IMPRESO | RADIO | TELEVISIÓN

Morelia, Michoacán a 17 de enero de 2017
Morelia
Compra
Venta
USD

21.73

21.85

Volver los ojos a la Universidad

24 de agosto, 2015

admin/La Voz de Michoacán

La semana pasada, al término de la ceremonia de la apertura del ciclo escolar en la Universidad Nacional Autónoma de México UNAM, José Narro Robles, rector de esa prestigiada Universidad dijo que México“ enfrenta problemas muy serios como la desigualdad, pobreza, corrupción e impunidad”, sólo le faltó agregar la violencia para dar un cuadro más completo de lo que en realidad acontece en nuestro país. Dijo también que “sin más y mejor educación, sin valores y principios no vamos a resolverlo y tampoco lo vamos a conseguir divididos. No podemos estar enfrentados. México necesita unirse, articularse y estos grandes problemas tienen que ser parte de la convocatoria a la unidad”.

En su sencillo pero certero mensaje Narro refirió que ante esta situación de crisis que vivimos “la UNAM es la institución que puede contribuir a la superación y solución de problemas”. A sólo unas semanas de inicio del periodo de sucesión del rector en la UNAM, en lo que pareciera uno más de los mensajes de despedida, el rector Narro nos exhorta a volver los ojos a la Universidad como una forma para la solución de los graves conflictos que nos aquejan.

La UNAM es la institución de educación superior más importante en Latinoamérica. En ella confluye el pensamiento más notable junto al más modesto; las disertaciones y razonamientos más egregios junto a la diatriba y el insulto; los movimientos estudiantiles democráticos junto a las coacciones de los grupos “porriles”. En fin, allí confluyen la luz y la oscuridad, el camino a la salvación y el de la perversión; pese a todo, la Universidad Nacional es y seguirá siendo la institución más calificada para formar profesionales en las diferentes ramas del saber y el seno donde se debaten los problemas más importantes de la ciencia, el conocimiento y la realidad social.

Si bien el discurso de Narro Robles hace alusión al papel que le atribuye a la universidad de la que él es rector, las instituciones de educación superior en el país tienen un papel similar en cuanto al cumplimiento de objetivos se refiere. Las universidades públicas, aunque no compitan con la UNAM en cuanto presupuesto y alcance, son instituciones que tienen, entre otras funciones, la de “servir al pueblo, contribuyendo a la formación de hombres calificados en la ciencia, la técnica y la cultura”, como refiere la Ley Orgánica de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo UMSNH.

Pero vayamos al punto: ¿verdaderamente las universidades pueden contribuir a resolver los problemas de desigualdad, pobreza, corrupción, impunidad y violencia que nos aquejan, o su misión es de simple formación de profesionistas para que presten un servicio a la comunidad mediante su incorporación al mercado laboral? La respuesta a esta interrogante es quizá el principal dilema de las instituciones de educación superior en el mundo.

¿Para qué educar? ¿Con qué visión voy a capacitar a las mujeres y hombres del futuro de nuestro país? ¿Si no están capacitados para entender problemas elementales de justicia social y desigualdad, cómo vamos a esperar que combatan la impunidad y la violencia? Las instituciones de educación superior tienen un papel fundamental en el tipo de persona que están creando. Si a los profesionistas que egresan de sus aulas no les fueron inculcados debidamente valores y principios humanos de solidaridad, justicia y amor al prójimo, por supuesto que serán sujetos vulnerables a la corrupción.

Las universidades, instituciones donde se concentra la inteligencia y el saber, no sólo deben servir para formar profesionistas con un alto sentido humano, también deben tener un quehacer cotidiano vinculado con los principales problemas de la sociedad. Relacionar el conocimiento teórico a la problemática que enfrenta la comunidad, ya que de no hacerlo no cumplirá cabalmente con su función. A fin de cuentas la razón de ser de las instituciones de educación superior es el ser humano.

Según la Ley Orgánica de nuestra UMSNH, algunos de sus fines son: combatir la ignorancia, los fanatismos y los prejuicios; estimular el respeto a la libre expresión de las ideas en la búsqueda de la verdad científica, la investigación, la creación artística y la difusión de la cultura; la promoción de prácticas democráticas en la vida interna de la institución y en su proyección hacia la sociedad, así como “promover la mejoría de las condiciones sociales y económicas que conduzcan a la distribución equitativa de los bienes materiales y culturales de la nación”.

Es decir, la propia ley le atribuye a la Universidad Michoacana (las otras universidades públicas tienen en sus leyes finalidades análogas), la obligación de participar en acciones de mejoría de las condiciones sociales, por lo que el discurso de Narro de volver los ojos a la Universidad para resolver los problemas del país no debe ser visto sólo como una posibilidad lógica, sino como una obligación institucional para coadyuvar en su solución. Pero como el propio rector de la UNAM reconoce: los problemas de México no los vamos a enfrentar divididos, requerimos ante todo entender que se requiere unidad.

[email protected]

Comparte la nota

Publica un comentario