IMPRESO | RADIO | TELEVISIÓN

Morelia, Michoacán a 19 de enero de 2017
Morelia
Compra
Venta
USD

21.00

21.80

Foto: UNAM. Lanmo es el espacio donde la UNAM preserva el acervo.

Lanmo, espacio para preservar patrimonio oral

26 de agosto, 2016

Redacción web/La Voz de Michoacán

Astrid del Ángel/ La Voz de Michoacán

Morelia, Michoacán.- Lo que decimos, cantamos y rezamos, son parte de lo que académicos e investigadores han sintetizado en el concepto de materiales orales, un patrimonio inmaterial que producen las sociedades y da cuenta de su historia, pensamiento y formas de vida, sea de forma deliberada o no.

“Lo que decimos tiene una fuerza particular, lleva algo de nosotros siempre”, explicó el responsable técnico del Laboratorio Nacional de Materiales Orales (Lanmo), Santiago Cortés Hernández, tras considerar que lo que se enuncia sólo es entendible en su contexto de producción, “son cosas de acuerdo con la perspectiva teórica que manejamos, adquieren significado sólo en un contexto (es decir) no sólo estudiamos las palabras, sino también quién las dice, dónde las dice, a quién se las dice y todo lo que están representando”.

El objetivo del Laboratorio con sede en la Escuela Nacional de Estudios Superiores (ENES) Unidad Morelia, es crear una infraestructura específica y adecuada para la documentación de materiales orales en trabajo de campo y su procesamiento, además de agrupar una serie de proyectos en esta línea de investigación, lo que, a su vez, nutrirá el Repositorio Nacional de Materiales orales, que pone en línea parte del acervo,  a disposición de investigadores y público en general.“No solo de las manifestaciones que registramos nosotros, sino también las que tienen en su archivo investigadores de todos los estados del país”, destacó Cortés, quien también es coordinador del Laboratorio junto a la investigadora Berenice Granados.

Las tres líneas básicas de trabajo en el Lanmo son: documentación (trabajo de campo), procesamiento (en el laboratorio) y análisis de los materiales (estudio de manifestaciones culturales específicas).

Actualmente, Granados y Cortés realizan un proyecto denominado Materiales orales de la zona lacustre de Michoacán; consiste en practicar un muestreo de las tradiciones orales de las narrativas que hay alrededor del lago de Pátzcuaro”. No obstante, hay proyectos en diferentes instituciones, que de manera oficial forman parte del proyecto, como la Universidad Autónoma de Querétaro y el Centro de Investigación y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), aunque el soporte más fuerte de la institución está dado por el Consejo Nacional de Ciencia y  Tecnología (Conacyt) y la universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

El proyecto del laboratorio surgió de la licenciatura en Literatura intercultural, donde Cortés y Granados son profesores; “es la única licenciatura en México de literatura que tiene una rama específica para el estudio de literatura oral; los alumnos aprenden, desde sus primeros semestres, la metodología básica y los conceptos  para trabajar con este tipo de manifestaciones; en los cursos avanzados ven técnicas de documentación y algunas metodologías para trabajar sobre este tipo de corpus”.

Una de las premisas de los investigadores que formaron el laboratorio es que en el trabajo de campo se recopila mucho material que finalmente no se utiliza en las investigaciones, ya que únicamente se toma la parte que corresponde al tema de interés, por lo que el resto suele quedarse en los archivos de quien realiza la indagación, la intención es que la información se comparta y personas que buscan datos sobre otros temas puedan acceder a ella, pormenorizó la gestora Aida Bon Dia, “es una forma de optimizar la investigación”, por lo que está abierto tanto para investigadores como para el público en general. Otro de los planes es crear un motor de búsqueda que, además de localizar los materiales por el lugar donde fueron recopilados, se le puedan ingresar datos sobre las personas de interés.

Al respecto, “el trabajo que puede hacer una persona o un grupo de investigación es muy parcial, puede ser un ejercicio muy sistemático, pero si uno quiere obtener un aspecto significativo de lo que hay en un estado o un país, uno tiene que basarse en el trabajo de mucha gente, es una de las aportaciones del laboratorio, el plantear un modelo de generación de conocimiento colaborativo”, ahondó Santiago Hernández.

Para más información consulta la edición impresa del 26 de agosto de 2016.

Comparte la nota

Publica un comentario