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Simbología de los primeros números

18 de octubre, 2015

admin/La Voz de Michoacán

Con la finalidad de variar la temática de esta página con temas diversos, se incluye esta recopilación de opiniones sobre los números, cuya función no ha sido únicamente la de contar, sino  que han tenido una simbología interesante, la cual se expone en forma sucinta.

El cero fue desconocido en Europa por lo menos dos mil años antes de que fuera descubierto en América, pueslos mayas lo crearon como concepto aritmético representándolo por medio de una concha o un caracol. En la mitología del Popol -Vuh corresponde al  momento del sacrificio del héroe y dios del maíz, quien se convirtió en el sol. Simboliza la ausencia de valor. Sin embargo, al agregarse a otros números sirve para incrementar la cantidad que expresan. El uno alude a la posición vertical del ser humano. Es el inicio de la numeración y, por tanto, se le tiene como el principio de todo lo que existe. El inició de la creación identificada con la idea de Dios. Su valor ontológico reside en que es fuente y fin de todas las cosas. Para los pueblos monoteístas llegó a ser la representación numérica del supremo hacedor por solamente estar constituido por la unidad, el único. El número uno se  considera símbolo de la masculinidad y en contraposición el dos viene a representar la feminidad. Por lo que implica la idea de la madre. Es el dualismo que sirve de base a la dialéctica, al movimiento y al origen de lo que es distinto, de cuya unión surge la multiplicación. Expresa también el antagonismo o la reciprocidad, tanto en el odio como en el amor. De ahí que también se le asocie al conflicto, al combate desde las épocas primitivas, pero también al origen en cuanto a que de la pareja generalmente proceden los seres vivos. En muchos escudos aparecen imágenes dobles: leones, águilas, etc., para darle mayor connotación al reforzarlo. En el hombre, como especie, existen dos preocupaciones constantes: la vida y la muerte. Lo mismo que las oposiciones entre el bien y el mal,  el día y la noche, lo alto y lo bajo, el blanco y el negro, la luz y la oscuridad, la izquierda y la derecha, lo inferior y lo superior, etc. La anatomía del hombre tiene pares: dos ojos, dos orejas, dos brazos, dos piernas, dos pulmones, dos riñones, etc. Otro número con una gran carga de símbolos es el tres, el cual resulta de la suma del uno más el dos. Para los chinos era el número perfecto, pues expresa la totalidad y no requiere nada para ser completo. Así surgieron las triadas. Como ejemplos existen muchísimos: el cielo, la tierra y el hombre; para los cristianos Dios es uno en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. El budismo reconoce tres divinidades en la Triple Joya o Triratna: Buddha, Dharma y Sangha, lo que los taoístas traducen  en: Tao, Libros y Comunidad. El tiempo es triple: pasado, presente y futuro. Entre los hindúes también son tres los dioses: Brahma, Vishnu y Shiva [productor, conservador y transformador). La sílaba sagrada AUM está compuesta por tres letras. Los reyes magos son tres: Melchor, Gaspar y Baltasar, cuyas presencias equivalen a las tres funciones del redentor: Rey, Sacerdote y Profeta. Tres son las virtudes teologales: fe, esperanza y caridad.  Los enemigos del alma son tres: mundo, demonio y carne. Tres pecados destruyen la fe del creyente: mentira, impudicia y sarcasmo. Tres llevan al hombre al infierno: calumnia, falta de sensibilidad y odio. Tres lo guían: pudor, cortesía y miedo al juicio final. La familia está integrada por tres: el padre, la madre y el hijo. Son tres los niveles de la vida humana: material, racional y espiritual. Hay tres fases en la evolución mística: purgativa, iluminativa y unitiva. El cuatro se relaciona con el cuadrado y la cruz, figuras esenciales para la mentalidad primitiva de los hombres prehistóricos, pues se han encontrado estas imágenes en diferentes pinturas rupestres. Además existen cuatro puntos cardinales, cuatro fases de la luna, cuatro humores, cuatro ríos en el paraíso, cuatro letras en el nombre de Dios, lo mismo que en el primer hombre (Adán). La tetractys pitagórica resulta de la suma de los primeros cuatro números.  El Veda se divide en cuatro partes (himnos, encantamientos, liturgia y especulaciones), por lo que se le considera sagrado. Los jinetes del apocalipsis son cuatro (guerra, hambre, peste y muerte), fueron cuatro los evangelistas (Lucas, Mateo, Juan y Marcos), hay cuatro partes en las plantas (raíz, tallo, flor y fruto). Según la tradición maya hubo cuatro creaciones o edades y el hombre definitivo apareció hasta la cuarta. Para los aztecas también era  un número sagrado, al lado del cinco, el siete y el nueve.

El número cinco era el número nupcial para los pitagóricos, ya que representa el centro, el equilibrio. El ser humano tiene cinco sentidos (vista, oído, olfato, gusto y tacto) que son  los medios de comunicación con el entorno físico y humano. Cinco sabores (dulce, amargo, ácido, salado y sabroso), cinco dedos en cada extremidad, cinco días de la semana, cinco humanidades, según Hesíodo. Cinco soles para los aztecas. El hombre tiene cinco extremidades (cabeza, manos y pies), el pentagrama consta de cinco elementos, etc. Muchas catedrales se basaron en la armonía pentagonal. Hay estrellas de cinco puntas. En China se le conceptúa también como el centro.

El número seis estaba consagrada a la diosa del amor físico Venus Afrodita. En la Biblia, es “El número de la bestia es número de hombre. Y su número es seiscientos sesenta y seis”, Apocalipsis 13.18, y también dice que el mundo fue creado en seis días. Para los chinos el seis es el número del cielo. La estrella de seis puntos, constituida por dos triángulos equiláteros superpuestos, uno apunta hacia el cielo y el otro para la tierra, fue el sello del rey Salomón y, posteriormente, el escudo de David y emblema de Israel.

A través de la historia, el número siete ha tenido un significado muy especial entre los diferentes pueblos de la tierra, tanto que  en La Biblia se lo considera el número perfecto.  Probablemente debido  a las siguientes coincidencias: los días de la semana son siete: domingo, lunes, martes, miércoles, jueves, viernes y sábado; las notas musicales: do, re, mi, fa, sol, la, si, también son siete; existen siete pecados capitales: soberbia, avaricia, lujuria, ira, gula, envidia y pereza; antiguamente se consideraba que había siete mares en el mundo;  los siete sabios de Grecia: Cleóbulo de Lindos, Solón de Atenas, Quilón de Esparta, Bías de Priene, Tales de Mileto, Pítaco de Mitilene y Periandro de Corinto; los siete metales conocidos en la antigüedad: hierro, cobre, estaño, mercurio, plomo, oro y plata; los siete sacramentos: Bautismo, confirmación, eucaristía, penitencia, unción de los enfermos, matrimonio y orden sacerdotal; las siete Maravillas del Mundo Antiguo: La Gran Pirámide de Guiza (Egipto), los Jardines Colgantes de Babilonia, el Templo de Artemisa en Éfeso (actual Turquía), la Estatua de Zeus en Olimpia, el Mausoleo de Halicarnaso, el Coloso de Rodas, el Faro de Alejandría (Egipto); Las siete Maravillas del Mundo Moderno: El “Cristo Rendedor” de 38 metros de altura en Rio de Janeiro, Brasil, el Coliseo de Roma, el TajMahal de India, la Gran Muralla China, la antigua ciudad de Petra en Jordania, las ruinas incas de Machu Picchu en Perú y la antigua ciudad maya de Chichén Itzá en México; los siete milagros, los siete dones del Espíritu Santo: sabiduría, inteligencia, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios; los siete arcángeles: Miguel, Gabriel, Rafael, Uriel, Jofiel, Sahmuel y Sadkiel; las siete bellas artes: arquitectura, danza, escultura, música, pintura, literatura y cinematografía; los siete colores del arcoíris: rojo, anaranjado, amarillo, verde, azul, azul celeste y violeta (algunos consideran el blanco como la síntesis de los colores, pero hay quienes no lo incluyen como color); los siete cielos, los siete pétalos de la rosa,  las siete cuerdas de la lira, (de donde procede la palabra lírico, género literario),la totalidad de la vida moral, compuesta por las tres virtudes teologales: fe, esperanza y caridad, más las cuatro virtudes cardinales: prudencia, templanza , justicia y nobleza suman siete; Las siete  obras  espirituales de misericordia: enseñar al que no sabe, dar buen consejo al que lo necesita, corregir al que yerra, perdonar las injurias, consolar al triste, sufrir con paciencia los defectos del prójimo y  rogar a Dios por los vivos y las almas perdidas;  las siete obras de misericordia humana: visitar y cuidar a los enfermos, dar de comer al hambriento, dar de beber al sediento, dar posada al peregrino, vestir al desnudo, liberar al cautivo y enterrar a los muertos; los siete animales puros salvados por Noé  del diluvio, José sueña siete vacas gordas y siete flacas, la bestia infernal tiene siete cabezas,  los siete enanos, los siete samuráis, los siete libros de Diana, los siete magníficos, las siete vidas de un gato, etc. La Biblia abunda en ejemplos en los que se emplea el septenarium y sus derivados relativos a la totalidad de lo real y lo posible. Además habría que agregar el decuplo de siete que es el 70. “¿Cuántas veces, Señor, pregunta Pedro, debería perdonar las ofensas que me haga mi hermano? ¿Llegaré hasta siete veces? Jesús le responde: No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.” El capítulo 10 del Génesis enumera 70 pueblos de la tierra, dispersados tras la construcción sacrílega de la torre de Babel, donde se dio la confusión de las lenguas, falta que recae sobre la humanidad entera.

El número ocho es el de las direcciones cardinales, ya que a los cuatro puntos se les agregan otros cuatro intermedios en la rosa de los vientos, lo mismo que la torre de los vientos para el pueblo griego. Los brazos de Vishnú son ocho en la cultura hindú. El ocho también está presente en la octóada pitagórica y gnóstica. Japón fue llamado el gran ocho por el número de islas que lo forman. El octavo día, por ser el posterior al séptimo (el Sabbat)  es el primer día de una semana nueva, y así el ocho es el número de la resurrección. La transfiguración fue al octavo día, y representa la edad nueva cuando “se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder”, 2 Tesalonicenses 1.7. El octavo salmo anuncia el reino del Señor.

EL número nueve se relaciona con la hora novena en que murió Jesucristo, los nueve meses que dura en formarse un ser humano dentro del útero, por eso al esperar el nacimiento del mesías las posadas duran nueve días. El novenario con el que rendían culto a los difuntos los romanos, por ser el último número de la serie y así el número del final, donde se inicia la eternidad. Litúrgicamente la terminación el tiempo completo. Nueve es la totalidad de los tres mundos (el cielo, la tierra y los infiernos), los cuales eran representados por un triángulo, de donde resulta el número nueve por la suma de los ángulos. Para Dante es el número del cielo, al igual que otros pueblos que concebían el cielo dividido en nueve niveles (nueve cielos), entre ellos el azteca. En sentido opuesto, el infierno tiene nueve círculos.

El número diez es el producto de cinco por dos. La década era para los pitagóricos el más sagrado de los números. En la religión cristiana,los diez dedos de las manos y de los pies nos señalan respectivamente la capacidad del hombre para hacer y andar bien. La medida de la capacidad es la medida de la responsabilidad, y la medida de la responsabilidad determina el grado del juicio o de la recompensa. “Los diez mandamientos estaban escritos en dos tablas, e indicaban la medida de la responsabilidad del hombre. En las diez vírgenes de la parábola de Mateo 25, la responsabilidad está puesta en vigor. Los diezmos demandados por Dios a Israel son indicación de que su ganancia estaba compuesta de diez partes, de las cuales Dios recibía una en reconocimiento de su soberanía.Hubo diez plagas en Egipto. El 10 es la base del sistema decimal.Contar por decenas, de diez en diez, es uno de los métodos más antiguos en la historia de la humanidad, pues muchos pueblos antiguos contaban utilizando los dedos de las dos manos. La filosofía pitagórica concebía el diez como muestra de la perfección y lo relacionaban con el Ser supremo. El 10 es un número habitual en puntuaciones, estableciendo una escala de notas desde el 0 al 10, siendo esta última la más alta. De ahí que las calificaciones en muchas instituciones educativas sigan esta norma. El número diez ha sido muy utilizado en el futbol como símbolo de una gran calidad de los jugadores  como Michel Platini, Diego Armando Maradona, FerencPuskás, Zico, Pelé, LotharMatthäus, Rivaldo, Ronaldinho, Romario,  Kubala, Cuauhtémoc Blanco y Lionel Messi, entre otros.

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