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Directivos escolares: idóneos y excluidos a la vez

26 de mayo, 2017

Redacción web/La Voz de Michoacán

Mexicanos Primero Michoacán,  A.C.

Horacio Erik Avilés Martínez

La situación de la educación michoacana es del dominio público y no tiene satisfecho a nadie. Por ende, las acciones que se emprendan a favor de mejorar el estado de nuestro sistema educativo son de interés público, ya que además de que son obligadas para las autoridades, al ser derechos garantizados en nuestra Carta Magna y normatividad aplicable en la materia y haber convencionalidad internacional al respecto, también implican cumplir la palabra comprometida tanto por el Presidente de la República como por el Gobernador del Estado en cuanto a lograr que haya mejor educación pública para todos los michoacanos, sin olvidar jamás que las actuaciones gubernamentales marcarán indeleblemente las biografías de más de un millón de estudiantes que tienen depositado su futuro en el sistema educativo estatal.

En este contexto de urgencia por la transformación de la escuela pública michoacana, resulta  evidente que ésta se acelerará enormemente en el momento en el que se logre que los mejores profesionistas se encuentren en las aulas, formando parte del personal de apoyo a la educación o realizando funciones directivas, técnico-pedagógicas y de supervisión escolar.

Sanear mediante aproximaciones sucesivas la plantilla de personal de la Secretaría de Educación en el Estado (SEE) es clave en la estrategia de mejora educativa, ya que convertirá los focos más rojos y corruptos de nuestra educación en columnas que la dotarán de fortaleza sostenible durante décadas. Sustituir a cada aviador por un verdadero educador logrará dotar de viabilidad a nuestro sistema educativo michoacano.

Sin embargo, la implementación de un operativo profundo y de largo aliento que actúe en consecuencia resulta una labor titánica con las condiciones actuales de colonización y connivencia con las redes de corrupción de la administración educativa estatal, en donde los sedicentes dueños de la educación estatal, aglutinados en las cúpulas de la CNTE, en grupúsculos parasindicales y en las oficinas centrales de la SEE intentan seguir controlando los procesos de ingreso, permanencia y promoción en el servicio profesional docente, que son vitales para realizar acciones transformadoras en pro del desarrollo integral de los niños y jóvenes michoacanos.

La tortuosa implementación de la Ley General del Servicio Profesional Docente (LGSPD) en Michoacán no solamente ha afectado a profesionistas aspirantes a ingresar al sistema educativo estatal como docentes, ni a quienes han realizado el examen de permanencia, sino que también ha puesto bajo la lupa a los maestros que han participado en el examen de promoción y han obtenido ascensos a subdirectores, directores y supervisores escolares.

Anteriormente, estas estructuras eran inaccesibles para maestros que no contaran con la venia de los líderes sindicales, pero ahora gracias a la Reforma Educativa, cualquier docente que concurse, por mérito propio puede labrar su carrera laboral, sin hipotecar su dignidad a las redes de corrupción que existen al interior de la Secretaría de Educación en el Estado y sus subsistemas.

De por sí, históricamente, el personal de base con funciones directivas siempre tuvo una posición muy precaria, al contar con un amplio abanico de líneas de mando sobre sus cabezas, ya que deben lealtad a la SEE y a su estructura de mando; mismo caso con la representación sindical de su respectiva delegación, quienes palomearon su promoción y también les permiten ostentar su cargo;  a la base trabajadora de la cual emanaron y la cual les permite ejercer el cargo sin tomas, bloqueos ni reclamos; sin olvidar la aceptación de la comunidad de padres de familia, de las autoridades civiles y hasta de los grupos fácticos, que de acuerdo con la Agencia Stratfor, controlaban en 2013 al menos 60 municipios de nuestra geografía estatal.

Los márgenes de maniobra para el personal con funciones directivas en la escuela pública michoacana son escasísimos, por lo que deben conducirse con estricto apego a las atribuciones que les confiere la ley, mediando y conciliando en todos aquellos conflictos entre la suma de actores y respectivos intereses que confluyen en su ámbito de responsabilidades.

Por lo anterior, resulta innegable que perder al personal con funciones directivas o dejarlo solo en su tarea implica entregar la rectoría de la educación estatal al arbitrio de los grupos fácticos, por lo que resulta inadmisible consentir la corrosión del estado de derecho en la educación michoacana.

Deben tomarse muy en serio analizarse las heridas ocultas y visibles del personal directivo, que queda en medio de la refriega y que tiene que operar el cumplimiento de la ley bajo el clima de confrontación que las posturas recalcitrantes y la ambición infinita de unos cuantos que les es consustancial. Si no se comprende el fenómeno, mucho menos se podrán implementar soluciones integrales. Especialmente, de todo el personal con funciones directivas de la educación michoacana, merece la pena enfatizar las condiciones de trabajo del personal con funciones directivas que logró su posición a través del examen de promoción que estipula la LGSPD.

La casuística es muy amplia, pero vale conocer situaciones concretas, como las que a continuación se exponen, ya que muestran simbólicamente las circunstancias en las que deben laborar los directivos que obtuvieron su nombramiento como tales mediante el examen de promoción estipulado en la LGSPD.

Su experiencia vivencial refuta la abstracción de la ley o del discurso oficial, ya que son personas de carne y hueso quienes con su apego a la ley transgreden el statu quo, las caciquiles reglas no escritas que anacrónicamente aún prevalecen en la educación estatal, por lo que padecen las consecuencias de los usos y costumbres, las complicidades y la ley de la selva que dolorosamente aun imperan en algunas comunidades de aprendizaje, niveles o subsistemas en nuestra educación estatal.

Un caso emblemático es el de la Mtra. Marcela Ochoa Huerta, supervisora de educación especial. Ella consiguió a través del examen de promoción su nombramiento definitivo como tal, pero su proceso de obtención de clave, adscripción, toma de posesión y pago retroactivo del incremento salarial respectivo le tomaron más de un año y medio en total.

Asimismo, ha cursado posgrados, habiéndose titulado recientemente de la maestría en Competencias Pedagógicas y cursado una serie de diplomados con validez nacional e internacional,

Incluso, fue reconocida con el Premio Estatal al Mérito para Personas con Discapacidad 2016, ya que no obstante padecer una discapacidad motriz, la maestra Marcela ha sabido integrarse exitosamente a la sociedad con su talento y esfuerzo cotidiano.

Su biografía, apegada al estudio y al trabajo cotidiano basada en la cultura de la legalidad le ha valido una serie de amenazas

Envalentonados, los personeros de la CNTE de su región han hecho circular recientemente un mensaje vía redes sociales en donde hay amenazas creibles de violencia, signadas por la líder sindical de la CNTE, organismo que posee fuerza y redes de poder, pero no la legalidad, y que con acciones deleznables como esta, pierde a borbotones los ápices de legitimidad que había logrado pergeñar.

La Delegación Sindical D-I-409 de Educación Especial hizo esta semana circular vía Whatsappun “comunicado”, signado por  Christian Marlene Calderón Paredes en el que, además de reiterar su “desconocimiento” a la función de la maestra Marcela, hacen un llamado a directores de prescolar y primaria de la región de Uruapan para que  “le denuncie de manera inmediata” si se presenta en alguna escuela.

A su vez, declaran un “estado de alerta” debido a que “ofrece” el servicio de USAER en las escuelas con docentes idóneos, los cuales según la delegación, no son aceptados bajo ninguna circunstancia.

Cabe mencionar que esta no es la primera vez que la CNTE intenta boicotear su trabajo, ya que  el 31 de mayo del año pasado intentaron bloquear su presentación por parte del nivel de Educación Especial, llevando un grupo de choque de más de cincuenta personas para confrontar a la supervisora Ochoa.

Otra situación es la de la maestra quien, por razones eminentemente jurídicas prefiere permanecer en el anonimato, obtuvo su ascenso a subdirectora mediante el examen de promoción, siendo asignada a un plantel en la costa michoacana, justo en el corazón de la zona donde se organizaron los autodefensas.

Madre de cuatro hijos, por su condición socioeconómica acude a su domicilio particular a Morelia solamente cada dos semanas, ya que trabaja a seis horas de distancia del mismo, permaneciendo sus vástagos al cuidado de su abuela. La autoridad de su subsistema educativo intentó violentar su derecho al ascenso sin éxito, pero cuando ya no tuvieron opción, las autoridades le ofrecieron la mencionada opción, esperando que el virtual exilio le disuadiera de hacer valer su derecho.

Sin embargo, ella aceptó trasladarse ahí para hacer valer su derecho.  La valiente acción desnudó la trampa oficial, ya que la autoridad no pudo ocultar más que tenía encargaturas de subdirección sin asignar, las cuales ocultó para evitar su concurso debido, lo que las encuna en la discrecionalidad, especialmente las de Capula e Irapeo. Ello violenta la LGSPD y el derecho de la maestra, que no pudo elegir una ubicación más cercana a su domicilio, por esta triquiñuela.

En suma, además de la maestra mencionada, en el subsistema CECyTEM, actualmente hay cuatro directores o subdirectores de plantel que el SUTCECyTEM está impidiendo su ingreso a laborar debidamente, sin que la Dirección General actúe conforme a derecho procede ante tal arbitrariedad. En contraste, los encargados de despacho fungen como tales en comunidades muy cercanas a la urbe moreliana.

En Charo, Michoacán, en la Escuela Secundaria federal Encuentro de Hidalgo y Morelos, un directivo logra llegar a su cargo, producto del proceso de evaluación para la promoción docente. Asimismo, aplicó el examen de permanencia y lo aprobó con calificación de excelencia. Empero, él prefiere pasar desapercibido, debido a la intestina guerra de poder que mantiene a la CNTE en constante conflicto.

El control territorial periférico ha sido una obsesión perversa que mantiene la Sección XVIII de la CNTE, por lo que los centros de aprendizaje que rodean la capital michoacana, en comunidades rurales o suburbanas, son disputadas literalmente a golpes.

La escuela contaba con relativo equilibrio a pesar de estar en territorio centista, hasta que arribó una maestra producto del examen de ingreso al servicio profesional docente y fue impedida por la fuerza en cuanto a realizar su labor docente por parte de los grupos de choque de la Región Morelia de la Sección XVIII de la CNTE. El personal directivo, a pesar de reportar la irregularidad, de contar con acreditación de idoneidad no puede ejercer a plenitud sus atribuciones, ya que se ve atada de manos al no intervenir decisivamente la superioridad, mientras que los padres de familia amenazan con intervenir para poner orden, lo cual configuraría un escenario indeseable de confrontación entre los grupos de choque de la CNTE y paterfamilias, lo cual ya ha ocurrido en ciclos escolares recientes y que han arrojado decenas de heridos. En conclusión, la escuela secundaria es un polvorín que, a menos que se intervenga desde la SEE y restaure la legalidad, continuará siendo caldo de cultivo de la CNTE y estado de excepción para los maestros y directivos idóneos.

 

En resumen, en Michoacán hay una amplia casuística que reseña afectaciones y trangresiones a los directivos idóneos. Mayo, mes del maestro, debería de significar una jornada de lucha desde las instituciones por reconocer la labor de los maestros, directivos y supervisores que han respetado la Ley General del Servicio Profesional Docente en Michoacán, así como una cruzada ciudadana para que padres de familia, estudiantes y sociedad civil en general exijamos al unísono que sus derechos estén salvaguardados, protegiendo su integridad de las acciones dolosas y calumniantes que promueven las tribus al interior de la Sección XVIII de la CNTE, quienes se encuentran más preocupadas por obtener poder y control que por defender a quienes dicen representar.

¡Que se les incluya, se les respete, se les reconozca y  se les haga justicia!

 

Sus comentarios son bienvenidos en [email protected] y en Twitter en @Erik_Aviles

 

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