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El honor y la actualidad

14 de abril, 2016

admin/La Voz de Michoacán

“Que Baltasar pague a Juan Francisco la cantidad de dos mil euros (alrededor de cuarenta mil pesos mexicanos) por concepto de daños morales, y difunda en el estado de su cuenta de WhatsApp la siguiente frase: Mediante sentencia de fecha 30-12-2015 Baltasar fue condenado por intromisión ilegítima en el honor de Juan Francisco”.

Lo anterior forma parte de la decisión del juez Joaquim Bosch Grau, sobre los siguientes hechos:Baltasar escribió en el estado de su aplicación de mensajería “No te fíes de Juan Francisco” (incluyendo apellidos); texto que mantuvo durante cuatro meses. Ello derivado de la ruptura que tuvieron en un negocio del sector sanitario, pasando de ser socios a rivales. Esto produjo, según lo acreditado, un daño en la imagen personal y profesional del denunciante.

Facebook y Twitter son las plataformas sociales donde mayormente se publican expresiones para denostar, reclamar o zaherir a quien fue pareja, cliente, amigo o socio; asimismo, se utilizan para enaltecer conductas terroristas. Las derivaciones de dichas conductas han sido, son y serán motivo para innumerablesreivindicaciones en las que no se descartancitatorios, ante la irreflexiva adhesión a juicios sin testigos, pruebas ni jueces.

La pretensión del actor de la situación legalaludidaera, además de recibir una cantidad mayor por indemnización, que Baltasar difundiera en la misma aplicaciónque usó para afectarle en su reputación ante algunos clientes y personas de relación en común, “Juan Francisco es una persona de confianza”, argumentando el juzgador que no era posible imponer al demandado que expresara a la fuerza unos sentimientos positivos que no tiene hacia el actor, por lo que dicha imposición sería contraria a la dignidad de la persona.

El citado juez manifestóque cosa distinta hubiera sido si esa opinión se hubiera referido a una persona con trayectoria pública, más expuesta a la crítica en aras de la libertad de información y expresión. Pero al tratarse de un particular, se estima que prevalece la protección del honor del aludido.

Se establece en la sentencia que la protección constitucional de las libertades de información y de expresión alcanza un máximo nivel cuando es ejercida por profesionales de la información, a través del vehículo institucionalizado de formación de la opinión pública que es la prensa, entendida en su más amplia acepción. La libertad de expresión, según su propia naturaleza, comprende la crítica de la conducta de otro, aunque pueda molestar, inquietar o disgustar a aquel contra quien se dirige. Así lo requieren el pluralismo, la tolerancia y el espíritu de apertura, sin los cuales no existe sociedad democrática.

Bosch Grau, también portavoz de la asociación española ‘Jueces para la Democracia’, es activo en redes sociales, destacando de su historial este par de tuits: “A veces tengo la amarga sensación como juez de que las leyes son telarañas que cogen a las pobres moscas y dejan pasar a avispas y abejorros”. “El primer ministro de Islandia dimite en un día. Aquí los corruptos se aferran al cargo hasta que 10 tribunales les obliguen a marcharse.”

Dos aspectos llaman la atención de este casodirimido en el Juzgado Primero de Instrucción, con sede en Moncada, Valencia -cuya resolución fue declarada firme la semana pasada-; el primero, constatar que los soportes electrónicos son el nuevo escaparate de millones de vidas, para bien y para mal, que no obstante ser considerados por algunos como intangibles, traen aparejadas consecuencias materiales.El segundo, que se prescindiera de ordenar la publicación de la sentencia en periódicos, para hacerlo en la misma vía digital donde se verificó la afectación al honor.

En México, según informes de empresas del ramo, 8 de cada 10 usuarios de telefonía móvil o celularutilizan de forma continua la aplicación WhatsApp, encontrándose entre los diez países a nivel mundial con mayor empleo de la referida aplicación.

En lo relativo a la libertad de expresión, si bien es un derecho, ejercerla en México implica numerosos riesgos y obstáculos. Para quien desconozca la problemática actual en ese rubro, recomiendo leer “Situación de los derechos humanos en México 2015”. Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Sin duda, el empleo de las nuevas tecnologías implica inéditos problemas que requieren ingeniosas soluciones, complicándose cada vez más distinguir la frontera entre lo público y lo privado, el derecho al honor y a la libertad de expresión.

Un faro que evitará colisionar contra todo lo que dañe o quebrante derechos individuales y sociales, es y será la sensatez (no hacer aquello que no nos gustaría experimentar);y por supuesto, el respeto a la dignidad propia y de terceros.

Para momentos de valentía, arrojo, respaldo o verdad, nunca sobra reflexionar.

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