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Morelia, Michoacán a 28 de junio de 2017
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Foto: Agencias. El autor de ‘El llano en llamas’ y ‘Pedro Páramo’ sigue siendo referente de letras; alistan honores por todo nuestro país.

Juan Rulfo, vigente a cien años

16 de mayo, 2017

Redacción web/La Voz de Michoacán

Astrid del Ángel / La Voz de Michoacán.
Morelia, Michoacán. Juan Rulfo está vigente a 100 años de su nacimiento. Está presente en los paisajes que retrató, con su pluma y en fotografías, está en los personajes que reflejan la idiosincrasia del mexicano y en las contrariedades inherentes a la condición humana, su obra es parte de los anales y la producción de la literatura y el arte en México. Hoy se cumple el centenario del nacimiento de Juan Nepomuceno Carlos Pérez Rulfo Vizcaíno, autor de la colección de cuentos “El llano en llamas” (1953) y “Pedro Páramo” (1955).

En este marco, la compañía Teatro Estudio Agón estrenó su obra “Los sueños que sueñan a Macario”, una propuesta escénica contemporánea, que apuesta por la habilidad del actor para conectar con el público y enfrentarlo con la realidad social sin perder el hilo de la tradición literaria hispanoamericana.

El actor Rubén Calderón realizó una adaptación de una de los cuentos más populares de Rulfo “Macario”. Hizo un reacomodo del texto y lo llevó a la escena con una propuesta particular que se basa no sólo en la interpretación textual, sino en un viaje por los tres niveles reconocidos por los seres humanos: el cielo, la tierra y el subsuelo, con las connotaciones que ello implica. Es a través de los ojos de sus sueños, que se presentan con formas antropomorfas, que el protagonista explora sus sentimientos e intenta comprender lo que pasa a su alrededor; la inocencia del personaje y un vacío en el estómago lo hacen actuar de formas que otras personas no entienden, por eso lo maltratan, incluso, quien lo protege lo ata para que no se lastime.

Calderón, quien también interpreta el monólogo, utiliza una estructura rectangular de madera con peldaños como jaula, como alcantarilla y como cima, se encierra en sus miedos y también se libera. Tiene complicaciones para distinguir lo bueno de lo malo, porque su mundo el blanco y negro, con lo que invita al espectador a disfrutar de los matices, ya que ellos sí pueden ver los grises intermedios de la vida.

Para más información consulta la edición impresa de este 16 de mayo

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