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¡Caramba, qué de cositas!

11 de septiembre, 2015

admin/La Voz de Michoacán

Los legisladores mexicanos actuales son muy poco confiables; un diputado no necesita ser erudito pero tampoco tan sabio como para, siendo casi santo, según sus publicaciones en el pajarito o Facebook, sindicalice a los suyos para que no se queden sin chamba al cambio de gobierno. Eso lo hacen porque los referidos personajes que gozarán de tal beneficio son incapaces de encontrar chamba por mediocres, mimados  y creídos. Claro que como padres o hermanos o parientes tienen todo el derecho de amarlos a su manera.

Otra de sabios mexicanos que aplican o hacen leyes. Bien, ahora que hay muchas cosas que se han legalizado y gozan de cabal salud, la pregunta es si lo que la Biblia señala como causas de graves destrucciones (Sodoma y Gomorra) ahora son cuestiones legales y admitidas socialmente como la sodomía.

La iglesia mayoritaria en México se está modernizando dicen, porque facilita la anulación de matrimonios y “perdona” el libre albedrío de quienes abortaron. Curioso porque los que más protestan por los abortos son precisamente hombres, esos seres que sólo riegan la semillita de la vida y cargan toda responsabilidad sobre la tonta que se dejó engatusar, mejor dicho, embarazar.

Las sentencias por crímenes y otros delitos dan risa según. El 14 de mayo del año 2008 salió libre del Cereso II de Morelia, Vidales Soto, que estuvo en cierto sanatorio porque llegó herido en el abdomen después de matar a dos gentes, antes mató a un velador de un negocio de conocidos personajes de esta ciudad de Morelia, en Apatzingán; y eludió con cartas de recomendación de notables políticos de la entidad una condena por narcotráfico de ocho años y se fugó de un penal de Tamaulipas donde purgaba 8 años por lo mismo: narcotráfico. Lo operaron en Apatzingán, quedó mal, vino a Morelia a ese sanatorio y de ahí pidió traslado a otro de donde se fugó. A los tres meses regresó para matar de 14 balazos de una pistola 9 milímetros a Jorge Ariel Rico Vargas, médico ortopedista. El maldito sólo estuvo 14 años preso.

Y hay una duda, claro está que la justicia mexicana es muy blandita y peculiar cuando se ofrece y bajo ciertas circunstancias. La duda es si las comisiones que llegaron de otros países a petición de unos padres de 43 desaparecidos cuyos recursos para movilizarse y pasar tiempo sin trabajar son un misterio, ciertamente de derechos humanos, no violan la soberanía de un estado con sus hechos y comentarios que realmente en nada clarifican el hecho, solo retardan lo que todo mundo sabe y que debe ser castigado: un multihomicidio policial municipal.

Tantas cosas como un sospechoso reemplacamiento vehicular, a unos cuantos días de la llegada del nuevo gobierno. Los relevos de funcionarios ratones a última hora. Los asuntos del corazón escandalosamente públicos, la burrada de Camacho y Trujillo de dar diputaciones plurinominales a gentes sin militancia en el partido por sobre los derechos de quienes hicieron méritos; no se puede creer el personaje de segunda posición antes de Mario Armando Mendoza, un eminente trabajador a favor del PRI de mucho tiempo. Sólo Michoacán es el paraíso, pero de unos cuantos.

 

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