IMPRESO | RADIO | TELEVISIÓN

Morelia, Michoacán a 23 de julio de 2017
Morelia
Compra
Venta
USD

16.35

17.85

La armonía en familia

15 de octubre, 2015

admin/La Voz de Michoacán

“No estaré de acuerdo con lo que digas, pero  siempre defenderé tu derecho de decirlo” Anónimo

El Diccionario Pequeño Larousse Ilustrado dice que la armonía es la “unión o combinación de sonidos agradables”; también indica que cuando se vive en armonía, hay amistad y buena correspondencia. Partiendo de esta definición y el enunciado que encabeza esta nota, nos lleva a considerar que la familia, como núcleo de la sociedad está llamada a vivir en amistad en un ambiente de relacionamiento agradable, de amistad y buena correspondencia.

Las familias que desarrollan su vida en esa forma, no sólo están actuando para sí mismas, sino que a la vez de una manera natural trascienden hacia la comunidad en la cual les toca vivir. Así llegan a formar un concierto en el cual su ser y hacer son amistad y buena correspondencia agradable en el bien común.

Con todo,  la realidad nos enseña que hay varias familias cuyos miembros se empeñan en vivir una situación desagradable  en constantes dificultades haciendo imposible la convivencia  entre ellos mismos y con  sus vecinos.  Esto da lugar a que en vez de ser agentes de buena voluntad, heredan a sus descendientes comportamientos que posteriormente les  acarreará grandes problemas en la escuela, el trabajo y con todas las personas con quienes se relacionen.

Hay multitud de factores que propician que no haya armonía en las familias; por lo tanto toca a cada miembro, del grupo familiar observar su propia conducta, si quiere que en su hogar haya un ambiente agradable, y hacer los cambios en su propia persona que coadyuven  a la mejor convivencia con los demás.

Mientras que los individuos insistan en hacer su regalada voluntad sin tomar en cuenta lo que los demás piensen sobre un asunto, causaran dificultades que a la postre redundarán en distanciamientos y rechazo a todo lo que se diga o haga.  De  aquí que es indispensable tomar en cuenta la opinión y deseos del otro para evitar problemas.

Con frecuencia surgen grandes distanciamientos entre las personas, esposos, hijos y entre los parientes más cercanos por la falta de escucharse mutuamente;  “es que tú no me escuchas”, se recriminan uno al otro.  Cuando se presta atención a lo que los demás tienen que decir, entonces comienza la armonía y se evitan dificultades.  Aunque no se esté de acuerdo con la postura del interlocutor, el solo hecho de escucharlo, ya es un gran paso en el buen relacionamiento.

Por lo tanto siempre existe el compromiso  de aprender a escuchar.  Hay muchos medios que ayudan a logran ésta enseñanza; libros que tratan sobre el tema, el asistir a grupos cuyos asuntos  son en cuanto a las relaciones humanas, el observar el comportamiento de familias que se llevan bien para aprender de ellas.  Entre la mejor literatura  que ayuda a como  convivir con nuestro prójimo recomiendo la lectura de la Biblia;en los  evangelios,  en particular El Sermón del Monte, San Mateo capítulos  5 al 7;  de la misma forma la carta del Apóstol Pablo a los Romanos capítulo 12 y 13.

En fin, qué más podemos considerar sobre un asunto tan importante e indispensable  sobre cómo las familias, en la sociedad y en el tiempo que nos toca vivir, se han de  relacionar en tal forma que den lugar a la armonía para poder disfrutar  de la vida  que Dios nos concede.

Por lo que, tomando en cuenta que los tiempos actuales, que son los nuestros, la sociedad se encuentra en grandes conflictos y que esta bombardeada día y noche por elementos que amenazan su integridad y el buen vivir  ofreciendo respuestas que solo conducen a falsas soluciones; urge  que todos y cada uno de los miembros de todas las familias busquemos sin retroceder, el cómo ser elementos y agentes de convivencia para nosotros mismos y los demás.  Así viviremos en un concierto dónde todo lo que hagamos y digamos  traiga armonía a la vida.

Comparte la nota

Publica un comentario