IMPRESO | RADIO | TELEVISIÓN

Morelia, Michoacán a 22 de julio de 2017
Morelia
Compra
Venta
USD

16.35

17.85

Balance cero

16 de agosto, 2016

Redacción web/La Voz de Michoacán

Etelberto Cruz Loeza
Con el deseo del total  y pronto restablecimiento de mi amigo Manuel González Sauz.

Los problemas de la evaluación pueden resolverse sin contratiempos. Se debe respetar la ley encima de cualquier protesta contra la reforma educativa. Es la única manera de construir una convivencia civilizada. Gilberto Guevara Niebla.

Parece ser – y, dicen que en política, lo que parece ser, es – que la solución al conflicto CNTE- SG&SEP pasa por la omisión  del Estado de Derecho y aunque el Estado – en voz de la secretaría de gobernación, dirá que la Reforma Educativa no se negoció, lo cierto es que sí se detuvo y su destino está incierto: lo definirá el resultado de la elección presidencial del 2018. Podrá decirse lo que se quiera, pero, en el fondo, esta es la realidad.     Es lamentable que así sea.

Dentro de la visión global del conflicto se notan dos escenarios.

En uno, el Teatro de Revista lo estelariza el señor secretario de educación: está en todos los actos, en todas las tribunas – diarios, revistas,  radio y televisión, ¡Ah!, y en la Red –  y en todos los foros, y en esos espacios lleva y regala los documentos que contienen el llamado Nuevo Modelo Educativo y repite una cantaleta, como slogan: Todo lo que se dialogue y se acuerde será en el marco de la ley. Se buscan salidas ordenadas y pacíficas. La reforma educativa sigue, debe continuar y profundizarse y no tiene cabida, desde la óptica del gobierno, que esto no se dé. Renunciar  a esta transformación educativa significa regresar a donde estábamos, que claramente no iba a llevarnos a un punto de éxito en el siglo XXI. Con el sistema educativo que teníamos no era posible darles herramientas a niños y jóvenes para enfrentar un siglo competitivo. Y así por el estilo.

El otro, el  clásico, de política ya rebasado por estas circunstancias – la teoría de juegos, en donde todos los participantes ganan -, protagonizado por el secretario de gobernación, Osorio Chong  y el hombre del maletín con dinero, Miranda, en donde se juega, sin límite alguno,  el futuro de la sociedad nacional con el arcaico lenguaje de la política: la violencia para intimidad y chantajear.

Curiosamente, como todo indica, se llegará al acuerdo, con base a lo sugerido por Andrés Manuel López Obrador – en las cuales los asuntos de la Reforma Educativa no cuentan ni nunca contaron -: se liberara a los líderes de la sección 22, se limpiarán sus expedientes judiciales, no habrá represalias contra ninguno de los integrantes de la CNTE, se pagarán salarios retenidos y atrasados, el asunto de la maestra Elba Esther Gordillo Morales (salida del penal y radicación en su casa, teniéndola por cárcel), más lo que se pueda  y se les liberarán sus cuentas bancarias -, la CNTE habrá ganado, tendrá vida política y económica aseguradas y  total impunidad sin límite y el Estado mexicano habrá perdido o si lo prefiere, o aplicando la teoría del vaso – o medio ganado o medio perdido – o la William Shakespeare, la clásica-utilitarista-pragmatista: París…¡bien vale una misa!

Si así sucede, todo el paquete de la reforma educativa y el conflicto de la CNTE contra el Estado se heredarán al  próximo presidente de la República, que como están las cosas con eso del humor social, hundimiento de la imagen presidencial, impunidad, corrupción y hartazgo,  ¡quién sabe quién será!

Sea cual sea la solución – o definitiva y total o parcial y temporal -, el actual secretario de educación, por escrúpulos personales,  debería de presentar su renuncia: Ya nadie le cree, se ha desgastado y se ríen de él.

Y en realidad el Estado mexicano se complicó el escenario y se ha formado un nudo Gordiano, que únicamente  se resuelve con la espada de Alejandro: el uso de la ley. A secas. Que quede claro: no se está pidiendo represión. Solo, sólo y nada más la ley a secas. El gobierno y para ser específico, el Estado mexicano de hoy, esté como esté su imagen, buena o mala o regular o popular o impopular, aceptable o rechazable,  está obligado-debe usar la legítima fuerza legítima del Estado para hacer prevalecer el derecho de más del 99% de la sociedad mexicana aplicando la ley eficazmente a los violentos, sin reprimir, sean de la calidad, posición y clase que sean, tengan la profesión-ocupación que sea y estén en donde estén: en el gobierno, en la administración pública,  en los partidos políticos,  en la industria en el comercio, respetando los derechos humanos y todas sus garantías constitucionales.

¿O no puede?

¿O el Estado sabe algo que es secreto?

¿Hay guerrillas?

¿Está en operación-complot en contra del Estado y están involucrados muchos protagonistas de la vida política nacional?

¿O qué hay que se calla?

Para sabio, Salomón.

Entiendo que obligaciones del Estado mexicano caracterizado por la democracia – y somos un país democrático – , son respetar, y mantener,  la libertad de los ciudadanos, la soberanía nacional, las garantías individuales, respetar los derechos humanos y conservar y mantener la seguridad y estabilidad dela sociedad nacional, etc., mediante la aplicación-uso legítimo de la fuerza y de la ley, de la autoridad, al cual tiene todo el derecho que le ofrece el respaldo político electoral de la sociedad mayoritariamente. Mas es evidente que le falta voluntad política porque derecho, función-obligación de Estado y recursos, los tiene.

Coincido con Héctor Aguilar Camín – MILENIO. Edición del lunes 8 del presente -: estas semanas-meses de galopante ilegalidad   y desobediencia pública muestran  o que el Estado no tiene voluntad política o no puede  aplicar la ley: el gobierno pronto renuncia a los medios de legales  coerción y negocia la aplicación de la ley… ¡Con quienes la violan!

Para Héctor Aguilar Camín la democracia ha reducido el grado de gobierno de México, lo cual acepto, pero no cabalmente.

Posiblemente la democracia no será el mejor sistema político de convivencia social, pero es el que nos  hemos dado (pasando por otros muy diversos y que costaron  vidas, dinero, sangre, sudor, y lágrimas, aparte de retroceso tecnológico-desarrollo social)  y que nos permite ser así de diversos. (Charles De Gaulle, allá por 1962,  se lamentaba de algo parecido… ¡Cómo es posible que Francia tenga unidad si tiene 156 quesos!)…lo malo es que no estamos unidos ni en lo sustantivo: el respeto de los derechos de los demás, el pleno ejercicio de mi libertad y mis derechos, respetando la de los otros miembros de la  sociedad y respetando  los derechos humanos y el concepto de nación y de sociedad que queremos.

Fidel Velázquez afirmó poco antes de su muerte: ¡Hay más democracia en el país, pero no hay unidad! Lo que es cierto: la cotidianidad  del país lo confirma.

Sea lo que sea, es evidente que la actual administración, con Enrique Peña Nieto como cabeza visible, perdió-gastó-extravió el capital político con el que llegó al poder y que acrecentó hasta casi  el fin de la primera mitad de su gobierno.

¿Por qué y en qué? Eso lo investigarán los profesionales de la política y de la sociología.

En los actuales escenarios del país se necesitan definiciones y cambios: Definir qué tipo-clase de convivencia -sistema político deseamos (lo que nos conduce a los sistemas políticos). Definir qué tipo de sociedad deseamos construir, y ser. Definir y procesar el cambio, definiendo hacia dónde, cómo, con qué y quiénes.

Esto es, una revolución silenciosa, como la que, a partir de 1982, inició Miguel de la Madrid Hurtado – usando el lema “Por una renovación moral de la sociedad” y continuó Carlos Salinas de Gortari y finalizó Ernesto Zedillo Ponce de León: Muere el Estado nacionalista. Viva el Estado Neoliberal.Lo cierto es que son necesarios una definición y un cambio:  Profundo, medio o superficial y nuestra educación nos ayudaría, pero…

Comparte la nota

Publica un comentario