IMPRESO | RADIO | TELEVISIÓN

Morelia, Michoacán a 19 de enero de 2017
Morelia
Compra
Venta
USD

21.00

21.80

No manches tu vida, joven

1 de septiembre, 2015

admin/La Voz de Michoacán

No sé exactamente que quieran decir los jóvenes con esta expresión, “no manches” que repiten con frecuencia y sin ton ni son. Aunque toda palabra es signo claro de un concepto, a veces en el tono de decirla puede cambiar no el sentido, pero sí el contenido.

Pero quiero decirles a mis queridos jóvenes qué entiendo yo por manchar la vida, es maltratar tu vida inútilmente, manchando terriblemente tu salud con el alcohol y la droga; y a veces llegar a cometer algún crimen o un robo importante pensando que nada pasa y tarde o temprano vas a caer a la cárcel.

Pienso que la mayoría de los jóvenes no han pensado en serio lo que realmente conlleva, manchar la vida pues lo terrible es manchar el alma, renunciando a las convicciones y a las ideas de ser verdaderamente alguien hoy y en el futuro.

La mayoría de los jóvenes ha perdido hoy día la manera de luchar por la verdad, que es la única que nos hace libres y nos lleva a realizar la justicia y la paz. Más doloroso es perder la fe en el hombre y no creer ni en Dios, ni en sí mismo ni en los demás. Algunos eligen navegar en la violencia entre los peligros y las tempestades y se les ha acabado el entusiasmo por el estudio y echan a la borda la cantidad de bienes que traen en sus manos y no utilizan esas manos para construir sino para destruir.

Cientos de vidas inconformes y llenas de resentimientos hasta consigo mismos, porque no se les dan las cosas como ellos quieren sin esfuerzo, sin trabajo, sin sacrificio. Se ha perdido la noción del trabajo y por algo decía San Pablo en su carta a los Efesios: “el que no trabaje, no tiene derecho a comer”.

Una persona con educación mediocre genera mediocridad y esa mediocridad se transmite a la familia y a toda la nación. Tarde o temprano tendrán graves consecuencias al manchar la vida no haciendo las cosas correctamente, como lo manda Dios. El joven que se aleja de Dios; se aleja de la verdad y del bien.

Qué triste es caminar por la vida con el alma manchada que se refleja en el rostro, en los ojos, en la manera de vestir sin ningún respeto a su persona. Actualmente todos ven con naturalidad el que las chicas anden con pantalones rotos y no sé qué quieren decir o que pretendan con esa manera de presentarse. Pretenden llamar la atención y seguir la moda porque muchas compañeras así se presentan como si fuera un traje de gala. No creo que la joven que se vista así, lleve el alma limpia ya que aunque lo haga por moda no está siendo auténtica.

Cuando el joven descubre que en el mundo es más útil la mentira; deja de luchar por la verdad y entonces se sentirá perdido y no hay una brújula que lo guíe al horizonte.

El joven y la joven tienen que batallar en el campo del amor y de la verdad; porque esto es lo primero que se pierde. El joven en sus años de estudiante ha salido con el anhelo de luchar por la verdad pero pronto descubre que los mentirosos saben avanzar muy bien en coche.

Uno entra en la vida creyendo que los hombres son buenos y que hay que tenerle confianza a todo mundo, y se va a ir dando cuenta poco a poco, que realmente el hombre no es malo y que la maldad es la mancha más difícil de borrar del alma.

Quisiera un día preguntar a muchos jóvenes cuáles son sus ideales y cuáles serán los medios más oportunos para lograr el verdadero éxito en la vida. Se caen de pronto las banderas de la ilusión y en lugar del éxito, constatamos el fracaso.

A pesar de todo, debemos seguir creyendo en la paz y en la posibilidad de difundir todo lo bueno, como en lugar de dar a conocer y exagerar todo lo malo. Qué triste que muchas veces se constata que salen más noticias negativas que positivas sobre nuestro querido estado de Michoacán y eso naturalmente perjudica a todos. Es cierto que debe haber equilibrio en dar a conocer la realidad pero hacerlo con tino, con mesura y sin exageración. Todavía quedan en algunos jóvenes ráfagas de entusiasmo, leves esperanzas que rebrotan leyendo un libro o viendo una película.

No podemos perder la batalla en la verdadera búsqueda del hombre. Caminar sin alma y reconocer que estamos hambrientos de vacíos, sin ilusiones y con el alma manchada sin darnos cuenta. Falta una conciencia más viva para encontrarse consigo mismo, para poder encontrarse después en el silencio con la verdad y sólo la verdad nos hará libres.

Acabamos de celebrar la festividad del gran San Agustín, que vivió siempre con la inquietud en el alma de buscar la verdad y una vez que la encontró sintió la felicidad más grande del mundo.

Recuerdo haber leído alguna vez una frase que se me quedó grabada al leer el diario de Juan XXIII y dice así: “me doblaré pero no me quebraré”. En la juventud tenemos que lograr y dar el alma de una fortaleza espiritual muy grande y convencerse de que el hombre es la criatura que refleja más la eterna juventud de Dios que jamás tiene mancha. La única mancha que podemos tener es no aceptar SU VERDAD, SU AMOR Y SU OMNIPOTENCIA.

Comparte la nota

Publica un comentario