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¿Dónde estás, alegría?

16 de septiembre, 2016

Redacción web/La Voz de Michoacán

Por: Ada Estela Vargas Cabrero

 

De las tradiciones, una muy agradable fue la asistencia al “Grito” de independencia por cuenta del gobernador del estado, en una noche mágica llena de vendimias ligeras y de objetos alusivos a la fecha como rehiletes, busca suegras, silbatos etc. y comiendo un dulce de “algodón”, cacahuates tostados o garapiñados, manzanas acarameladas sostenidas por un palito, etc. mientras las chicas eran sorprendidas agradablemente por algún galán que les obsequiaba un clavel, una rosa, una flor de nardo o una cara y olorosa gardenia.

Entonces, las estaciones del año estaban perfectamente delimitadas y nunca llovía, ahora no se sabe. Desde la cercana casa de Abasolo hasta la plaza principal, es corta la distancia y se buscaba el mejor lugar, generalmente por el frente de la catedral para ver bien la ceremonia: al mandatario tocando la réplica de la campana de Dolores después de lanzar con potente voz el tradicional -¡Mexicanos, vivan los héroes que nos dieron patria, viva Hidalgo, viva Morelos, viva Guerrero,” etc. pues los hubo que se sacaban de la bolsa más nombres y bueno, estaba bien. Tocar la campana, ondear la bandera saludar al pueblo, retirarse del balcón central de Palacio de Gobierno e ir a saludar a los integrantes del gabinete y a sus familias así como  a las jerarquías de los otros niveles y poderes gubernamentales. Más tarde, recibía los parabienes del pueblo que después de estrechar su mano gozaba de la verbena popular y los grandes personajes,  de una cena patriótica y elegante.

Fiesta de convivencia popular y de refrendar la solidaridad entre pueblo y gobierno. Las banderas y los sombreros con frases picantes, muchas veces groseras, eran “de cajón”. Se decía era “noche libre” pues a don Claudio Cabrero Esteban, el abuelo español, le mentaban la margarita y le decían más insultos con la recomendación de irse a la chin… o a España por gachupín y refugiado, que no fue así pues vino a trabajar a los aserraderos de Río Frío como técnico forestal con un amigo del entonces Presidente Díaz, antes de la revolución. De Valdemaqueda a Santa María, un rincón al que le dio mucho de su dinero en beneficio del pueblo (por ejemplo, la parte asfaltada que sube de Los Filtros a la bomba del agua). Tan buen material que no tiene baches desde 1944 cuando se hizo.

Ahora, México este país grato, bello y mágico ha sido depredado, enlodado, injustamente copado por la delincuencia organizada y desorganizada a grado de que la espontánea alegría popular huyó y solo restan gentes que constantemente desobedecen reglamentos y ley incluso en el peligroso acto de lanzar cohetes a gentes inocentes. La gente vive aterrada, a la defensiva, sin saber lo que es disfrutar la vida con paz y tranquilidad. No se disfruta con esas vallas y policías.

Es muy satisfactorio que existan personas como el ingeniero Melchor Ornelas que conservan la memoria popular enalteciendo a las víctimas de atentados sin razón que dejaron muertos y heridos, lesionados para toda la vida.

Así como es peligrosos y resguardan los sitios donde acude la gente a estas celebraciones, es más peligroso celebrar en la calle con humeantes hogueras que dañan el medio ambiente aparte de que significan tala ilegal de árboles, baile, sonido y borrachera callejera los festejos del mes de diciembre, la navidad que debe ser familiar y religiosa y el pagano año nuevo. Es costumbre chilanga, nada de “tradición moreliana”. Los candiles se prohibieron cuando existían autoridades, en los setentas y todos obedecieron.

La zozobra en que se vive, es producto de la corrupción, ineficacia y falta de autoridad de los gobiernos contemporáneos: tal vez el viejo PRI era de gente autoritaria pero no pasaba esto. Incluso el partidazo cada domingo presentaba un espectáculo de canciones, música y bailes en la cerrada de San Agustín.  Para record Guinness está el pollero que vive en el 195 de la calle Eréndira en la colonia Sara Malfavón, van dos años y medio que contamina peligrosamente el sitio enfermando severamente a los asmáticos y a las autoridades les vale. Al fin dijo_ Dónde está el muerto, dónde los muertos, no hay y pueden seguir viniendo a la casa pues no encontrarán nada y todo seguirá igual. Y…para Ripley: es médico que no ejerce. Dicho directamente a quien esto escribe que sufre de asma alérgica y casi se muere con sus pestes, ruido y gas.

Lástima, se necesitan …esos.

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