IMPRESO | RADIO | TELEVISIÓN

Morelia, Michoacán a 23 de mayo de 2017
Morelia
Compra
Venta
USD

17.60

19.10

La Voz de la fe

8 de noviembre, 2015

admin/La Voz de Michoacán

Alberto Cardenal Suárez Inda

Presidente del Consejo Interreligioso de Michoacán

y Arzobispo de Morelia

Tuve la oportunidad de participar en Roma en una importante asamblea, llamada Sínodo de los Obispos durante tres semanas del pasado mes de octubre. Ya de regreso en Morelia, me alegro de poder compartir con ustedes mi experiencia.

Fue una reunión verdaderamente ecuménica en dos sentidos. Ante todo porque había participantes llegados de los cinco continentes del orbe, de muchas razas y culturas diferentes. Pero, en segundo lugar, porque estuvieron presentes como delegados fraternos pastores de iglesias ortodoxas y de comunidades evangélicas, de Oriente y Occidente.

Ya en el Concilio Ecuménico Vaticano II, convocado por el Papa Juan XXIII y clausurado por el Papa Pablo VI hace cincuenta años, estuvieron en un lugar de honor, junto a la mesa de Presidencia, invitados de los diferentes patriarcados orientales y ministros de varias confesiones cristianas herederas de la Reforma Protestante.

Es admirable y muy hermoso el hecho de que, en un clima de respeto y afecto mutuo, nos escuchen ellos y los escuchemos nosotros. Como decía San Juan XXIII: “Entre los cristianos, es más lo que nos une que lo que nos divide”; son más importantes los puntos de coincidencia que los contrastes o diferencias doctrinales.

Durante la sesión matutina del viernes 16 de octubre, estando presente en el aula sinodal el Papa Francisco, tomaron la palabra doce delegados fraternos, cada uno por tres minutos según el reglamento del Sínodo. Especialmente me llamaron la atención dos intervenciones.

El Primado de Estonia, Stephanos, representante del Patriarca de Constantinopla, afirmó que, si bien los legisladores de las naciones dan nuevas normas que afectan a la familia, a la Iglesia le corresponde evangelizar y hacer llegar a hombres y mujeres de nuestro mundo el mensaje de la fe. A la luz de Cristo el matrimonio se comprende como “misterio de vida y sacramento de amor”.

También me impresionó la reflexión del Obispo Rumeno Iosif, con residencia en Francia, quien dijo que, además de la realidad que sufren las familias cristianas y más allá de la doctrina que todos conocemos, es muy importante el compromiso por ayudar a las familias de nuestra sociedad porque: “Las crisis de la familia son asumidas por Jesucristo quien concede la gracia del perdón en el arrepentimiento”.

Comparte la nota

Publica un comentario