IMPRESO | RADIO | TELEVISIÓN

Morelia, Michoacán a 29 de marzo de 2017
Morelia
Compra
Venta
USD

18.13

18.90

El maestro Filiberto Vargas Tentory

4 de octubre, 2015

admin/La Voz de Michoacán

Recientemente dejó de existir este prestigiado educador, quien nació en la población de Carácuaro de Morelos, Michoacán, el día 16 de diciembre de 1920. Sus padres fueron los señores Fortino Vargas Santoyo y María Cristina Tránsito Tentory Gómez. Don Fortino trabajaba como agricultor, además de contar con algunos semovientes de ganado vacuno, lo cual le permitía obtener una considerable cantidad de leche que vendía a las familias de la comunidad. La autora de sus días, en cambio, laboraba como maestra rural. El pequeño Filiberto inició su educación formal en la Escuela Primaria Oficial  “José María Morelos” de su tierra natal, donde aprendió a leer y escribir, además de elementos de aritmética. En 1926, la familia Vargas Tentory se traslada a la ciudad de Morelia y lo inscriben en la Escuela Primaria Oficial “Madero y Pino Suárez” (que funcionaba en un edificio construido ex profeso en la esquina sureste de la Avenida Madero Pte. y calle de Cuautla), donde cursa nuevamente el primer año y el segundo, para posteriormente pasar a la Escuela Primaria Oficial “Belisario Domínguez”, plantel en el que estudia hasta el quinto año, ya que en esa época existía el “Aula Zaragoza”, espacio educativo destinado a impartir el último grado de primaria a los niños más adelantados de toda la ciudad, el cual funcionaba en la planta alta del Palacio Municipal bajo la dirección del ameritado profesor Rafael Aguilar. Dicha aula constituía un magnífico proyecto pedagógico, pues ahí se impartían no solamente las disciplinas del plan de estudios en vigor, sino clases de electricidad, carpintería, mecanografía, inglés, teatro y declamación. A los once años de edad, después de haber concluido la educación primaria, lo inscriben en el Colegio de San Nicolás, pero al ver que sólo tenía once años de edad, los maestros decidieron impartirle únicamente las materias de Música, Artes Plásticas, Talleres y Educación Física en espera de que alcanzara mayor edad, sin percatarse de la madurez lograda por el niño, dada su notable inteligencia. En los primeros años de la década de los 30’s, la familia se va a la ciudad de México en busca de mejores oportunidades laborales, pero al no encontrarlas deciden regresar, y en 1935 ingresa a la Escuela Normal de Morelia, dependiente de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Debido a que su familia radicaba en Carácuaro, es recibido como becario de la Casa del Estudiante Normalista, la cual se encontraba en la planta alta del mismo edificio. En esta institución, cursó la carrera de Profesor de Educación Primaria durante los años de 1935 a 1940. Las condiciones tan difíciles que afrontaban los jóvenes estudiantes los llevó a tomar la decisión de realizar una marcha a pie hasta la ciudad de México en lo que se llamó la Caravana Normalista de 1936, cuyo objetivo era plantearle al presidente Lázaro Cárdenas los problemas de la escuela, entre otros, reparaciones al viejo edificio, mejoras en la casa del estudiante, dotación de laboratorios, pero fundamentalmente la federalización de la escuela, a fin de que fuera incorporada al sistema nacional de enseñanza normal. El general y presidente Cárdenas dio respuesta en algunos aspectos, pero no en el esencial que se vino a resolver hasta algunos años después.

El trato jovial del estudiante Vargas Tentory lo hizo muy popular entre sus compañeros, no solo por ser un excelente basquetbolista, sino por su carácter bromista, sencillo, dicharachero, bueno para la plática y a veces hasta relajo, lo cual motivó que el Profr. Miguel Arroyo de la Parra, Director de la Escuela, una tarde lo buscara para decirle: “Tú eres un muchacho muy inteligente, no desperdicies tu tiempo, procura entregarte al estudio disciplinado; no te digo que te vuelvas un individuo demasiado rígido y exigente contigo mismo, para todo hay tiempo en la vida, pero tu capacidad te puede llevar muy lejos, vuélvete más serio con las actividades académicas, esto te va a garantizar un éxito como profesional de la educación.”

Desde esa ocasión, él y su compañero de cuarto, el joven Serafín Contreras Manzo, se levantaban oscura la mañana, antes de la cinco, para estudiar tesoneramente las materias que estaban cursando. También se les quedó el hábito de leer, pues ambos asistían diariamente a la biblioteca del plantel para cultivarse y adquirir una preparación que no se circunscribiera a las materias de la carrera, sino con una visión más amplia.

Eran tiempos en los que la ideología predominante era de marcada tendencia marxista, entonces había que leer a Marx, a Lenin y a otros autores para tener elementos a fin de participar con aportaciones en las discusiones dentro y fuera de las aulas. No podían ser marxistas sin haber estudiado a Carlos Marx.

Una vez que hubo presentado su examen profesional, se incorporó como profesor rural al servicio educativo durante el año de 1941 y el año siguiente fue invitado a formar parte de las misiones culturales, actividad en la que permaneció durante los años de 1942 a 1946. Como reconocimiento a su fecunda labor, la Secretaría de Educación Pública le dio el nombramiento de Visitador Especial de la SEP, cargo que desempeña durante los años del periodo 1947-1948. En 1959 asciende al puesto de Inspector Escolar Federal que sirve durante  dos años, pues en 1961 es nombrado Director de Educación Federal en el Estado de Jalisco y realiza una encomiable labor que  concluye en 1966. Todavía se le recuerda con especial gratitud en esa entidad federativa. El mismo año contrae una nueva responsabilidad pública al hacerse cargo de la Subdirección General de Educación Primaria en los Estados y Territorios de la República, Calendario Tipo “B”, ya que en esos años todavía existían dos calendarios escolares en el país. Durante el bienio de 1969 a 1970 continúa su trabajo como funcionario de la SEP al aceptar la Subdirección General de Alfabetización y Educación Extraescolar en la República. Hasta 1970 han transcurrido treinta años de servicio como profesor y funcionario; no obstante, su trabajo no se limitó al ámbito educativo, pues sus cualidades personales le hicieron posible que realizara tareas en otras dependencias gubernamentales tales como la Secretaría de Agricultura y Ganadería, en la que fue Secretario Particular del Subsecretario de Recursos Forestales en el Gobierno del Estado de México (1952-1958); Director de Promociones y Prestaciones Sociales de la Empresa Productora e Industrializadora de Bosques (1971). En 1972 es designado Vocal Ejecutivo de la Comisión para el Desarrollo de la Costa en el Estado de Michoacán y, posteriormente, Coordinador del Primer Comité Promotor de Desarrollo Socioeconómico del Estado, por encargo de la Secretaría de la Presidencia de la República (1974-1976). Durante casi todo el año de 1992 funge como Jefe del Departamento de Comunicación Educativa del CREFAL (Centro Regional de Educación Fundamental para América Latina; actualmente, Centro de Cooperación Regional para la Educación de Adultos en América Latina y el Caribe).  A finales de 1992 se le designa Secretario de Educación en el Estado de Michoacán, puesto que deja en 1994.

En la Secretaría de la Reforma Agraria ocupó los siguientes cargos: Director General de  Capacitación Agraria (1980), Director General de Información Agraria (1981), Director de Orientación Agraria (1982), Asesor de la Subsecretaría de Organización Agraria y Director del Programa de TV “Capacitación Agropecuaria” (1983-1984) y Director de Capacitación del Instituto de Capacitación Agropecuaria (1985).

Como funcionario del Departamento Central del Distrito Federal tuvo bajo su responsabilidad los siguientes puestos: Director de Coordinación y Supervisión de la Dirección General de Gobierno (1986), Director General Regional (Zona Norte) de la Secretaría General de Gobierno (1987-1989). Asimismo fue Delegado Regional de CORETT para los Estados de Michoacán, Jalisco, Nayarit y Colima (1989), además Coordinador del Programa de Inversiones Escolares (1990). Esto último teniendo como sede la ciudad de Guadalajara, Jalisco. También laboró en la Secretaría de Gobernación como asesor de la Subsecretaría (1994-1995).

Ha sido militante del Partido Revolucionario Institucional desde estudiante cuando se llamaba Partido de la Revolución Mexicana (PRM), iniciando su trayectoria política como miembro de la Confederación Revolucionaria Michoacana del Trabajo (1938-1940), asesor de ejidos y comunidades indígenas (1942-1943), Representante de las juventudes normalistas ante el Congreso Nacional Constitutivo de la Confederación de Jóvenes de México (1939), Presidente de la Sociedad de Alumnos de la Escuela Normal Urbana de Morelia (1940), Representante de los alumnos de la Escuela Normal ante el Consejo Universitario de la Universidad Michoacana (1940), Representante de los maestros rurales de la zona de Ahualulco, Jalisco, ante el Congreso Estatal del ahora SNTE (1941), Asesor de las asociaciones de colonos de las Colonias Romero Rubio, Simón Bolívar, El Carburo y el Peñón del Distrito Federal (PRM, 1945), Secretario de Acción Juvenil del Comité Ejecutivo Estatal del PRI en Michoacán (1950-1951), Delegado del Partido Revolucionario Institucional en diferentes lugares de la República, en calidad de representante durante el desarrollo de comicios. Sigue siendo miembro activo de ese partido.

En la Confederación Nacional Campesina, fue Presidente de la Comisión de Capacitación y Adiestramiento (1995-1997) y Secretario de Acción Educativa del Comité Ejecutivo Nacional (1997-2001).

Por sus grandes méritos como profesor ha representado a México en calidad de Delegado ante el Consejo Interamericano Cultural de la OEA (1950), ante la Confederación Internacional de Educación en Ginebra, Suiza, UNESCO (1964) y Representante de México en la Conferencia Internacional de Educación celebrada en Ginebra, Suiza, UNESCO.

Como se puede observar, la vida del maestro Vargas Tentory fue sumamente productiva y caracterizada por una gran cantidad de comisiones que guardan una relación directa con su personalidad, cuyas cualidades más significativas radican en su formación educativa, cuidadoso del trato amable, capacidad intelectual y espíritu emprendedor.

Aun cuando ha tenido que cumplir celosamente con su trabajo tan variado, se ha dado tiempo para escribir algunos libros de interés: “Chinicuila –monografía-”; “Jarácuaro”, relato de una experiencia, patrocinado por el CREFAL; “Lucas Ortiz Benítez”, reseña biográfica; “Atlas geográfico del Estado de Michoacán”; “Michoacán, nuestra casa”, educación ambiental; “Morelia, Carácuaro, Acuitzio del Canje, Erongarícuaro y Santa Ana Maya”, municipios que ha estudiado con un enfoque de carácter pedagógico.

Fue distinguido con la condecoración “Melchor Ocampo” que otorga la Cámara de Diputados de Michoacán.

Es oportuno destacar su actitud siempre dispuesta a escuchar, ya que él fue un excelente conversador. Este rasgo lo retrataba de cuerpo entero, pues como directivo supo comprender la naturaleza humana y su sentido de solidaridad, aunado a una modestia poco frecuente, le permitió ayudar a muchas personas sin esperar ninguna recompensa. No ha sido un político banal, de los que buscan a los hombres útiles para aprovecharse de ellos y después no vuelven a tenerles ningún reconocimiento. Una maestra relató el hecho de que el profesor Vargas Tentory, encontrándose en una institución bancaria, fue hasta el lugar donde ella se encontraba con el exclusivo fin de saludarla muy cordialmente. Su vida constituye un ejemplo de trabajo y esfuerzo sostenido a lo largo de su fructífera existencia de 94 años. ¡Descanse en paz!

Comparte la nota

Publica un comentario