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¿Por qué se matan los hombres?

10 de diciembre, 2015

admin/La Voz de Michoacán

“Hablando y no matándonos es como nos entendemos”

Melchor Ocampo

Después de los sucesos acaecidos en Paris, Francia, y en San Bernardino, Cal. U.S.A., uno de mis hijos mostrando grande preocupación, me dirigió la interrogación que encabeza esta nota. De momento no supe que responder, pero después de pensarlo un poco, le respondí que ante todo es porque la humanidad lleva consigo el ser enemigo de sí misma.

El poeta nicaragüense Rubén Darío en su poesía “Los motivos del lobo”, pone en labios del fraile Francisco de Asís las palabras diciendo que es porque “en el hombre existe mala levadura”. Ya sea por una u otra causa, el género humano, hombres y mujeres, se matan unos con otros desde que la humanidad está en este planeta tierra. Así lo consigna Moisés en el Génesis, libro de los principios, cuando Caín da muerte a su hermano Abel, capítulo 4:1-8

En el atentado en  Paris, es un hecho comprobado que fue un acto en el cual islamitas radicales pertenecientes al Estado Islámico fueron los actores intelectuales y materiales al mismo tiempo. Pero en el caso de California las autoridades correspondientes no han podido encontrar cuáles fueron las motivaciones para el hecho tan lamentable. De cualesquier modo en ambos lugares las víctimas,  como siempre ocurre, fueron personas inocentes las que perdieron la vida.

Y lo que es casi inevitable, es que la violencia genere más violencia. Por esta razón el gobierno francés ha desplegado sus fuerzas armadas para atacar a los terroristas en su propio lugar de origen, la Arabia del Medio Oriente. En cuanto a los asesinatos en los U.S.A., la policía dio muerte a la pareja, un hombre y una mujer, la cual había disparado contra de las personas reunidas en el lugar de los hechos. Otra vez, el hombre matando al hombre. Unas veces, se puede alegar, con justicia, y otras sin razón alguna; sólo el malvado deseo de matar a su prójimo.

En nuestro país, y particularmente en el estado de Michoacán, no hemos tenido actos como lo sucedido en los lugares ya mencionados. Con todo, las noticias por la radio, la T.V. y la prensa, todos los días nos informan de crímenes, todos cometidos a mano de malhechores. El hombre matando al hombre; lo dicho, el hombre es su peor enemigo, como los casos de Ayotzinapa y Tlataya, aún sin resolver.

Las causas por las que se cometen estos delitos de sangre son variadas; desde las problemas en familia por la tenencia de la tierra, pleitos callejeros, el control del mercado del narcotráfico. Leímos de un caso en que un individuo dio muerte a su progenitora tan sólo  porque ella le pidió que no se drogara; y así, estas y otras causas provocan que se den casos de violencia en que la vida está de por medio.

Conociendo Yahvé Dios las intenciones asesinas del género humano, en sus mandamientos dados al pueblo de Israel por medio de Moisés, les ordena tajantemente diciéndoles: “No matarás”. Pero el hombre desoyendo, una y muchas veces más, continúa matándose entre sí. La historia se repite, Caín asesinando a su hermano Abel.

¿Pero cómo evitar que el hombre continué atentando contra la vida de sus semejantes? Sin lugar a duda que no hay una sólo respuesta a la interrogante de talmagnitud. A  nivelinternacional no tenemos otro recurso másque pedir a Dios que dé sabiduría a los gobiernos de todos los países para que actúen en la forma más adecuada y justa para que sean agentes de paz en los conflictos que enfrentan. Lo que respecta                          a nosotros, que los adultos podamos ser ejemplo para que nuestros hijos aprendan a respetar la  vida de sus semejantes.

De la misma manera la escuela y la iglesia en sus diferentes confesiones pueden   y deben ser agentes en lo que enseñan para que alumnos y congregantes no solamente  aprendan la teoría y doctrina; de tal manera que se formen ciudadanos que respeten la vida, y que los creyentes de cualesquier credo, tengan la práctica de vivir “amando a su prójimo como a sí mismos”.

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