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Morelia, Michoacán a 29 de abril de 2017
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Recuento de los daños

19 de abril, 2017

Paola Franco/La Voz de Michoacán

Nadie hubiera pensado que el nefasto ex Gobernador de Veracruz, Javier Duarte, fuera a ser detenido en Guatemala, durante la Semana Santa, y todo mundo se sorprendió porque era del dominio público, la forma como se le protegió y se le facilitó la huida.  Todos sabemos a que grado se ha dado la corrupción, acompañado de una absoluta impunidad, por lo que su huida podría decirse que se vio como algo natural. Su captura sí es algo que contradijo a esa perversa costumbre; por esto, sí que sorprendió.

Desbordado en el hablar, con actitudes y gestos amenazantes para todos los que no estuvieran con él. En verdad que causaba temor, porque además, en paralelo, durante su mandato hubo muchos asesinatos que muchos le atribuyen. Como para erizar los pelos. Perverso desde luego, se hizo de una red de cómplices dentro de su gobierno, que le facilitaban sus constantes latrocinios, y ellos mismos aprovecharon para enriquecerse en lo personal, como podría ser el del Secretario de Obras Públicas, al que todos señalan.

Prepotente como pocos, Duarte se asumió como dueño y señor de los veracruzanos, y como su esposa, Karime Macías, se sintió que merecía la abundancia y se dedicó a saquear a su estado, con una  codicia superior, si esto fuera dable, a la de otros gobernadores corruptos que pasarán a la historia negra de un país dominado por canallas, traidores a la patria.

La esposa era cómplice del marido, pues era ella la que llevaba el control de las cuentas bancarias, que anotaba de su puño y letra, al igual que la relación de propiedades en México y en el extranjero. Era ella quien llevaba la lista de los cómplices de Duarte con nombres de familiares, funcionarios públicos, empresarios, comerciantes. De todos los socios de los negocios ilícitos que ellos realizaban, en las narices de las autoridades federales.

Javier Duarte, causó un daño patrimonial a las arcas de Veracruz, a donde van a dar también recursos aportados por la Federación, por 55 mil  millones de pesos. Dejó quebrado al Estado, lo dejó con las arcas vacías. Un verdadero depredador. Sus métodos para robar fueron: contratos  a empresas fantasmas, adquisiciones con facturas falsas, adquisiciones de productos para gente pobre, que nunca llegaba a sus destinatarios o que en realidad no se compró y otros por el estilo.

Duarte desvió 55 mil millones de pesos, de acuerdo con las cuentas de Lorenzo Antonio Portilla Vázquez, titular del Órgano de Fiscalización Superior (ORFIS).

De acuerdo con la revisión realizada, el Estado resultó con observaciones por caso 8 mil millones de pesos. Y dice: “Es importante analizar el informe, en uno de los apartados señala que las denuncias que están pendientes de solventar 34 mil millones de pesos; si sumamos las denuncias de hechos que se presentaron más los 7 mil millones de ese año, llegamos a un monto cercano a los 55 mil millones de pesos”.

En la cuenta pública de 2015 que presentó la Auditoría Superior, trabajamos 30 auditorías coordinadas dentro de las cuales de los resultados de ORFIS están en ese informe, pero nosotros no tenemos la facultad de presentar los resultados, es de ellos(…), nunca hemos sido omisos”.

Hasta el momento el ORFIS presentó 9 denuncias de hechos contra ex funcionarios por el desvío de 14 mil millones de pesos.

Entrevistado en el Congreso del Estado para recibir la cuenta de 2016 de los entes municipales, el auditor afirmó que se trata de recursos pendientes de solventar en el Estado desde el ejercicio fiscal de 2011.

De acuerdo con el informe de la ASF en el 2015 y el penúltimo año del Gobierno de Javier Duarte de Ochoa, en Veracruz se desviaron al menos 7 mil 706.6 millones de pesos.

Pero la historia pérfida de Duarte no se limita al robo del dinero de los veracruzanos, sino a algo peor. Este individuo es responsable de los crímenes contra 24 periodistas y reporteros a quienes apuntó con su dedo depredador, así como de más de 300 agresiones que llevó a cabo contra los medios de comunicación y a los profesionales que trabajan en ellos y de una cantidad que no ha sido cuantificada de desaparecidos.

En México vemos, no sin asombro, la danza de los millones por desvíos, e irregularidades en los estados de Veracruz, Chiapas, Oaxaca, Michoacán, Estado de México, Jalisco y Guerrero. El daño asciende a 100 mil millones de pesos y 65 mil 194 millones por desvíos e irregularidades en estos estados.

El Auditor planteó que los daños causados a la Hacienda Pública por el mal manejo de los recursos federales en los últimos cinco años, de 2011 a 2015, asciende a 216 mil 456 mdp, que aún están pendientes de solventar.

Volviendo al tema de Javier Duarte, resulta extraño que la esposa no hubiera sido aprehendida al igual que su concuño, quien le llevó una fuerte cantidad de dinero a Guatemala, lo que lo convierte en cómplice. Desde luego entendemos que la detención de Duarte obedece al miedo del Presidente Peña, a perder las elecciones del Estado de México, que es el bastión del Grupo Atlacomulco, y así sacrifican a Duarte, por lo cual no tiene nada que ver con el combate a la corrupción ni a la impunidad, solo responde a ese juego sucio de la política imperante en el país, que se mueve en un mar de fango.

Habrá que investigar toda la red de corrupción que mantenía Duarte, de la que formaban parte familiares y colaboradores. Dentro de los familiares hay que anotar también, a los suegros, y se debe actuar ya, contra todos los involucrados, estas complicidades hacen que se conforme el delito de delincuencia organizada, entre otros.

Por eso se dice, y tiene visos de ser cierto, que hay un acuerdo, no escrito, con Duarte, para que más adelante lo libren de las acusaciones por las que está imputado. Finalmente, lo único que quiere Peña, es que no pierda su primo, Alfredo del Mazo, quien por otra parte, no levanta el entusiasmo de los electores.

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