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Algunas figuras retóricas

20 de septiembre, 2015

admin/La Voz de Michoacán

La alegoría es una figura retórica que consiste en representar una idea figuradamente a través de formas humanas, animales o seres inanimados: Ejemplos: “La fe es como intentar escalar una cuesta empinada y rocosa: sólo un mero tropiezo podría hacerte caer rodando, pero la creencia y la perseverancia te verán en la cima.” Alegoría de la vida. “Pobre barquilla mía alma; entre peñascos rota (dificultades),  sin velas desvelada (indefensa), y entre las olas sola (peligros). De la virtud. “La nave del corazón, combatida por los vientos de las pasiones turbulentas, se estrella en las rocas del vicio; pero si es llevada por el suave soplo de la virtud: arribará segura al puerto de la inmortalidad.” Del alma: Vino, primero, pura, vestida de inocencia y la amé como un niño, luego se fue vistiendo, de no sé qué ropajes,  y la fui odiando, sin saberlo; llegó a ser una reina, fastuosa de tesoros…¡qué iracunda de hiel y sin sentido! Mas se fue desnudando, y yo le sonreía,  se quedó con la túnica, de su inocencia antigua,  creí de nuevo en ella, y se quitó la túnica, y apareció desnuda toda… ¡oh pasión de mi vida, poesía desnuda, mía para siempre! De la vejez: “Hoja seca solitaria, que te vi tan lozana ayer. ¿Dónde de polvo cubierta vas a parar? –No lo sé. Lejos del nativo ramo, me arrastra el cierzo cruel, desde el valle a la colina, del arenal al vergel.” Del Paso por la Vida: “Este mundo es el camino, para el otro, que es morada sin pesar,
mas cumple tener buen tino para andar esta jornada sin errar. Partimos cuando nacemos, andamos, mientras vivimos, y llegamos al tiempo que fenecemos, así que cuando morimos descansamos.”

La metáfora es una figura retórica que consiste en identificar un término real con uno imaginario,  entre los cuales existe una relación de semejanza o analogía: Tus hermosos cabellos de oro. En este ejemplo tenemos un término real (cabellos) y otro imaginario (oro), entre los cuales existe una relación de semejanza (cabellos rubios cuyo color se asemeja al dorado del oro). Observaciones: A.- La metáfora se distingue del símil en que no emplea el nexo “como”. La metáfora pertenece a las figuras de significación (o tropos). Metáfora procede del griego metá (fuera o más allá) y pherein (trasladar). Tipos y ejemplos de metáforas: Metáfora simple. Se conoce también como metáfora impura, atributiva o imagen. Tus dientes son perlas.  Tus ojos  son dos luceros.  Tus labios  son rubíes.  Metáfora aposicional: Tus dientes, perlas de tu boca.  Tus labios, pétalos perfumados. Tus ojos,  negra noche. Su beso, suave brisa de verano.

El hipérbaton (o trasposición) es una figura retórica consistente en alterar el orden lógico de los términos que constituyen una frase. Fue un recurso especialmente utilizado en la prosa latinizante del siglo XV y en la estética del barroco del culteranismo y  cuyo objetivo era hacer más noble el lenguaje. Nota: La anástrofe es una figura muy parecida al hipérbaton, pero ésta última se diferencia de la anástrofe en que supone la transposición de uno o más elementos de la oración.  Ejemplos en el lenguaje cotidiano: “Si mal no recuerdo” (si no recuerdo mal), “a Dios gracias” (gracias a Dios),  “bien está” (está bien),  “hacer se puede” (se puede hacer), “ni que decir tiene” (no se tiene que decir),  “miedo me da lo que va a hacer” (me da miedo lo que va a hacer),  “mal lo veo” (lo veo mal), “Yo creo que también” (Yo también lo creo), “Yo creo que tampoco” (Yo tampoco lo creo), “Atónito me dejas” (me dejas atónito).

La tautología es una figura retórica que consiste en utilizar palabras innecesarias que no añaden nada nuevo a la idea que se quiere transmitir. Figuras relacionadas con la tautología: 1) Perogrullada: se trata de enunciar una explicación y esa explicación es evidentemente redundante sin aportar más conocimiento. Ejemplo: “el ser es lo que es”. 2) Pleonasmo: se trata de una tautología cuya misión es reforzar una idea. Ejemplo: “bajo abajo”, “sal fuera”, etc. Ejemplos de tautología: Ya ejecuté, gran señor, tu justicia justa y recta. Bésame con besos de tu boca. Rió con risas estridentes. Subir arriba. Salir afuera. Entrar adentro. Bajar abajo.

El retruécano o conmutación es una figura retórica que consiste en repetir una frase en sentido inverso produciéndose un efecto de contraste o antítesis: Se debe trabajar para vivir, no vivir para trabajar. Observaciones: 1) El retruécano pertenece al grupo de las figuras de repetición. 2) El quiasmo se diferencia del Retruécano en que además de intercambiar el orden el texto, también se intercambian las funciones sintácticas. Ejemplos de retruécano: Hay grandes libros en el mundo, y grandes mundos en los libros. No hay camino para la paz, la paz es el camino. Mahatma Gandhi. Necesitamos vivir simplemente para que otros puedan simplemente vivir. Mahatma Gandhi. ¿Siempre se ha de sentir lo que se dice? ¿Nunca se ha de decir lo que se siente? Cuando pitas flautas, cuando flautas pitas. Luis de Góngora. En este país no se lee porque no se escribe.. o no se escribe porque no se lee. ¿Cómo creerá que sientes lo que dices, oyendo cuán bien dices lo que sientes? Bartolomé Leonardo de Argensola.  …Que a lo que todos les quitaste sola, te puedan a ti sola quitar todos. F. de Quevedo, Poesía original, núm. 71. Faltar pudo a Scipión Roma opulenta; mas a Roma Scipión faltar no pudo… F. de Quevedo, Poesía original, núm. 234. Ejemplos simpáticos de Juegos de Palabras con Retruécano → “No es lo mismo…”: Trabajar en el arte por amor… que trabajar por amor al arte. Dos bicicletas viejas… que dos viejas en bicicleta. Vivir en la calle de en medio… que vivir en medio de la calle. Una chica muy mona… que una mona muy chica. Un circuito corto… que un cortocircuito. La media edad… que la Edad Media. Unas partidas en tablas… que unas tablas partidas. Vivir como piensas… que pensar como vives. Una cubana haciendo arroz… que hacer arroz a la cubana. El SIDA tiene cura… que el cura tiene SIDA. Perder un minuto en la vida… que perder la vida en un minuto. Diez días trabajando sin beber… que diez días bebiendo sin trabajar. Tener un cristal en un ojo… que tener un ojo de cristal. Pesas mucho para lo que mides… que mides mucho para lo que pesas. Unos viejos con pantalones… que unos pantalones viejos. La tensión alta… que la alta tensión. Una noche estrellada… que estrellarse una noche. Jugar con las cosas de comer… que comer con las cosas de jugar. Un partido político… que un político partido.

La paradoja es una figura retórica que consiste en la unión de dos ideas que en un principio parecen imposibles de concordar. Su función es invitar a la reflexión: Al avaro, las riquezas lo hacen más pobre. Ejemplos de Paradoja: Si quieres paz prepárate para la guerra. Solo sé que no sé nada. Seamos realistas, pidamos lo imposible. Prohibido prohibir.  Es de mala suerte ser supersticioso. Así es mi vida. Cuando al fin tengo lo que quería, sale algo mejor.  Todos somos iguales, pero unos más iguales que otros. Yo te amo para comenzar a amarte, para recomenzar el infinito y para no dejar de amarte nunca: por eso no te amo todavía”. (Pablo Neruda)  No mi amigo. He leído muchísimos libros, andado por muchos lugares, y visitado muchas escuelas. Pero no soy sabio. Soy si acaso, un ignorante muy cultivado, pero no un sabio. Tengo todo: El auto más caro, la ropa del mejor diseñador, paseo con la mujer más hermosa… sin embargo mi vida es vacía: tengo que trabajar en algo que no me gusta, escuchar a una mujer borracha de vanidad, rodeado de gente que sólo me rodea para ver qué provecho saca de mí; ahogándome en un disfraz que no me puedo quitar en todo el día. Tengo todo y no tengo nada. Señor gerente, la empresa está trabajando perfectamente bien, tanto, que tengo la impresión de que algo está mal.

Don Miguel de Cervantes Saavedra en su obra máxima utiliza la paradoja con singular maestría. Un ejemplo está en el Capítulo LI, en el cual  se dice lo siguiente: “Del progreso del gobierno de Sancho Panza, con otros sucesos tales como buenos. Amaneció el día que se siguió a la noche de la ronda del gobernador, la cual el maestresala pasó sin dormir, ocupado el pensamiento en el rostro, brío y belleza de la disfrazada doncella; y el mayordomo ocupó lo que della faltaba en escribir a sus señores lo que Sancho Panza hacía y decía, tan admirado de sus hechos como de sus dichos, porque mezcladas sus palabras y sus acciones, con asomos discretos y tontos. Levantóse, en fin, el señor gobernador, y por orden del doctor Pedro Recio le hicieron desayunar con un poco de conserva y cuatro tragos de agua fría, cosa que la trocara Sancho con un pedazo de pan y un racimo de uvas; pero viendo que aquello era más fuerza que voluntad, pasó por ello, con harto dolor de su alma y fatiga de su estómago, haciéndole creer Pedro Recio que los manjares pocos y delicados avivaban el ingenio, que era lo que más convenía a las personas constituidas en mandos y en oficios graves, donde se han de aprovechar no tanto de las fuerzas corporales como de las del entendimiento. Con esta sofistería padecía hambre Sancho, y tal, que en su secreto maldecía el gobierno, y aun a quien se le había dado; pero con su hambre y con su conserva se puso a juzgar aquel día, y lo primero que se le ofreció fue una pregunta que un forastero le hizo, estando presentes a todo el mayordomo y los demás acólitos, que fue: – Señor, un caudaloso río dividía dos términos de un mismo señorío, y esté vuestra merced atento, porque el caso es de importancia y algo dificultoso… Digo, pues, que sobre este río estaba una puente, y al cabo della una horca y una como casa de audiencia, en la cual de ordinario había cuatro jueces que juzgaban la ley que puso el dueño del río, de la puente y del señorío, que era en esta forma: «Si alguno pasare por esta puente de una parte a otra, ha de jurar primero adónde ya qué va; y si jurare verdad, déjenle pasar, y si dijere mentira, muera por ello ahorcado en la horca que allí se muestra, sin remisión alguna». Sabida esta ley y la rigurosa condición della, pasaban muchos, y luego en lo que juraban se echaba de ver que decían verdad y los jueces los dejaban pasar libremente. Sucedió, pues, que tomando juramento a un hombre  juró y dijo que para el juramento que hacía, que iba a morir en aquella horca que allí estaba, y no a otra cosa. Repararon los jueces en el juramento y dijeron: «Si a este hombre le dejamos pasar libremente, mintió en su juramento, y conforme a la ley debe morir; y si le ahorcamos, él juró que iba a morir en aquella horca, y, habiendo jurado verdad, por la misma ley debe ser libre». Pídese a vuesa merced, señor gobernador, qué harán los jueces del tal hombre, que aún hasta agora están dudosos y suspensos, y, habiendo tenido noticia del agudo y elevado entendimiento de vuestra merced, me enviaron a mí a que suplicase a vuestra merced de su parte diese su parecer en tan intricado y dudoso caso. A lo que respondió Sancho: – Por cierto que esos señores jueces que a mí os envían lo pudieran haber escusado, porque yo soy un hombre que tengo más de mostrenco que de agudo; pero, con todo eso, repetidme otra vez el negocio de modo que yo le entienda: quizá podría ser que diese en el hito. Volvió otra y otra vez el preguntante a referir lo que primero había dicho, y Sancho dijo: – A mi parecer, este negocio en dos paletas le declararé yo, y es así: el tal hombre jura que va a morir en la horca, y si muere en ella, juró verdad y por la ley puesta merece ser libre y que pase la puente; y si no le ahorcan, juró mentira y por la misma ley merece que le ahorquen. – Así es como el señor gobernador dice -dijo el mensajero-, y cuanto a la entereza y entendimiento del caso, no hay más que pedir ni qué dudar. – Digo yo, pues, agora -replicó Sancho- que deste hombre aquella parte que juró verdad la dejen pasar, y la que dijo mentira la ahorquen, y desta manera se cumplirá al pie de la letra la condición del pasaje. – Pues, señor gobernador -replicó el preguntador-, será necesario que el tal hombre se divida en partes, en mentirosa y verdadera; y si se divide, por fuerza ha de morir, y así no se consigue cosa alguna de lo que la ley pide, y es de necesidad espresa que se cumpla con ella. – Venid acá, señor buen hombre -respondió Sancho-: este pasajero que decís, o yo soy un porro o él tiene la misma razón para morir que para vivir y pasar la puente, porque si la verdad le salva, la mentira le condena igualmente; y siendo esto así, como lo es, soy de parecer que digáis a esos señores que a mí os enviaron que, pues están en un fil las razones de condenarle o asolverle, que le dejen pasar libremente, pues siempre es alabado más el hacer bien que mal. Y esto lo diera firmado de mi nombre si supiera firmar, y yo en este caso no he hablado de mío, sino que se me vino a la memoria un precepto, entre otros muchos que me dio mi amo don Quijote la noche antes que viniese a ser gobernador desta ínsula, que fue que cuando la justicia estuviese en duda me decantase y acogiese a la misericordia, y ha querido Dios que agora se me acordase, por venir en este caso como de molde. – Así es -respondió el mayordomo-, y tengo para mí que el mismo Licurgo, que dio leyes a los lacedemonios, no pudiera dar mejor sentencia que la que el gran Panza ha dado. Y acábese con esto la audiencia desta mañana, y yo daré orden como el señor gobernador coma muy a su gusto.- Eso pido, y barras derechas -dijo Sancho-: denme de comer, y lluevan casos y dudas sobre mí, que yo las despabilaré en el aire. (…)

El sinécdoque es una figura retórica que consiste en expresar la parte de un objeto por el todo o el todo por la parte. Existen varios tipos de Sinécdoque: 1. La parte por el todo: Tiene quince primaveras (años). Quedó sola con cuatro bocas que alimentar (hijos), Cuando vimos las velas (naves). El heredero al trono (reino). Odia los tricornios (La Guardia Civil, la autoridad).Le escribiré unas letras (una carta).Quedó sola con cuatro bocas que alimentar (se refiere a los hijos).Pidió la mano de su novia. Tiene veinte primaveras. (años).  Trabajo para ganarme el pan (salario para vivir). Un rebaño de mil cabezas (animales). Hay que pasar el invierno, (se refiere a que hay que pasar el año).  2. El todo por la parte: España (el equipo de España) ganó a (el equipo de) Francia. La ciudad (sus habitantes) se amotinó. Llegó la policía (algunos oficiales, no toda la institución). La ciudad le recibió cálidamente. Todo el mundo dice lo mismo (mucha gente). 3. Palabra más general por la más particular: trabajador por obrero, felino por tigre. 4. El género por la especie: …Maldito roedor (por ratón), Bruto (por caballo). El noble animal relinchó (animal por caballo).  5. La especie por el género: Ganarse el pan (por “ganarse la comida”) 6. El singular por el plural: El inglés es flemático, el español colérico.  El perro es un animal fiel (todos los perros). 7. El plural por el singular:
Los oros de las Indias.  8. La materia por el objeto: Fiel acero toledano (por espada.).Chocaron los aceros. (En lugar de las armas de acero, una espada, un cuchillo, etc.).9. Lo abstracto por lo concreto: La Caridad es sublime. La juventud es rebelde. Las tropas no respetaron sexo ni edad. 10. El signo por la cosa representada: Mensaje de la Corona (por mensaje del Rey). 11. La especie por el individuo: El hombre llegó a la luna (los astronautas).

En la filosofía existen múltiples ejemplos, entre otros, los siguientes: La paradoja del barbero, ideada por  el filósofo inglés Bertrand Russell: El barbero de un pueblo sólo afeitaba a aquellos que nunca se afeitaban a sí mismos. ¿Se afeitaba el barbero a sí mismo? Paradoja de la flecha

Discípulo directo de Parménides, Zenón de Elea dice en la paradoja de la flecha que si lanzábamos una flecha y tomábamos en cuenta sus millones de posiciones sobre el vuelo como si fueran instantes, nos daríamos cuenta que la flecha no realiza movimiento alguno, pues en todo momento tomado como instante está en posición específica, lo que anula el movimiento en sí mismo. Una manera de comprender mejor esto es pensar en los frames por segundo de una animación de corta duración. Si los tomamos como imágenes fijas, el movimiento no ocurre. Con esto que parece una tontería Zenón te cachetea el hipotálamo y te dice: no puedes juzgar si un objeto está en reposo o en movimiento observando sólo un instante cualquiera. Para sacar las conclusiones tendrás que comparar los instantes que le antecedan o prosigan. Así de simple, Zenón te hizo un nudo mental y puso en juego ciertas ideas sobre el concepto mismo de velocidad y su definición racional, dejando en ese tiempo una idea del tipo: ¿Es el movimiento un estado concreto o sólo es el resultado de una comparación de estados? Más, aquí. La paradoja de la fuerza irresistible o imparable

¿Qué pasa cuando una fuerza irresistible se encuentra con un objeto inamovible? Esto es lo que cuestiona la paradoja que tiene una fuerte intrusión en el ámbito de la lógica. Como en todas las paradojas que venimos presentando, la idea no es pensarla como una realidad posible, sino como un ejercicio. Conocida como la paradoja de una fuerza irresistible o imparable, esta postulación viene a enfrentarse con la idea actual de la ciencia que indica que no existe ningún tipo de fuerza que sea completamente irresistible, además de aseverar teóricamente que no existen objetos inamovibles. Esto se produce porque un objeto inamovible igualmente tendría que tener una inercia con valor igual a infinito, por lo tanto debería estar constituido por una masa infinita. Si tenemos en cuenta un Universo finito, tal energía para la fuerza imparable no puede existir.

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