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Morelia, Michoacán a 26 de junio de 2017
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Calentamiento global (Primera de dos partes)

6 de junio, 2017

Redacción web/La Voz de Michoacán

Raúl Castellano

Nunca ha habido un peor momento para perder la capacidad de enfrentar la realidad de nuestros retos a largo plazo. Y lo peor del caso, es que no disponemos de tiempo que podamos desperdiciar.

Este es el caso del Calentamiento Global, del Cambio Climático, que ha ocurrido como consecuencia del abuso e indiferencia de aquellos países que más contaminan. La naturaleza en nuestro mundo se rige por principios naturales. Si vamos contra ellos, como se ha venido haciendo, tendremos consecuencias que no nos cansaremos de lamentar.

La cuestión radica en que los hombres se mueven en función de sus intereses particulares; la avaricia y el hacer dinero a costa de lo que sea, se pone como la premisa más importante de sus actividades. La devastación se da por doquier. Cada área de la tierra, tiene una vocación natural; así, unas tierras  serán forestales, otras agrícolas, mineras, y de otra gran variedad de explotaciones. Cuando tierras forestales, que como sabemos atraen la lluvia, y las volvemos agrícolas, como está sucediendo en Michoacán en que se derriban pinos para sembrar aguacates, estaremos alterando el sistema climático. Habrá menos lluvia y no se podrá hacer una explotación maderera ordenada.

Es más que evidente que el Cambio Climático es una realidad, especialmente este año en que se han dado fenómenos, por todo el mundo, que no tenían precedentes. En México concretamente, hemos tenido en muchos lugares, temperaturas nunca vistas, como el caso de las ubicadas en el norte de la República, así como en el centro. Estos casos son los de Morelia y la propia Ciudad de México, en que el termómetro ha superado los 33 grados centígrados. Al mismo tiempo, se han producido vientos furiosos que han derribado árboles y lluvias torrenciales, como la que en la capital llovió 96 litros por metro cuadrado y produjo inundaciones por todos, con el consecuente desquiciamiento del tránsito vehicular. En el campo, la lluvia excesiva también es perjudicial para los cultivos.

Apenas hace una semana, Sri Lanka sufrió una de sus peores tempestades, la que incluso cobró 169 vidas, más de un centenar de heridos y un número indeterminado de desaparecidos.

Vemos, no sin desesperación, como los polos se derriten. Los grandes glaciares se van desprendiendo a la manera de cómo se puede ver en Perito Moreno, en el extremo sur de la Patagonia.

Donald Trump, ha decidido retirar a los Estados Unidos del Acuerdo Climático de París. “Devolver la grandeza a Estados Unidos” ha dicho. Trump ha calificado el Cambio Climático como una farsa y se negó a apoyarlo en la reciente cumbre del G-7, diciendo que necesitaba más tiempo para tomar su decisión.

El Acuerdo de París fue firmado por cerca de 200 países en 2015 y tiene como objetivo limitar el calentamiento del planeta, mediante la reducción de las emisiones de dióxido de carbono y otras emisiones por la quema de combustibles fósiles. El entonces Presidente Obama se comprometió a reducir sus emisiones para 2025 en un rango entre el 25 y el 28 %, con respecto a los niveles de 2005. Solamente Nicaragua y Siria están fuera del Acuerdo de Paris, y ahora se agrega Estados Unidos.

Trump da un giro aislacionista y abandona la lucha contra uno de los desafíos más inquietantes de la humanidad. Macron, el Presidente de Francia, ha señalado que “Estados Unidos le ha dado la espalda al mundo”.

Estados Unidos ha dejado de ser un aliado del planeta. Trump le da la espalda a la ciencia y a la evidencia.

El grito de la comunidad científica mundial no ha sido escuchado por Trump, que solo ve los “intereses nacionales “ de los EE UU. Su principio doctrinal de America First , inspirado por un patriotismo económico absurdo, con una buena dosis de xenofobia; que en este tema se debe interpretar como la oposición a perder empleos en su país;  mientras todos los países del mundo trabajan por emplear energías limpias, Trump habla de volver a usar carbón mineral, en una decisión verdaderamente estúpida, retrógrada, que va contra los intereses mundiales y de los propios estadounidenses, así como en contra de la ciencia y la razón.

Mientras Trump se dedica a negar la amenaza del cambio climático, los investigadores han estado documentando las innegables transformaciones alrededor del mundo. Un estudio de la ONU publicado en enero, concluye que, a menos que tomemos acción inmediata para disminuir las emisiones de gas invernadero, como el que produjo la muerte de la Gran Barrera Australiana de Coral, pronto, casi todos los arrecifes de coral serán destruidos.

En Estados Unidos, hace muy poco, la Encuesta Geológica de los EE UU y la Universidad de Portland, mostraron el dramático derretimiento de los glaciares en Montana. Desde 1966, el cambio climático ha reducido el tamaño de 39 glaciares, que han perdido hasta el 85% de su tamaño.

El Parque Nacional de Glaciares, en 1984, comparado con agosto de 2015. En 1850, el área tenía 150 glaciares y ahora tiene solo 25. Si el calentamiento continúa al mismo paso, el Glaciar quedaría sin las características distintivas que le dan su nombre, para el 2030. En promedio, los glaciares están perdiendo hielo, tres veces más que como ocurría en 1980. Como el 69% del derretimiento de los glaciares en el mundo, se debe a actividades de los humanos, incluido el consumo de energéticos fósiles.

El Glaciar Neumayer, en la Isla de Georgia del Sur, en el Atlántico Sur, desde el 2000, se ha retirado más de 2.5 millas. El Glaciar Pedersen en el sur de Alaska, en un período de entre 60 y 80 años, se retiró más de 1.2 millas. Por otro lado, el Glaciar Northwestern, en el sur de Alaska, también, en el mismo período, se ha retirado más de 6.2 millas. El Glaciar Muir, en la misma zona de Alaska, se ha retirado, nada menos que 30 millas.

El cambio climático, impulsado por la emisión de gases invernadero, también ha acelerado el derretimiento de los hielos de la Antártica, y ha causado que el Ártico se tibie, o se caliente más rápido que cualquier otra región del mundo.

El Ártico ha declinado entre1984 y 2016, de 718 mil millas cuadradas, a tan solo 42 mil millas cuadradas. Este es un escenario que solo presagia una catástrofe.

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