Advierte Suarez Inda signos de anarquía en manifestaciones de normalistas

La Voz de Michoacán. Las últimas noticias, hoy.

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El arzobispo de Morelia, Alberto Suárez Inda advirtió signos de anarquía en las manifestaciones que realizan jóvenes en todo el país, lo anterior en el marco del Encuentro Nacional, “Educar para una Nueva Sociedad, Pasión que se Renueva”.

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El prelado católico afirmó que con las acciones que se han realizado en las últimas semanas en el marco de las protestas por la muerte y desaparición de jóvenes de la Escuela Normal de Ayotzinapa, Guerrero, se tendrán graves consecuencias si se sigue actuando de dicha manera.

Sin embargo, llamó a no caer en el pesimismo, sino a recuperar la libertad con responsabilidad basada en la educación. “Sin educación,  la libertad y el amor pueden desviarse y marchitarse”, sostuvo.

Al impartir una conferencia, el también responsable de la Pastoral Educativa de la Conferencia del Episcopado Mexicano, recordó que la libertad no consiste en hacer lo que se nos viene en gana, sino en el autodominio, entendiendo que debemos tomar acciones respondiendo a los demás, viviéndola en la red de relaciones en la que vivimos, comenzando con la familia.

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En el encuentro en el que participan rectores de universidades, responsables de educación pública y privada,  padres de familia y organizaciones de la sociedad civil, dijo que “necesitamos una palestra, un campo de entrenamiento, un gimnasio para educarnos en la libertad y en el amor.  Y la primera palestra, es la familia, acompañada de  la escuela,  la sociedad y la comunidad cristiana”.

En su participación  mencionó que nuestro país al igual que el resto del mundo vive una crisis cultural. “El avance de la ciencia y la tecnología han revolucionado el mundo y parece que hoy todo es posible, como si ya no existieran límites en la manipulación de la vida, en el uso de los medios de comunicación, pero sobre todo en el estilo de relacionarlos con los demás, como que vivimos hoy más que nunca emancipados”, sostuvo.

Agregó que “podemos decir que vivimos un clima de libertad desmesurada, jamás había habido tanta libertad en la mente, en el pensamiento de las personas, ninguna atadura, ya no hay puntos de referencia que sean obligatorios, seguros, obvios. Tristemente hemos visto manifestaciones descaradas de anarquía”, dijo

Lamentó que junto a este  crecimiento exagerado del crecimiento de la libertad, las personas son más manipulables. “Hay una fragilidad a la propia libertad. Se ha abandonado lo convencional de la familia y se ha generado una depresión social que al final nos podría llevar a la autodestrucción”, externó.

Ante esta “libertad malgastada” el Arzobispo  citó que prevalecen tres actitudes; el pesimismo, el urgir a que se respeten las normas de convivencia y la tercera y, en su opinión la que debe seguir la sociedad el descubrir en esta crisis un tiempo de gracias

“Es una ocasión propicia y privilegiada para proponer el mensaje evangélico, una   actitud orientada al amor”, cocnluyó.