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Morelos y la confiscación de bienes

8 de octubre, 2015

admin/La Voz de Michoacán

Don José Ma. Morelos y Pavón, quien se denominó a sí mismo como “Siervo de la Nación” en lugar de ser llamado “Su Alteza serenísimo”, como lo había acordado el Congreso, expidió un proyecto para la confiscación de intereses europeos  y americanos adictos al gobierno español; de esta manera dictó lo que llamó:

“Medidas políticas que deben de tomar los jefes de los ejércitos Americanos para lograr su fin por medios llanos y seguros, evitando la efusión de sangre de una y otra parte.

Sea la primera. Deben de considerarse como enemigos de la Nación y adictos al partido de la tiranía todos los ricos nobles y empleados de primer orden, criollos y gachupines, porque todos estos tienen autorizados sus vicios y pasiones en el sistema y legislación europea, cuyo plan se reduce en sustancia a castigar severamente la pobreza y tontería que es decir, la falta de talentos y dinero, únicos delitos que conocen los magistrados y jueces de estos corrompidos Tribunales.

Este es un principio tan evidente, que no necesita de otra prueba que la de tener los ojos por cualquiera de las providencias y máximas diabólicas del tirano Venegas, quien está haciendo un Virrey mercantil, servilmente sujeto a la desenfrenada codicia de los comerciantes de Cadiz, Veracruz, y México y bajo este indefectible concepto deben tirar sus líneas nuestros libertadores para no aventurar la empresa.

Síguese de dicho principio, que la primera diligencia que sin temor a resultas deben practicar los Generales o Comandantes de Divisiones de América luego que ocupen alguna población grande o pequeña es, informarse de la clase de ricos, nobles y empleados que haya en ella, para despojarlos en el momento de todo el dinero y bienes raíces que tengan,  repartiendo la mitad de su producto entre los vecinos pobres de la misma  población para captarse las voluntad del mayor número, reservando la otra mitad para fondos de la Caja militar.

Tercera: el repartimiento que tocare  a los vecinos de dichas poblaciones ha de hacerse con la mayor prudencia, distribuyendo dinero, semillas y ganados con la mayor economía y proporción, de manera de que nadie se enriquezca en lo particular, y todos queden socorridos en lo general para prendarlos, conciliando su gratitud: y así, cuando se colecten diez mil pesos partibles, se  reservarán cinco mil para el fondo, y los otros cinco mil se repartirán entre aquellos vecinos más infelices, a diez, quince o veinte pesos, según fuese su número, procurando que sea lo mismo con semillas y ganado, etc. sin dejarles muebles o alhajas conocida que después se los quiten los dueños, cuando entren las tropas enemigas.

Cuarta: esta medida deberá extenderse al oro y demás preciosidades de las iglesias, llevándose cuenta para su reintegro y fundiéndose para reducirlo a barras o tejos portátiles, disponiendo los ánimos al referir en  la Proclama las profanaciones y sacrilegios a que están expuestos los templos con la entrada del enemigo, y que esto se hace para liberarlos en tales robos. Este producto se conservara íntegro para una guerra tan santa.

Octava: debe también quemarse el tabaco que se encuentre así en rama como en labrado, solicitando a los pueblos para que se acostumbren a  privarse de este detestable vicio, que no solo es dañoso a la salud, sino también el principal renglón con que cuenta Venegas para fomentar la guerra tan cruel que está haciendo los productos incalculables de ésta maldita renta.  Si Moreno y Moctezuma cuando estuvieron en Orizaba y Córdoba, hubieran quemado más de cuarenta mil tercios de tabaco inutilizando a los vecinos pudientes de aquella Villas, hubieran puesto al tirano en la mayor consternación precisando tal vez a capitular, porque éstas hostilidades les son  más sensibles a los gachupines, que cuantas victorias consigue el ejército de América contra las tropas enemigas, porque la perdida  es siempre de criollos, y no de intereses.”

De estas medidas tomadas de la Historia  de México de Florencio Guerrero León, nos permitimos transcribir solamente algunas para su conocimiento, tomando en cuenta que en ese tiempo de guerra había que llegar a tales extremos para poder consolidar el poder libertador insurgente; y con ello inutilizar todo instrumento del cual el enemigo pudiera servirse para continuar subyugando y explotando al pueblo.

En este aniversario del natalicio del Generalísimo José María Morelos y Pavón es importante recordar sus acciones de guerra, hechos que no tenían otro propósito sino de que México fuera un país  libre de toda opresión y esclavitud, que hiciera al país una Nación  soberana donde el poder dimana del pueblo y se hiciera justicia a los más desposeídos en la sociedad.

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