Publívoros, un recorrido por la publicidad de 30 países

La Voz de Michoacán. Las últimas noticias, hoy.

Ciudad de México.- Una fiesta de arte, talento, ingenio, imaginación, buen gusto y, sobre todo, un elogio a la comunicación, tuvieron miles de personas que vivieron la Noche de los Publívoros, que en su 20 aniversario fue todo un florilegio de imágenes y sonidos de todo el planeta.

Más que publicidad, lo que se vio en las dos pantallas del Teatro Metropólitan fueron 400 pequeñas obras maestras de cine, historias con las que los asistentes pudieron interactuar a través de la diversión y la risa, la reflexión y el pensamiento analítico, con dispositivos lúdicos (matracas, burbujas, manitas aplaudidoras…) que los animadores les obsequiaron.

PUBLICIDAD

El maratón de comerciales fue un recorrido nocturno por 30 países y sus culturas, en cuyo menú hubo una especial de “Star Wars” en la publicidad, campañas como la donación de órganos, racismo y cáncer; otra mirada al futbol; la lejanía de países asiáticos, africanos y otras rarezas; algunas aseguradoras, mueblerías como “Ikea”, condones y ropa interior.

Igualmente, los orgasmos según MTV y desodorantes provocadores; personajes famosos como Beyonce, Justin Bieber, Lady Gaga, David Beckham, y George Clooney; marcas de productos caros como Cartier, Louis Vuitton y Chanel: historias de lujo y glamour; sobre el cuidado de nuestro planeta desde la óptica de la BBC de Londres y marcas de autos.

Comerciales de todo tipo, como el que explica que cuando no ver bien puede tener varias consecuencias extrañas; los comerciales inentendibles que el televidente nunca supo que vendían o los demasiados obvios; comerciales asombrosos, fuertes, raros, premiados, sin sentido, bobos, geniales, mentirosos, tristemente reales, de perros, niños y de ancianitos.

PUBLICIDAD

Los devoradores de imágenes, los publívoros: publi (del esp. publicidad) y voro (del lat. vorare, devorar), llenaron el teatro.

Unos iban, otros venían, salían y entraban a la sala a cada rato, pues el rave de imágenes y sonidos duró seis horas con su mensaje innovador y electrizante, su mundo alucinante lleno de rifas, de concursos, de regalos y de sorpresas.

Romain Greco, director del evento, explicó antes a Notimex que en esta fiesta nocturna conviven quienes se interesan en conocer el mundo actual a través de distintas imágenes y propuestas.

“Lo que hacemos en este maratón es devorar cientos de comerciales de todo el mundo, ritual donde cada año se juntan todas las personas interesadas en el género”.

Explicó, y demostró una vez iniciada la 20 edición de la “Noche de Publívoros”, que no se trata solamente de sentarse y ver cientos de comerciales. “Lo que vemos a lo largo de las seis horas de la noche son mini películas, historias que despiertan muchas emociones, curiosidad, ternura, burla, rabia, y otras de las que el ser humano puede experimentar”.

El evento que nació en París, Francia, hace 30 años, se presentó por primera vez en México en 1997 bajo la producción y dirección de Greco.

”Esta es una noche increíble, esperada todo un año, porque propone una de las formas más interesantes y excéntricas de esparcimiento nocturno, los mejores comerciales del mundo en ambiente festivo”.

La publicidad es arte, espectáculo y proyección social, los devoradores de publicidad se llenaron los ojos, los oídos y la cabeza completa de imágenes y sonidos provenientes de todo el planeta. Fue, al mismo tiempo, la suma de 20 años de fiesta en donde coinciden los adictos a los comerciales de cine y de televisión, en un banquete voraz y antisolemne.

La Noche de los Publívoros fue grata para cualquier persona que le gusta explorar otras culturas, sin necesidad de ser un experto en publicidad. Los comerciales han sido muchas veces satanizados, los han culpado de los males de la sociedad como el consumismo y la globalización. “Para los Publívoros, nos dicen mucho más que comprar un producto”, acotó.

Cada año, el programa es renovado y se divide en bloques de una hora aproximadamente. Entre uno y otro hay intermedios en los que los patrocinadores tienen la oportunidad de interactuar con el público, con regalos y cortesías; personajes fantásticos, degustación de productos, rifas y pajaritos de la fortuna, todo, en un ambiente familiar y de mucha diversión.