Recordarán al pintor Enrique Guzmán a 30 años de su muerte

La Voz de Michoacán. Las últimas noticias, hoy.

Ciudad de México.- Con una mesa de reflexión en la que participarán los críticos de arte Teresa del Conde, Luis Rius y Erik Castillo Corona, el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) recordará a Enrique Guzmán, uno de los artistas plásticos mexicanos más representativos de la segunda mitad del siglo XX, en su 30 aniversario luctuoso.

La charla será moderada por Magdalena Zavala, coordinadora nacional de Artes Visuales del INBA, el próximo en el Museo de Arte Moderno, recinto que resguarda algunas de las obras del pintor tapatío.

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Enrique Guzmán (Jalisco, 1952-Aguascalientes, 1986) es considerado pionero del llamado neomexicanismo en la pintura y reconocido como uno de los más notables y controvertidos artistas plásticos de la segunda mitad del siglo XX en México.

Su obra se caracterizó por proyectar la depresión y las inquietudes de los jóvenes de los años 60 y 70, con figuras como la navaja, la playa y la bandera, así como por mujeres, zapatos, habitaciones solitarias y laberintos mentales.

El trabajo de Guzmán se caracterizó por provocar en los espectadores diferentes sensaciones que apelan a lo irracional, abordadas con un característico eclecticismo y logradas soluciones pictóricas.

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El autor de piezas como “El deseo entró por la ventana” estudió en el Centro de Artes Visuales de la Casa de la Cultura de Guadalajara y luego, en la Ciudad de México, en la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado La Esmeralda del INBA. Su primera exposición individual fue “Preguntas y sorpresas” en 1973.

En 1978 representó a México en la Cuarta Trienal de Arte Mundial de Nueva Delhi, también expuso en la Casa de la Cultura de Calvillo, Aguascalientes, y en la Galería Gabriel Fernández Ledesma de la capital de esa entidad.

Al artista se le vinculó con diversos movimientos plásticos del país, como la Ruptura y el neomexicanismo, y cobró relevancia por colocarse, a sus escasos 20 años de edad, como un pintor consumado con propuestas a contracorriente que, sin embargo, marcaron nuevas rutas para la expresión plástica en el país.

No obstante, a ocho años de su irrupción en el medio, se alejó de los círculos sociales por distintas causas, entre las que prevalece su percepción de la vida como un camino hacia la fatalidad, atribuida casi siempre a la hostilidad del medio y no tanto a su frágil equilibrio existencial, cuyas crisis metaforizó en su obra.

La crítica de arte Teresa del Conde ha calificado a Enrique Guzmán como “pionero del nuevo mexicanismo”, debido a que su obra reflejó las inquietudes de los jóvenes de su tiempo y a los temas que abordó, sus soluciones pictóricas y su eclecticismo estilístico.

A decir del especialista Carlos Blas-Galindo, Guzmán fue precursor en la utilización irreverente y subversiva de imágenes populares civiles y religiosas, y de símbolos nacionales: “Abrevando en distintas corrientes -el dadaísmo, la pintura metafísica, el surrealismo y el arte pop- y con una cruda visión de la existencia, Guzmán creó una obra mexicanista de gran trascendencia”.

Cuando su trayectoria se iba forjando, el artista plástico Enrique Guzmán decidió acabar con su vida, con tan solo 34 años de edad, el 8 de mayo de 1986.