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Morelia, Michoacán a 24 de marzo de 2017
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Emapapados, apogeo mariano

19 de febrero, 2016

admin/La Voz de Michoacán

Francisco ha sido el tercer Papa que visita México; con singular afecto lo esperaron en Morelia sin importar que para entrar a un palco en el Estadio Morelos duraran cinco horas, que durmieran en el pavimento para verlo pasar, que citaran a los jóvenes para el simulacro y para hacer valla, desde las dos de la mañana para terminar casi de noche.

Todos los esfuerzos se sintieron menos con el arma de la fe religiosa, que no es igual a la fe. Y repasando los escenarios, el más hermoso fue el sobrio y elegante de la misa en Morelia en el Estadio Venustiano Carranza, con la presencia invaluable del Cristo de pasta de caña, la réplica de la Virgen de la Salud de Pátzcuaro con la alegría de sus colores, las mariposas monarca, el altar y los utensilios incluyendo la silla papal tallados exquisitamente en madera de cedro por los artesanos de Pátzcuaro, obsequio de un creyente, el báculo de Vasco de Quiroga que portó Francisco I. la presencia austera y sabia de su Excelencia Alberto, cardenal Suárez Inda. Más tarde el interior lujoso y refinado de la catedral moreliana con el Señor de la Sacristía y los otros íconos religiosos y la increíble arquitectura del centro histórico, Patrimonio Cultural de la Humanidad, hizo singular la reunión. A la gente, lo que más les satisfizo fue la escenografía el Estadio Morelos, tal vez por la alegría de los jóvenes. Un gran esfuerzo el retrato vivo del pontífice a su arribo al aeropuerto, las ofrendas en las jícaras y los trajes típicos y esa bella música moreliana, desde las pirekuas hasta las notas del virtuosismo de sus compositores del Conservatorio de las Rosas. Michoacán y Morelia en particular, conservan la tradición coral.

A la masa popular le fascinó ese rayo de luz que desde el cielo nuboso pero con sol, parecía tocar al papamóvil y a su digno ocupante y después esa cruz que se formó y parecía adornar el frente, durante otro instante de su trayecto. Hay muchos resentidos, de esos que a todo encuentran peros y sin embargo, sólo el comentadísimo y lamentable incidente del joven mal educado al que Francisco le dijo que no fuera egoísta y que casi lo tumba al tironearlo de un brazo fue el prietito en el arroz. Lástima, pero mostró su lado humano.

En lo personal, del mensaje a una juventud que para la experiencia pareció corta, un tanto pusilánime al decir que cómo le harían, esa expresión que se usa en su tierra de “no vine a sobarles el lomo” fue la piedra angular del mensaje.

El mensaje papal tuvo varios aspectos, sólo que como dice la canción, hay que saber interpretar los sonidos del silencio. Los años que son ancianidad y el desconocimiento de buena parte de la tecnología dejó son la información televisiva a quien escribe para la visita a Tijuana, pero fuera de sus frases y discursos, se entiende.

En primer lugar, los mexicanos deben como lo hicieron con él, acudir a un guía que es nada menos que el Presidente de México, quien discretamente comulgó en la misa de la basílica. Fue electo legítimamente y auxiliado por os gobiernos estatales y municipales dirige el rumbo del país. Hay que reencontrarse pueblo y gobierno y marchar juntos, lo que no quiere decir que es sin tener puntos discordantes, pero en lo general debe existir paz y armonía.

En segundo lugar, debe cada mexicano, contribuir a regenerar el tejido social y también el medio ambiente, para vivir y progresar, nadie más lo puede hacer, luego entonces, manos a la obra. Sin quejicas.

En tercer lugar, cuentan con una fuerza espiritual extraordinaria y desperdiciada, olvidada, porque Tenochtitlan, Mexitli, es una ciudad mística, sagrada, como Jerusalén. Ahí, en el Cerro del Tepeyac está la Madre Naturaleza con el vientre henchido de vida: Coatliue, Cihuacóatl, Tonantzin y María de Guadalupe que se mostró entre rosas de Castilla pero misteriosamente plasmada en un ayate de fibras mexicanas que llevó Juan Dieguito Con un nombre de origen árabe según dicen (Río de lobos) reúne las partes del mestizaje. Iberos, pueblos godos, árabes y nativos de América. Ella “no hizo igual con ninguna otra nación”, la virgen que forjó una patria como el título de la película, ese símbolo aglutinante de multitudes que empuñó el Cura Hidalgo y que sin carácter oficial por el estado laico, es reconocido incluso por la UNAM como el primer símbolo del nacionalismo mexicano. Ella y las distintas advocaciones marianas como la Virgen de la Salud de Pátzcuaro, es la madre, la protectora, la que infunde calor y vida, fuerza l espíritu religioso del pueblo. Si un papa argentino vino a orar ante ella pidiendo su protección… ¿Qué es de ustedes mexicanos, que no recurren a ella con su enorme fe religiosa?…

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