IMPRESO | RADIO | TELEVISIÓN

Morelia, Michoacán a 24 de mayo de 2017
Morelia
Compra
Venta
USD

17.60

19.10

“LA VOZ DE LA FE”

24 de enero, 2016

admin/La Voz de Michoacán

“El gozo y la esperanza, las tristezas y las angustias”; con estas palabras inicia el precioso documento del Concilio Vaticano II que nos habla de la misión de la Iglesia en el mundo actual. Aludiendo a ello, me quiero referir al momento que vivimos en espera de la visita del Papa Francisco.

 

Desde luego prevalece el gozo; estamos felices porque se cumple lo que parecía un sueño imposible. Por primera vez pisará tierras michoacanas el Sucesor de Pedro.

Lo recibiremos con alegría, pues nos trae bendiciones y viene a anunciar la Buena Noticia de Jesús Resucitado.

 

El Obispo de Roma, junto con todos los Obispos de la Iglesia, tiene la tarea de ser  “profeta, testigo y servidor de la esperanza”, así lo afirmaba San Juan Pablo II en su Exhortación Apostólica “Los Pastores de la Grey”. Se trata de esperar, no sólo tiempos mejores en este mundo, como todos desearíamos, sino de fortalecer la esperanza cristiana que nos abre el corazón a una perspectiva más grande de lo que podemos imaginar, a la participación de la gloria de Dios.

 

Como nos enseña también el Concilio, “se equivocan los cristianos que, con el pretexto de que no tenemos aquí ciudad permanente pues buscamos la futura, consideran que pueden descuidar las tareas temporales” (G.S. n.43). Es falso pues que la religión sea el opio que adormece al pueblo para que viva resignado o de manera irresponsable.

 

Tristezas no nos faltan y por ello el Papa vendrá como consolador, sabiendo que muchos tienen heridas y sufren malos tratos, querrá ser como el buen samaritano que se detiene en el camino ante el prójimo que ha sido víctima de las injusticias. Nos invitará a ser más sensibles, a dejar la indiferencia y a practicar la solidaridad. Este año santo, especialmente el tiempo de cuaresma, será ocasión propicia para práctica las obras de misericordia.

 

Confieso que me da tristeza estar negando a cada paso a muchas personas su deseo de estar cerca del Santo Padre, de querer tocarlo, decirle unas palabras, entonarle una canción, llevarle un regalo, entregarle una carta, darle un reconocimiento. Hay quienes están enojados, les pido disculpa si he sido poco delicado al responder, si me han percibido duro o intransigente.

 

Los espacios en donde estará el Papa son reducidos, él mismo ha querido que convoquemos en Morelia a determinadas personas, los sacerdotes, religiosos(as), seminaristas de todo México; unos pocos niños afortunados que irán como representantes de algunas parroquias y colegios; a los jóvenes que pueden caber en un estadio. Es sorprendente la insistencia con que llaman pidiendo boletos. Me angustia causar frustración. Pidamos a Dios que vivamos este acontecimiento en ambiente de fiesta y con mucha paz.

 

 

 

 

+Alberto Cardenal Suárez Inda

Arzobispo de Morelia.

Comparte la nota

Publica un comentario