IMPRESO | RADIO | TELEVISIÓN

Morelia, Michoacán a 22 de julio de 2017
Morelia
Compra
Venta
USD

16.35

17.85

Educación pública vs privada

7 de diciembre, 2015

admin/La Voz de Michoacán

El Estado tiene la obligación de satisfacer la demanda de educación de todos los niños mexicanos. Las escuelas públicas solamente cumplen un papel complementario de lo que las instituciones oficiales no alcanzan a satisfacer, pero el papel fundamental en materia educativa, le corresponde al Estado. Sin embargo, todos sabemos que la calidad de los servicios educativos que las escuelas oficiales proporcionan es tan deficiente, que un porcentaje muy elevado de las familias mexicanas busca formar a sus hijos en escuelas privadas aunque les cueste.

Hay quien piensa que esta obligación de educar a los niños corresponde de manera originaria a los particulares y que el Estado solamente suple o ayuda a resolver una necesidad que las familias tienen. En nuestro país no lo podemos ver así porque nuestra tradición constitucional ha reservado la educación básica como un derecho de los mexicanos y una función obligatoria de las instituciones públicas.

El deterioro que enfrenta nuestro país en materia educativa no data de la última reforma al artículo tercero constitucional de 2013, las cosas ya venían funcionando mal. Los paros y movimientos sociales que involucran a gran parte de los maestros de los niños mexicanos ya tiene décadas. Hay quien justifica y aplaude esta actitud de los docentes poniéndolos como ejemplo de una actitud combativa que otros sectores de la sociedad deberían asumir, pero el costo que el sistema educativo nacional está pagando es muy alto.

En recientes declaraciones el Gobernador del Estado de Michoacán, Silvano Aureoles, refería que el 50 por ciento del presupuesto estatal se destina a la educación pública sin que se observen resultados satisfactorios ya que ocupamos los últimos lugares a nivel nacional en la materia. Se refirió también al hecho preocupante de que ha aumentado en un 25 por ciento la oferta de la educación privada.

Este hecho por sí mismo es alarmante. Que los padres de familia busquen como única opción para la educación de sus hijos las escuelas de paga no es ni será nunca una solución a este problema. La gran mayoría de las familias mexicanas no cuenta con recursos económicos para pagar la escuela de sus hijos. Vivimos en un país con más de 60 millones de pobres, de los cuales aproximadamente 11 millones se debate en la pobreza extrema ¿De dónde van a sacar estas familias el dinero para pagar la colegiatura de sus hijos?

Por otra parte ¿Quién dijo que las escuelas privadas son garantía de una buena educación? Muchas de las escuelas privadas que se han abierto en los últimos años ante la explicable demanda educativa lo hacen porque ven a la escuela como un negocio, no porque realmente tengan una verdadera vocación de servicio.

Claro que hay buenas escuelas privadas que cuentan con los recursos humanos, pedagógicos y materiales para brindar un buen servicio educativo, pero estos servicios cuestan y no están al alcance de las mayorías que están urgidas de un servicio educativo laico y gratuito, para que pueda exigirse su obligatoriedad.

Un pensador uruguayo dijo: “La educación, como la luz del sol, puede y debe llegar a todos”, para que este principio pudiera tener plena vigencia el Estado debe impulsar la impartición de la educación gratuita, no puede ser de otro modo. Y para que los esfuerzos sociales no sean vanos, todas las partes del complejo engranaje institucional deberían funcionar correctamente. Al estado corresponde la tarea rectora de la educación, no puede abdicar de ella. Y la principal tarea de los profesores es en el aula, sin ello todo el sistema educativo agoniza.

El arma más poderosa para cambiar el mundo es la educación, dijo Nelson Mandela, pero sin ella los pueblos viven en el atraso y a fin de cuentas sucumben. México requiere con urgencia un cambio de actitud de los maestros normalistas y un pacto institucional que ponga fin a esta pugna que a nadie beneficia.

Muchos maestros difieren de la posición oficial de apoyar la reforma constitucional en materia educativa y piensan que no se debe evaluar a los maestros, o que por lo menos no se les debe evaluar en los términos y condiciones en que lo viene haciendo el gobierno federal. Eso, desde el punto de vista ideológico y político es sano. Que se difiera y se discutan los grandes temas de interés nacional, o incluso que se realicen actos y manifestaciones de protesta, es normal en una democracia; pero que con ese pretexto se realicen actos violentos o acciones que afecten la vida de terceros, seperturbe la paz pública o se atente contra la estabilidad social, nos pone en grave riesgo a todos.

La escuela privada no es una alternativa para resolver el problema educativo de nuestro país, la única vía es el fortalecimiento de las instituciones públicas y el compromiso de todos los sectores de la sociedad, principalmente los maestros, para cambiar el actual estado de cosas. Un pueblo que no es capaz de resolver las controversias entre sus hermanos de manera civilizada, es un pueblo destinado al fracaso.

[email protected]

Comparte la nota

Publica un comentario