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Cuarto poder… ¿y los independientes, papi?

8 de marzo, 2016

admin/La Voz de Michoacán

“HAY QUE SABER QUÉ ES LO QUE ESTÁ DE POR MEDIO. PRECISAR, CON EXACTITUD, CUÁL ES LA DIRECCIÓN DEL CAMBIO QUE SE DESEA REALIZAR. CALCULAR CÓMO VAN A MANTENERSE LAS CONDICIONES DE ESTABILIDAD DURANTE EL PROCESO DE CAMBIO. GENERAR LA NUEVA ESTABILIDAD CONFORME EL CAMBIO SE AVANCE…LA SEPARACIÓNN DEL PRI DEL GOBIERNO ES UNA PIEZA C ENTRAL DE LA MODERNIZACIÓN POLÍTICA DE MÉXICO.            MANUEL CAMACHO SOLÍS. CAMBIO SIN RUPTURA. ALIANZA EDITORIAL.1994.

En anterior entrega presentamos la visión y percepción sobre los candidatos independientes; Hay diferentes visiones y percepciones. Presento algunas

José Woldenberg afirma lo siguiente: “Los candidatos independientes son partidos políticos que no se atreven a dar su nombre. Ése o esos ciudadanos-políticos se presentarán a elecciones solos, de uno en uno, si bases de apoyo, sin equipo de trabajo, serán una especie de predicadores solitarios anunciando una buena nueva. Imagino que no. Que en buena lid armarán su base de apoyo, su equipo de trabajo, su infraestructura material, se dotarán de algún discurso, postularán cierto diagnóstico de los males del país y sus posibles soluciones, etcétera. Y entonces, ¿qué cree usted? Estaremos ante un nuevo partido político. No importa cómo se autodenomine: club, movimiento, grupo, asociación. Será, a querer o no, un partido, Pequeño (municipal o distrital), muy pequeño (distrital o municipal), mediano ( estatal), grande 8 o muy grande (nacional), pero partido al fin. Podrá ser efímero (bueno para una sola elección) o permanente, personalista (aglutinado en torno a un líder) o colegiado, ilustrado o plebeyo, pero partido sin duda alguna y los partidos son organizaciones de ciudadanos que cumplen funciones estratégicas para la reproducción de un régimen democrático: organizan a quienes quieren participar en política, ofrecen un ideario y dotan de signos de identidad, son plataformas de lanzamientos de candidaturas a los distintos niveles de gobierno y al legislativo, agregan intereses, son referentes al debate público, permiten y usufructúan la dinámica parlamentaria Para decirlo en breve, ahí donde hay elecciones y funcionan los órganos colegiados y representativos (congresos), aparecen los partidos. Tienen mala fama, causan tirria, generan enojos, pero resultan insustituibles; y los que reniegan de ellos, cuando quieren convertirse en representantes, acaban creando sus propios partidos. Los candidatos independientes formarán micro o macro organizaciones, coyunturales o estables, personalistas o no, pero por sus funciones acabarán siendo partidos que no quieren dar su nombre”. (MÉXICO. LA DIFÍCIL DEMOCRACIA. TAURUS).

Roberto Blancarte, columnista de MILENIO, diario, sostiene: “Hay de independientes a independientes. Hay dos tipos de políticos o candidatos independientes: los que nunca han participado en sistema de partidos y se manifiestan ajenos a esa traición política y los que han formado parte de uno a o varios partidos y se terminan alejando relativamente de ellos para presentarse como contestatarios y renovadores, pero cultivando una relación muy ambigua con el sistema de partidos. En el primer caso están, por ejemplo, muchos de los políticos que, ante la descomposición del sistema político de partidos de principios de la década de los años 90 del siglo pasado, crearon nuevos partidos y alternativas políticas que todavía continúan y han creado una nueva tradición…Del segundo tipo de políticos que se llaman independientes tenemos en México muchos más casos. El más conocido es Vicente Fox, quien después de coquetear con el PRI, desencantado, se acercó al PAN. Pero en realidad Fox es un político que usó dicho partido para sus propios fines políticos y después quiso desecharlo. De allí que no apoyara la candidatura de Felipe Calderón, quien en realidad fue el primer presidente panista. Lo mismo sucede a muchos otros políticos, que se han cansado de migrar de un parido a otro, en la búsqueda de posiciones políticas ventajosas, sin que realmente haya un proyecto político definido. Esa es la característica principal de este tipo de políticos. La característica que los une y los hace posible a todos ellos es el hartazgo   que tienen de la sociedad, de la partidocracia tradicional. El problema es que ese cansancio y creciente rechazo no siempre desemboca en gobiernos eficientes y de cambio” (Esta afirmación se puede comprobar con la administración federal, de Vicente Fox, la actual, y nueva, en Nuevo León, de Jaime, el Bronco, Rodríguez Calderón, y la de Alfonso Martínez Alcázar, en nuestro municipio, Morelia).

Jorge Castañeda Gutman sostiene lo siguiente: “Me parece que debe haber gente que sea más representativa y más a tono. También apoyaré a alguien en el entendido de que es un candidato independiente y que quiere serlo, no que está usando la idea de la independiente para presionar a su partido para que lo haga candidato…Depende de las razones que cada quien tenga; será la gente quien diga que sí se trata de una convicción o de un instrumento para lograr otra cosa, como la candidatura de un partido. Es jugar dos pistas; si está uno convencido de todo eso, entonces ni te planteas ir por un partido, porque lo primero que tienes que conocer es que no vas a cambiar las cosas si vas por un partido…si se trata de una convicción, o de un instrumento para lograr otra cosa, como la candidatura de un partido…no es posible cambiar el sistema de partidos que tenemos y obligarlos a transformarse, aunque no fuera del sistema. Los candidatos independientes no son, por ahora, el fin de los partidos. Democracia representativa y sin partidos y ni siquiera sería el fin de éstos, pero sí puede obligarlos a cambiar”. MILENIO. Edición del 020316.

Lo expresé en mi anterior entrega, mas lo repito esta figura es una fisura en el edificio del monopolio y de la armadura del poder de los partidos políticos; fisura que podría crecer a una grieta y evolucionar a una fractura o reducirse a la nada; esto dependerá, lo repito, del éxito a del fracaso de los líderes políticos surgidos con esta figura – cuatro -. Todo parece indicar que para la elección de este año habrá muchos más; el que haya muchos más para las elecciones de 2017 y aun más o por lo menos más afinados; para la Federal de 2018 dependerá de muchos factores, entre ellos, del fracaso o resultado positivo delos cuatro citados.

Para Manuel Camacho Solís, el inicio del cambio sin ruptura pasaba, ineludiblemente, por “La separación del PRI del gobierno y fin del partido de Estado, mayor división de poderes, federalismo fortalecido y vida municipal más vigorosa; medios de comunicación al servicio de la sociedad, concluir los cambios electorales para lograr la equidad en el financiamiento a los partidos y en el acceso a los medios, así como la plena autonomía del IFE”. Sobre lo anterior, a 22 años de distancia, muchas de esas ideas se han materializado casi en su totalidad.

Continúa, Manuel Camacho Solís: “El cambio que mayores consecuencias traerá para la vida política del país es el que toca al régimen de partidos. Sin este cambio no podría darse un mayor equilibrio entre poderes, ni federalismo, ni el cambio en las relaciones con los medios, ni los controles al financiamiento y acceso a los medios durante las campañas. EL CAMBIO DE RÉGIMEN DE PARTIDOS ES, EN TÉRMINOS PRÁCTICOS, EL CAMBIO DEL SISTEMA POLÍTICO. El cambio posible y verdadero es que se abran las puertas para que los ciudadanos elijan a sus representantes entre opciones reales, sin que ello comprometa la estabilidad política. ¿Cómo llegaremos realmente a esa posibilidad?” Coincido con él y en próxima entrega razonaré, y expondré, mi visión y percepción.

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