a sus hijos. Dijo que nos les pegaba de una manera “normal”, sino que a veces sangraban o los dejaba inconscientes. Empezó a llorar y pidió perdón delante de todos.

Les dije a la comunidad que así se confesaban en la antigüedad. Y que además la reconciliación en los primeros tiempos no era muy frecuente, había personas que tardaban muchos años preparándose para poder reconciliarse con Dios y además lo podían hacer una sola vez en su vida. Ahora es muy fácil, basta arrepentirse de corazón y hacer la promesa de no volver a hacerlo y el sacerdote en nombre de Jesús nos deja limpios, hayamos gracia a los ojos de Dios gracias a Jesús que nos reconcilió con el Padre.

Nuestra hermana nos dijo que ella hacía eso porque cuando era niña también sus padres le habían pegado igual. Oramos a Jesús y le pedimos que rompiera esas ataduras que tenía nuestra hermana ya que ella era víctima de víctimas, que probablemente a sus padres les pasó lo mismo. Durante la oración ella se quedó sin poder hablar, estaba “muda”. Al poco tiempo nos dijo que sentía muchos toques en su lengua, le dije que ese día en la noche el Señor le iba a dar un “regalo”. Añadí que se reuniera con su esposo en oración y de preferencia también con sus hijos. Lo hizo y nos contó que cuando terminaron de orar sintió mucho calor en todo su cuerpo y empezó a orar en lenguas.

Su esposo que siempre la había criticado empezó a cambiar y prometió que próximamente estará alabando a Dios en la “Resurrección”.

A veces el Señor nos usa para evangelizar a los nuestros y llevar a toda la familia a su alabanza.

¡Gloria a Dios!

A partir de hoy vamos a escribir algunas de nuestras actividades qué tenemos para ti.

Entra en comunicación con nosotros:

“La Hostia palpitando” impactante video en YouTube. Para que lo creas. Te invitamos a verlo. Sucedió en Morelia.

“Yo vi a la Virgen”. Testimonio de nuestra hermana de comunidad Marilú: en YouTube. Cuando estábamos en la Z radio.

“Jesus me sano de Diabetes”. Testimonio de nuestra hermana de comunidad Cecilia en YouTube.

Misa diaria. 7 días a la semana. A las 11:00 horas casi medio día. En vivo, quedando después grabada.

Página web: www.jesusestavivo.org.mx con todas las producciones a todas horas. Todos los días.

Dirección electrónica: [email protected] abbaap es una palabra compuesta,

abba = Papá Dios, ap = Aurelio Prado.

¡Alabado sea Jesucristo!

BUENAS NOTICIAS PARA EL HOMBRE Y MUJER DE HOY

Grupo Apostólico Nueva Evangelización

[email protected]; www.jesusestavivo.org.mx [email protected]

Comparte la nota

Publica un comentario