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Morelia, Michoacán a 18 de enero de 2017
Morelia
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Foto: La Voz de Michoacán. Icónica tienda de abarrotes.

Los pingüinos, icónica tienda de abarrotes

2 de octubre, 2016

Paola Franco/La Voz de Michoacán

Morelia, Michoacán.- Morelia no es el Polo Norte pero también tenía pingüinos, y es que en la avenida Acueducto, a unos cuantos pasos del deportivo Venustiano Carranza, se erigía la popular tienda de nombre comercial “Los Pingüinos”. El establecimiento, que atendía “el chino”, cumplió por más de 65 años con ser un referente para las compras de los morelianos. “Era de las pocas tienditas con muchos productos, que ya estaban establecidas en una colonia de la ciudad”, relata el estudioso de la historia moreliana, Iván Mota Velasco Hernández.

Hasta la década de los 80 fue uno de los espacios al oriente de la ciudad en los que, además de la compra, la convivencia de los morelianos tenía cabida. En aquellos ayeres, “Los pingüinos” cumplía la función que años más tarde tendrían los grandes centros comerciales. Piloncillo en celofán rojo, los solicitados pastelitos de chocolate de famosa marca, la primera leche pasteurizada en Morelia, así como las deliciosas tortas hechas por “el chino”, eran de lo más solicitado en el espacio; que con menos de 4 metros de frente y 10 de largo, ofrecía los productos básicos para los hogares y para los deportistas que desde que abrió el estadio Venustiano Carranza transitaban la zona. Habitantes de esa zona de Morelia conocida como Los Viñedos eran los clientes cautivos para la tienda en la que la cálida atención era “el pan de cada día”.

Pero no sólo vecinos de esas colonias con olor a la vid eran los clientes ya que la tienda se convirtió en un referente para toda la población de la Ciudad de las Canteras Rosas. Cuando fue inaugurado por el licenciado Agustín Arriaga Rivera, en los años 70 el Venustiano Carranza, repuntaron las ventas de “el chino” ya que cientos de morelianos “casi obligadamente”, pasaban por la tienda para comprar una botella de agua, refresco o una de las tortas que elevaron la fama de la tienda, narra Mota Velasco Hernández. Diversas familias vallisoletanas, llegaron a ser clientes de la pequeña tienda, adjetivo al que hacía honor por su altura el dueño del negocio, quien con su trato amable atrajo a los clientes que mantendrían por más de 65 años la tienda.

Para más información consulta la edición impresa de La Voz de Michoacán del 2 de octubre de 2016.

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