IMPRESO | RADIO | TELEVISIÓN

Morelia, Michoacán a 25 de marzo de 2017
Morelia
Compra
Venta
USD

18.13

18.90

Morelia: pendientes eternos

16 de octubre, 2015

admin/La Voz de Michoacán

Morelia, la rosa de piedra encantadora, la ciudad se quedó sin alma porque poco a poco fue perdiendo sus tradiciones y costumbres. Las jaletinas de leche, combinadas, de jerez con o sin rompope por las tardes en el portal. La  deliciosa garapiña; la cebadina; los cabezas de garbanzo con que se divertían los niños cada Semana Santa; el ponteduro; las bolitas de leche quemada; el pinole; el atole cuajado de zarza o canela vaciado de pequeñas cazuelas con relieves en el fondo que adornaban la sabrosa golosina al vaciarla para comerla. Las gorditas, enchiladas placeras su platillo tradicional, bien hechas; los diversos tacos dorados con rica salsa, lechuga, crema y queso. Las flores para darlas a la dama preferida, de una en una adornadita con algo de follaje y su asegurador. Los jardines llenos de diversas y olorosas flores. Su paz.

Turismo no las fomenta.

Pero tiene graves asuntos pendientes, pasan una y otra administración municipal y no le quieren entrar al toro mientras la ciudadanía sufre y se desespera.

El problema más graves es la CEPAMISA que contamina totalmente el valle de una manera dramática sobre todo porque se dice que hay que ocuparse de la sanidad del medio ambiente. Y por si fuera poco, consume el agua que debe destinarse a consumo humano, la de los manantiales de La Mintzita. Se dice que en 10 años no habrá agua para Morelia y sin embargo, se gasta en elaborar papel higiénico, aparte del daño espantoso que causó depredando los preciosos bosques de la entidad, de los cuales no queda nada  acabando hasta sus preciosas orquídeas silvestres hoy casi extintas.

El segundo problema es la industria química que causa severas enfermedades a sus habitantes y a zonas aledañas de la colonia Industrial. Ahí hay otras fábricas que como la harinera o la resinera, deben estar en otro lado.  Por muchos lugares como en la colonia Granjas del Maestro, hay otras “industrias” como fábricas de tostadas y churritos y junto a las casas habitación peligrosos depósitos de cartón regados en toda partes, alguno a tres cuadras de la avenida principal.

Tercero. Las vialidades, que no hay porque cuando se compra un lote, se paga por las aceras y el arroyo y nadie va a gastar más en calle que en vivienda. Aparte, las escuelas proliferan en el centro o en puntos conflictivos como en Altozano, donde no hay vialidades pero si muchas escuelas de todos los niveles. En el centro los particulares operan escuelas patito con permiso de las autoridades en casas inadecuadas porque también es un error del INAH la política sobre casas antiguas que prefieren sus dueños derribar ante el costo y dificultades de las composturas. La moda es convertirlas en (¿?) “hoteles”, totalmente improvisados en cuartos llenos de bichos, oscuros, sin adecuadas instalaciones sanitarias. Esos bichitos son nada menos y nada más, alacranes, arañas capulinas, pulguillas, chinchitas  y más.

Cuarto. Carencia de áreas verdes, que hace a la ciudad verse fría y desangelada. Los prados de pasto o los árboles como los laureles de la India que no deben podarse, se ven mal bajo el falso argumento de “permitir el lucimiento de sus construcciones de cantera” siendo caso único en el mundo y con el efecto de rancho rabón.

Y vea los horrendos molotes sobre las azoteas en la zona colonial sobre todo en los portales y avenida principal que desmerecen el título de Patrimonio de la Humanidad y de patrimonio Histórico de la Nación. Poderoso caballero es el dinero.

A turismo le falta convertirla en acogedora y hospitalaria pues no hay restoranes de comida regional, no consigue un lugar donde hagan churipo, tortillas a mano, atapacuas u otros platillos famosos de la gastronomía que también es patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Vaya, que ni una agüita de chía se puede tomar.

Comparte la nota

Publica un comentario