IMPRESO | RADIO | TELEVISIÓN

Morelia, Michoacán a 30 de mayo de 2017
Morelia
Compra
Venta
USD

17.60

19.10

Foto: Más de 86.7 millones de niños menores de siete años de edad han pasado su vida en una zona asediada por un conflicto armado.

Niños que viven sufriendo la guerra

22 de abril, 2016

admin/La Voz de Michoacán

Nueva York, EU.- Más de 86.7 millones de niños menores de siete años de edad han pasado su vida en una zona asediada por un conflicto armado, lo que representa un factor de riesgo para su sano desarrollo, apuntó UNICEF.

En este mes del niño, el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) destacó que es durante los siete primeros años de su vida que el cerebro de un niño tiene la posibilidad de activar mil células cerebrales por segundo, o neuronas.

Expresó que cada una de estas células tiene la facultad de conectarse con otras 10 mil neuronas a una velocidad de miles de veces por segundo, y que estas conexiones son básicas para el futuro del niño, ya que definen cómo será su salud, su bienestar emocional y su capacidad de aprendizaje.

Los niños que viven en zonas de conflicto están a menudo expuestos a traumas extremos que causan estrés tóxico, un estado que inhibe la conexión de neuronas y que tiene importantes repercusiones que afectarán su desarrollo cognoscitivo, social y físico para el resto de su vida.

“Además de las amenazas físicas inmediatas a las que se tienen que enfrentar los niños durante estas crisis, corren igualmente el riesgo de sufrir secuelas emocionales enraizadas en lo más profundo de ellos mismos”, indicó Pia Britto, responsable para el desarrollo de la primera infancia de UNICEF.

Las cifras de UNICEF muestran que, en todo el mundo, uno de cada 11 niños de seis años o menos ha pasado en una situación de conflicto la época de su vida más importante para el desarrollo de su cerebro.

“Los conflictos privan a los niños de su seguridad, de su familia y de sus amigos, del juego y de la rutina. Y, sin embargo, todos ellos son los elementos de la infancia que ofrecen a los niños las mejores oportunidades posibles de desarrollarse completamente y de aprender de manera eficaz”, dijo Britto.

Britto consideró que por ello es importante proporcionar a los niños y a los cuidadores suministros y servicios indispensables, como materiales pedagógicos, apoyo psicosocial y espacios protegidos, a fin de restablecer en pleno conflicto el sentimiento de ser un niño.

Un niño nace con 223 millones de neuronas activas, pero para que el cerebro alcance su plena capacidad de funcionamiento en la edad adulta, con alrededor de mil millones de neuronas capaces de conectarse entre ellas mismas, es muy importante el desarrollo en la primera infancia.

UNICEF resaltó que esto comprende la lactancia materna y la nutrición temprana, la estimulación precoz por parte de los cuidadores, la posibilidad de aprender a una edad temprana y la oportunidad de crecer y de jugar en un entorno seguro y sano.

Uno de cada 5 son refugiados

Asimismo, apuntó la UNICEF que una de cada cinco personas que han cruzado el Mar Mediterráneo para llegar a costas europeas es un niño.

Un reporte publicado por el organismo subrayó que de 870 mil refugiados, se han registrado a 214 mil 355 menores de edad y son los que están más expuestos a riesgos y los efectos de las bajas temperaturas que se empiezan a sentir con la llegada del invierno. “Todos corren riesgo de ser explotados, de enfermar, de ser objeto de violencia o de trata y muchos de ellos nunca llegarán a su destino’’, indicó.

De los 730 mil refugiados y migrantes que han llegado a Grecia, el 26 por ciento son niños y de los 143 mil recién llegados a Italia, el 10 por ciento son menores de edad.

Además, el 30 por ciento de las muertes registradas en el Mediterráneo (tres mil 500) corresponde a este grupo vulnerable.

El año pasado al menos murieron 90 niños y uno de cada cinco de ellos era menor de 2 años de edad, la mayoría de ellos proveniente de Siria, Afganistán e Irak, señaló.

Por otra parte, UNICEF subrayó que la proporción de mujeres y niños ha seguido aumentando desde el invierno. El 27% del total de refugiados y migrantes eran niños y mujeres; en cambio se incrementó a 52 por ciento en 2016.

Los organismos internacionales han tratado de hacer más llevadera la espera de las personas en movimiento, acondicionando lugares para el frío y contemplan planes de contingencia ya que siguen llegando por vía marítima.

“Hasta ahora, el invierno europeo ha sido relativamente leve, pero eso está cambiando”, advirtió la coordinadora especial para refugiados y migrantes en Europa de UNICEF, Marie-Pierre Poirier.

La alta funcionaria agregó que “nuestra mayor preocupación ahora es que el duro clima y las restricciones fronterizas impredecibles dejarán a miles de niños en el limbo, en riesgo de gripe y enfermedades respiratorias”.

“Pero ropa de abrigo, bufandas y calcetines de bebé no son suficientes. Los niños en movimiento han vivido en guerra, sometidos a privaciones y penurias; ahora necesitan estabilidad, protección y apoyo”.

UNICEF colabora con la Cruz Roja para ampliar las redes existentes de espacios acogedores para los niños y centros de la madre y del bebé para ofrecerles ayuda y protección. La llamada crisis migratoria hacia Europa se originó a finales de 2010 cuando tuvo lugar la Primavera Arabe, con la que se denomina a la serie de alzamientos populares en los países árabes y que continúa en la actualidad.

La crisis migratoria en Europa o crisis migratoria en el Mediterráneo, se agudizó en 2015, por el incremento del flujo descontrolado de refugiados, solicitantes de asilo, emigrantes económicos y otros en condición de vulnerabilidad, que en conjunto comparten las vías de desplazamiento irregular hacia países de la Unión Europea.

El Alto Comisionado de ONU para los Refugiados declaró que Europa está frente a una “de las mayores afluencias de refugiados en décadas” y enfatizó que se trata de “una crisis, y no solo un fenómeno migratorio”.

Surgió como consecuencia del creciente número de refugiados, solicitantes de asilo y migrantes económicos que llegan o pretenden llegar a la Unión Europea a través del mar Mediterráneo y el sudeste de Europa, procedentes de África, los Balcanes Occidentales y el sur de Asia.

El número de refugiados y migrantes que han cruzado el Mediterráneo, según el Acnur, es de 381 mil  412 y de acuerdo con la ONU son 378 mil 343 personas, en su mayoría provenientes de Siria, Afganistán, Nigeria, Albania, Pakistán, Somalia, Irak, Sudán y Bangladesh.

Según la ONU, dos mil 760 personas han fallecido trágicamente en naufragios en el mar Mediterráneo.

Comparte la nota

Publica un comentario