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Fox: producto mediático

17 de mayo, 2016

Redacción web/La Voz de Michoacán

Etelberto Cruz Loeza 
Vicente Fox Quesada, como Donald Trump, es producto-fenómeno mediático y como producto, saben venderse muy bien. Como fenómeno debe estar en los medios aunque lo que exprese no sea cierto, ni lógico, ni cuerdo.

Consigue su objetivo: estar en los medios, pues si no lo está, como lo afirmó su esposa – parafraseándola – : Si no estás en la televisión, estás muerto, no existes. Regularmente nuestro expresidente aparece en los medios hablando como a cierto grupo de personas les gusta: con gran verborrea,  diciendo lo que sabe generará calladas  inconformidades y opiniones encontradas. Lo que le importa es el impacto (las tormentas y remolinos creados al aparecer y                                                                                                                                                                                                                                                                 estar en los medios).  No le interesa, ni mucho menos le importa, que sea  o  no sea cierto. Estar en los medios es su finalidad.

Le engordaremos el caldo a don Vicente.

Los días 10 y 11 del presente fue entrevistado por Calos Marín, director editorial del grupo MILENIO, en su programa Asalto a la razón.

De lo que afirmó, algunos juicios atrajeron mi atención y reflexión. Aquí están:

1° Es necesario negociar y arreglarse con los cárteles de la droga, como lo hizo Carlos Salinas de Gortari con Marcos. El Estado  mexicano, en la época de Salinas, invitó a Marcos a sentarse a la mesa habiendo matado a tantas personas y a tantos soldados a  fin de frenar la violencia; así como legalizar la mariguana y convertir en impuestos las ganancias que deja la yerba. Me sentaría con los cárteles para ver cómo se arreglan, pues es prioritario llegar a un acuerdo con los delincuentes para lograr que dejen de estarse matando entre ellos y matando a nuestros jóvenes. La negociación con esos criminales no importa si logras la paz y la armonía y lograrlo es un bien superior. Hoy se negocia en los Estados Unidos con todos los criminales, se les reducen las penas a cambio de que soplen. El gobierno ha sido totalmente incapaz de reducir la circulación de la droga.

No esperó mucho por la respuesta: El gobierno federal, autoridades locales, legisladores de los diversos partidos en el Congreso de la Unión, así como la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y la Iglesia Católica, rechazaron categóricamente la posibilidad de negociar con la delincuencia organizada, al advertir que ello significaría la rendición del Estado y el reconocimiento de su incapacidad para combatir a los criminales. Por razones éticas, jurídicas y de seguridad no se debe, no se puede negociar con delincuentes, con narcotraficantes que además encabezan grupos de homicidas y secuestradores, precisó Renato Sales, Comisionado Nacional de Seguridad.

Ahí mismo, Carlos Marín le señaló: En su gobierno usted fue incapaz de reducir el consumo de drogas…. Hábil, Fox jonroneó la pregunta: Así es…. así es, y es un tema de salud, no tanto de violencia y criminalidad. Y se fue por ese lado.

Complemento: es cierto. Fox fue incapaz, entre otras cosas, como jefe del Estado mexicano de bajarle a la producción, trasiego, comercialización y consumo de drogas y ni trató de quitarles su dinero en bancos, interviniendo sus cuentas bancarias. Fiel a su estampa, afirma cosas a “toro pasado”, cuando ya no es responsabilidad suya.

Recuerdo la afirmación de Will Clinton: Es la economía, estúpido. ¿Por qué no se ve la cuestión de la droga como carencia de fuentes de ingreso o de la incapacidad de las existentes, y al  alcance de las familias, para generar los ingresos y condiciones de  sobrevivencia-subsistencia-calidad de vida que la droga les produce? (Es algo así como el oficio de la prostitución: cualquier otro trabajo no les genera los ingresos que esta ocupación sí les produce).

2° Sobre el caso Ayotzinapa opinó así: Sobre Ayotzinapa no se ha dicho la verdad. Debería sacarse la verdad, se están escondiendo cosas, que salga a la luz si fue el ejército, si fue la policía local, si fue la federal, de una vez por todas, lo que este país necesita es una limpia en materia de derechos humanos.

Carlos Marín le cuestionó: ¿Y si la verdad no fuera grata para los deudos de las víctimas? Es decir, que hubiera malos pasos entre la muchachada o que hubiera habido realmente una confusión.

Y señaló, como juicio, lo siguiente: Si es la verdad, estoy seguro que con resignación la aceptarán, pero no ha habido la verdad, ha sido una verdad que viene de arriba, no una que sale de las investigaciones.

Viniendo de un expresidente de la República, sus aseveraciones son temerarias, audaces y fuera de toda lógica y congruencia y él mismo se contradice.

¿Cómo sabe que no se ha dicho la verdad? ¿Cómo sabe que es una verdad que ha venido de arriba? ¿Fox quiere que “a chaleco” hubiera intervenido el ejército y la policía federal?

Con el debido y total respeto que me merece como expresidente de la República: A.- La verdad mana de la investigación y ahí en el expediente están las declaraciones, confesiones, dictámenes, peritajes, reportajes gráficos, documentales y los libros sobre esa noche. Pero o está tan ocupado promoviendo la siembra legal de la mariguana… o es tan pero tan tonto que no entiende que no entiende y no sabe que no sabe. B.-Por haber sido jefe del Estado mexicano sabe que al Estado mexicano era al que menos le convenía urdir una dramática y patológica trama peliculesca como ésa. Cerebros como el suyo, tan inclinados a la imagen, a la publicidad, a la nota periodística, a la superficialidad, no a la credibilidad ni a la confiabilidad, ni a la verdad, ni al trabajo tesonero, aceptan que se está ocultando algo. C.-El caso Ayotzinapa no es cuestión de saber qué pasó, que ya se sabe. Ahí está en el expediente de más de 60 mil fojas. Sino de credibilidad y confiabilidad y él, con sus palabras, que muy poco le importan en realidad, muy poco, poquísimo ayuda para que sea aceptada le verdad histórica y jurídica, que científica ni jurídicamente han echado por tierra y ahí está: necia y fría. Es más, sus palabras sirven para atizar la hoguera de la desconfianza e incredulidad.

Pero se atrevió a más. Sobre la definición de la elección constitucional del 2006, mintió al decir: 3° Niego haber intervenido de más en la definición de la elección constitucional de mi sucesor. Cosa que nunca hice. Mas ahí está el discurso de la declaratoria de Leonel Castillo González, magistrado del TEPJF, con el que se validó la elección: afirmó que el titular del Ejecutivo federal había ejercido su influencia-presiones en la definición del proceso, pero que aun siendo delito, en nuestra legislación electoral no se contemplaba el castigo para ese delito. Fox, con el mayor cinismo calló y actuó como político y panista, y no como estadista. Jamás aceptó su culpa. Es hasta ahora, a casi 10 años de distancia, que se atreve a decir algo, aunque sea una mentira, negando su intervención, ante los magistrados electorales y, además, por medio del Consejo Coordinador Empresarial.

No debió intervenir. ¡Y, mucho menos ¡de más!

4° Señaló algo que está  siendo moda política: por el utilitarismo, pragmatismo e inmediatismo, estando abatidas las ideologías, en las campañas políticas los partidos están carentes de ideología y ésta, la ideología, sólo es y será un requisito documental. Se ve en las campañas políticas actuales de todo el mundo occidentalizado. El pragmatismo, el utilitarismo y la inmediatez son las referencias en las campañas.

En la realidad, la diferencia entre los partidos no existen, salvo en el matiz que le imprime su candidato, su  perfil moral y credibilidad que genera.

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