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Educación Michoacana, rumbo a la Liberación

18 de diciembre, 2015

admin/La Voz de Michoacán

Durante los últimos meses, los michoacanos hemos atestiguado que la Sección XVIII CNTE, en su recalcitrante resistencia contra la implementación de la legislación vigente en materia educativa, preserva incólume su limítrofe predilección por emplear tácticas de presión que le resultanviolentas y agresivas a la ciudadanía. Ante el multitudinario rechazo que acumularon como consecuencia de sus actos, los otrora dueños de la educación michoacana, presas de su desesperación,en esta semana han apelado a pedir “solidaridad” a la sociedad michoacana con sus acciones. Súbitamente se dieron cuenta de que la apabullante mayoría de los ciudadanos ni les creen ni les respaldan, por lo que exigen se aplique la ley y metan en cintura a quienes se extralimitan ejerciendo sus derechos sin un ápice de respeto por los derechos del pueblo.

Hoy, su discurso está en un callejón sin salida, ya que mientras suplican respaldo social, en total contrasentido escatiman días de clases a los niños y jóvenes, colapsan el tránsito, la dinámica económica y arrebatan su tiempo a de centenares de miles de ciudadanos. Por su propia incongruencia, el llamado que realiza la CNTE a que los michoacanos se unan a su causa privada está fuera de toda racionalidad y por supuesto que no tendrá eco.Más aun, al no representar ni siquiera el uno por ciento de la población, la legitimidad de sus protestas queda exhibida en su justa dimensión, máxime que éstas suelen ser realizadas en horario laboral.

Por ende, el reto que está incubado al interior del citado movimiento sindical es amplio, ya que deben superar el discurso agotado y sus anacrónicos mecanismos de protesta, propios de un México del siglo pasado y procurar mecanismos de participación ciudadana más ordenados y efectivos que permitan demostrar que efectivamente les interesa el desarrollo educativo nacional.

Mientras tanto, no parecen caer en la cuenta de que continúan dando traspiés públicamente, al seguir realizando acciones de presión que lindan en lo absurdo, como bloquear la actividad de 49 presidencias municipales en la entidad, para exigir la liberación de los normalistas, siendo evidente que el poder ejecutivo municipal no posee atribución alguna para absolverlos de un proceso judicial que se ha iniciado por actos presuntamente constitutivos de delito. Es un hecho que la aplicación de la ley no debería litigarse en las calles, sino en las instancias competentes. Liberar a los normalistas está en función de que se les asesore debidamente en lo legal y de que cumplan con los pendientes que ellos pudiesen llegar a tener con la justicia;  no de realizar marchas y plantones.

Sin embargo, se avizora la disminución de la presión que realizan, ya que como es constante en su sui generis estilo de protesta gremialista, se prevé que realicen un receso de fin de año la CNTE y su movimiento normalista en su pugna por la abrogación de la reforma educativa y la liberación de militantes del movimiento normalista vinculados a proceso penal.

A pesar de pudiésemos pensar que estamos contemplando un eterno retorno, vale la pena rescatar que justo ahora que “la liberación” es el slogan del conservadurismo más inmovilista que hay en el sistema educativo estatal, se tome éste en serio y consideremos seriamente emancipar la educación michoacana de toda clase de ataduras absurdas, anacrónicas y abusivas. Pugnar por la liberación de los normalistas presos por actos presuntamente constitutivos de delito refleja una agenda muy acotada. Es momento que se logre no solamente la mayoría, sino el consenso total respecto a la liberación de la educación estatal.

Por ejemplo, pensemos en liberar de encono social a las huestes de la CNTE, quienes sumidas en el discurso de odio de sus cúpulas, no vacilan en actuar en contra de todos, ya que sus mecanismos de disenso tuvieron consecuencia que reporteros de la fuente educativa una vez más fuesen víctimas de agresiones por parte de los militantes de la CNTE, quienes continúan salpicando la nota roja con cierta periodicidad, exhibiendo la falsedad de la supuesta paz con la que protestan, ya que la transgresión reiterada de los derechos de miles de personas inermes de ninguna manera puede ser calificada de pacífica.Difícil es pensar que una simple disculpa pública repare todo el daño acumulado al entramado social y sus indicadores de desarrollo integral que ha generado un cuarto de siglo de protesta consuetudinaria. Se requiere una profunda transformación, una auténtica refundación que libere de visceralidad un movimiento constituido por trabajadores de la educación.

Asimismo, es ya impostergable liberar a los que no ejercen a plenitud su derecho a aprender, a los michoacanos que siguen teniendo decenas de días de clases menos en cada ciclo escolar, comenzando por los que tendrán la responsabilidad de forjar a las generaciones venideras: los estudiantes normalistas.

Es también urgente y sano liberar a la estructura de la SEE de máculas y herencias relacionadas con el incumplimiento de la normatividad educativa, especialmente en lo que respecta al ingreso, promoción y permanencia de los trabajadores de la educación, muchos de los cuales, a contrasentido de lo estipulado por la ley, compraron, heredaron o intercambiaron su plaza mediante los aún funcionales mecanismos de corrupción que siguen campeando en la SEE; mientras que cientos de los profesionistas que obtuvieron la calificación de idóneos en una evaluación, a la fecha siguen esperando se haga efectivo su derecho. Lograr romper las cadenas de las redes de corrupción también logrará liberar a los docentes de ser coaccionados por toda clase de medios a realizar acciones que atentan contra la naturaleza de su vocación y de la ejemplaridad debida que se debe guardar dentro y fuera de las aulas. Con ello, habrá recursos suficientes para liberar a las escuelas michoacanas de la precariedad e indigencia.

Trascendente es que, elevando la calidad educativa, se logre liberar a los padres de familia del peso moral de tener que pagar colegiaturas porque la incertidumbre que genera las constantes disrupciones del proceso de enseñanza-aprendizaje que suceden en la escuela pública, lo que los impele a buscar por todos los medios posibles garantizar el futuro de sus vástagos, sin que esto se logre cabalmente tampoco mediante la escuela privada, que salvo pocas excepciones, tiene una calidad parecida a la de la educación que imparte el Estado mexicano, exceptuando que oferta la posibilidad de beneficiarse del entorno y de las redes relacionales que se tejen entre los concurrentes a las instituciones de paga.Por extensión, los progenitores o tutores que no inscribieron a sus hijos en escuelas privadas, deben ser también liberados de  llevar sobre sus hombros la carga de tener que pagar cuotas escolares, que les siguen siendo exigidas, sin que haya transparencia en su cobro ni aplicación.

Finalmente, se debe ir a fondo y construir el modelo de educación emancipadora que requiere nuestra entidad, para lograr independencia, competitividad y desarrollo integral, dejando de depender de modelos de pedagogos extranjeros y de clichés discursivos, para adecuar la educación estatal a la visión de desarrollo e idiosincrasia de nuestro pueblo. Urge construir una emancipación desde el aula, desde la comunidad y sin asumir enemigos, lo cual en nada abona a la verdadera liberación, sino solo arraiga la visceralidad y revanchismo social en las conciencias infantiles.

Trascendamos de la ramplona pedagogía de la protesta a conformar una verdadera pedagogía de la propuesta, en donde la dialéctica privilegie la síntesis, el consenso, la construcción de mejores prácticas educativas, y evolución social, dejando en el pasado la diletante lucha de contrarios, la llana confrontación estéril, como hasta ahora lo han pretendido mostrar los oligarcas de la agitación social estatal.Lograr que exista civilidad, paz y desarrollo constante en nuestro sistema educativo es un alto propósito que debemos alcanzar durante el año venidero en Michoacán.

 

Sus comentarios y opiniones son bienvenidas en [email protected] y en Twitter en @Erik_Aviles

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