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Foto: Archivo Agencias. Donald Trump.

Trump y el renacimiento de grupos supremacistas

19 de marzo, 2016

admin/La Voz de Michoacán

Washington, DC.– Los grupos supremacistas que sostienen que la raza blanca es superior a otras, viven un despertar en Estados Unidos. Los que promueven el racismo contra los negros, indígenas o amerindios, mexicanos, mestizos o judíos están de regreso en las calles gracias al discurso de odio de Donald Trump, alerta el diario estadounidense The Washington Post.

Es algo que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, sabe. Acusó al magnate de aprovecharse del miedo, la angustia y la rabia de la clase trabajadora para impulsar su campaña política.

Esto es –cita como ejemplo– entrar en un café o sentarse en un tren con un periódico en el que aparece Donald Trump de titular. El candidato republicano, dijo Pendergraft, se ha convertido en una gran herramienta de divulgación para promocionar a los supremacistas.

“Una de las cosas que nuestra organización subraya a nuestra membresía es que queremos que se eduquen sobre los problemas, pero también queremos que ellos sean capaces de aprender cómo abrir una conversación con otras personas”, explicó Pendergraft.

El uso de Trump como un tema de conversación ha sido discutido en un sitio web privado, sólo para miembros, y en chats de afiliados.

Además de abrir “una puerta a la conversación”, explicó, la candidatura de Trump ha hecho algo más: “ha electrificado a algunos miembros del movimiento”.

Para un gran número de estadounidenses, la retórica de Trump sobre inmigración, los grupos minoritarios y el crimen puede hacerlo parecer como un retrógrada bien afinado. Pero para Pendergraft y un número cada vez mayor de nacionalistas blancos, el multimillonario suena familiar. “Como un hombre que habla con la fluidez en la lengua nativa de los blancos descontentos”, dice The Washington Post.

Desde el pasado 14 de diciembre se dio a conocer que el Ku Klux Klan, grupo de extremistas blancos ligado a linchamientos de mexicanos y afroamericanos durante décadas, usa a Donald Trump como palanca para difundir más sus ideas. Stormfront, la más importante página web de la supremacía blanca estadounidense, anunció que está mejorando sus servidores para hacer frente a un aumento de tráfico, gracias al precandidato republicano.

David Duke, exlegislador por Louisiana (un famoso miembro del KKK), dijo que gracias al precandidato presidencial hoy es posible hablar “claro y alto” sobre nacionalismo blanco, como no se había podido desde la década de 1990. El Daily Stormer, otro medio neonazi de amplia difusión, aplaudió a Trump por dar “esperanza” a la supremacía blanca.

Esta actividad creciente de extremistas no es sólo palabrería. Es real. La corporación de monitoreo de grupos de odio conocida como Southern Poverty Law Center, así como la Liga Anti-Difamación, coincidieron en que la retórica de Trump en las últimas semanas ha propiciado más violencia contra los musulmanes, “mientras los líderes nacionalistas blancos capitalizan su candidatura para vigorizar y ampliar su movimiento”.

Esa es la cabeza de Andrew Anglin, editor del Daily Stormer, en una reciente publicación, luego de que el precandidato republicano llamara a cerrar las puertas de los Estados Unidos a todos los musulmanes.

“Heil” es una frase en alemán que significa “viva”. Fue usada por la Alemania Nazi para exclamar victoria y como un saludo hitleriano común: Heil Hitler.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, acusó al magnate de aprovecharse del miedo, la angustia y la rabia de la clase trabajadora para impulsar su campaña política.

En una entrevista difundida por la radio pública NPR, el mandatario menciona los cambios demográficos, las transformaciones tecnológicas y las tensiones económicas que ha vivido Estados Unidos en los últimos años para explicar la rabia y la angustia de la que Trump “se está aprovechando”.

Esta es la respuesta más contundente que Obama ha dado a Trump desde el ataque terrorista en San Bernardino, California, en el que murieron 14 personas y que el FBI vincula con extremismo islamista.

Trump, favorito de las encuestas para la nominación presidencial republicana, propuso vetar temporalmente la entrada de musulmanes en EU como respuesta a la amenaza del terrorismo yihadista, lo que provocó un alud de críticas, también desde el aparato de su partido.

El nacionalismo desbocado

El nacionalismo desbocado lleva a la gente a pensar que la gente de su país, de su región o de su grupo étnico es superior a los demás y que esa superioridad justifica el maltrato de los demás. Ese sentido de superioridad le da poder y privilegio sobre los demás, particularmente sobre quienes pertenecen a grupos minoritarios en la sociedad.

Trump está usando el odio racial para avivar el nacionalismo de la comunidad “blanca” o anglo-europea estadounidense. Les está diciendo lo que desean escuchar: que los Estados Unidos es la mejor nación del mundo, que el inglés es el mejor idioma del mundo y que él va a llevar a la nación a nuevos momentos de gloria. Por eso ha recibido endosos de grupos radicales, tales como los neonazis que afirman la supremacía blanca y el de los nacionalistas blancos.

Trump afirma que los verdaderos culpables de los males del país son las personas no-blancas (“non-whites”). Su discurso implica que los males del país se deben a la presencia de las comunidades afroa­mericanas e hispanas. En sus discursos, implica que los problemas del país son culpa de Obama, quien es afro-americano. E implica que Jeb Bush y Bobby Jindal no pueden llegar a la presidencia, porque la familia de Jindal proviene de la India y la esposa de Bush, Columba, es una mexicana nacida en la ciudad de León, en el estado de Guanajuato, en México. Jeb Bush habla español, al igual que sus dos hijos y su hija.

Si triste es escuchar a Trump hablar palabras de odio, peor es escuchar personas hispanas respaldándolo. ¿Por qué? Porque están fascinadas por su celebridad y porque comparten su visión nacionalista.

Trump no puede ganar las elecciones generales, pero puede hacer mucho daño. Sus discursos están envalentonando a otros precandidatos que, aunque creen lo mismo que Trump, antes limitaban sus expresiones de odio. También está animando a los grupos nacionalistas blancos a expresar su odio con mayor libertad. Por eso, los próximos meses serán un tiempo de crisis en los EU y, por ende, en Puerto Rico. Rechacemos las palabras de odio y discursos que buscan dividir para conquistar, dijo Pendergraft.

“El odio podrá hacer mucho daño, pero nunca podrá vencer al amor, porque Dios es amor”.

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