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La Voz de la Fe

14 de agosto, 2016

Redacción web/La Voz de Michoacán

Por: Juan Spyker A.

 

En Michoacán y en todo nuestro país estamos aprendiendo a unirnos y trabajar juntos para detener las fuerzas destructivas a nuestro alrededor.  No necesitamos más “destrucción”, necesitamos más “edificación”.

Pero el problema no es solamente que haya “destructores” a nuestro alrededor, el problema es que necesitamos más “edificadores” y gracias a Dios, ¡¡se están levantando en estos días!! Tú y yo amigo, necesitamos aprender a construir y a edificar, para bien nuestro, para bien de nuestros hijos, de todos nuestros seres queridos y de nuestro futuro que ahora está en las balanzas. ¡Urge que más personas abracen una perspectiva de edificar y no de destruir!

Déjame decirte que tú puedes edificar un gran futuro para ti y los tuyos. No creas que un buen futuro para ti y tus hijos se va a edificar solo. Así como Noé edificó una arca para salvación de su familia en medio de tiempos de mucha maldad, así tu y yo tenemos que hacer también. La  Biblia dice en Hebreos 11, “Por la fe, Noé, cuando fue advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó el arca en que su casa se salvase”.

¡Edifica! ¡No destruyas! Lo que hiciste mal en el pasado ya pasó. Ya no puedes hacer nada con tu pasado, no puedes cambiarlo ni modificarlo. Lo que puedes hacer es aprender un poco de él, asimilarlo un poco más y sanar tus heridas recibidas allí. Lo único que nos queda por hacer ahora es edificar un futuro mejor que nuestro pasado.

Hoy tenemos la oportunidad y la responsabilidad delante de Dios y de los hombres de edificar un gran futuro para nosotros y para nuestros descendientes. Tenemos que parar esa fuerza que destruye la esperanza que muchos tenían de algo mejor en la vida. No seamos de los que pisotean los derechos humanos de unos para asegurar los derechos de otros. No le robemos la felicidad y la libertad a nuestro prójimo. Dejemos de destruir el futuro de nuestros familias, pueblos, ciudades y de nuestras culturas.

La ola destructiva que está pasando sobre nosotros en estos días roba, mata y acaba con lo bueno; se impone por encima de los planes y sueños de otros; y se justifica porque “según” tiene fines buenos. Como ya sabemos, los medios que muchos están utilizando totalmente anulan los fines buenos.  Una vez más nos queda claro que “los fines no justifican los medios”.

Con tanta razón la Biblia dice en Romanos 14, “Así que sigamos lo que contribuye a la paz y a la edificación”. ¿Qué futuro estás edificando amigo? ¿Qué futuro deseas para ti y los tuyos? No seamos parte del problema, sino de la solución. Creo que todos estamos de acuerdo que es tiempo de dejar de destruir y dedicarnos a edificar. Este es el momento de invertir tiempo y esfuerzo como nunca, en nuestras familias, en nuestros matrimonios, en nuestros hijos, en nuestros pueblos y en un futuro diferente y mejor que nuestro pasado. Cada uno de nosotros tiene un círculo de influencia, una combinación única de dones y habilidades, y una responsabilidad grande que cumplir. ¡Le pido a Dios que abra nuestros ojos, que nos inspire con su amor y que nos capacite con su poder, porque solos no podemos!

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