Morelianos recuerdan a sus difuntos

La Voz de Michoacán. Las últimas noticias, hoy.

Este dos de noviembre, el Panteón Municipal de Morelia fue escenario de miles de tumbas ornamentadas, debido a que 50 mil morelianos acudieron a visitar a sus difuntos para adornar los aposentos de los que descansan eternamente.

Entre anécdotas, llantos y risas,  miles de morelianos que acudieron al Panteón, zona que se vistió de policromía y se perfumó con el peculiar aroma de la flor de cempasúchil. Los morelianos deambularon entre las gavetas, mausoleos y tumbas del camposanto con la cara llena de melancolía.

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Al efectuar un recorrido en el cementerio de Morelia, se pudieron apreciar a decenas de grupos musicales como tríos, mariachis y bandas de aliento, quienes interpretaron melodías al gusto de los parientes de los difuntos, aunque los más jóvenes preferían estar clavados con sus teléfonos inteligentes en lugar de atender los aires de festividad.

Las calles aledañas del Panteón Municipal lucieron abarrotadas con 950 puestos ambulantes que ofertaban flores,  veladoras, calaveritas de dulce, pulseras, libros, cañas, papas, carnitas, pan de muerto, cacahuates, coco ropa, dulces y pan de muerto.

Algunos morelianos visitan a sus familiares no solamente cada 2 de noviembre, sino de forma recurrente, tal es el caso del señor José Nicolás Rodríguez, quien acude al Panteón  a ver a  su esposa cada semana, “yo vengo cada 8 días, aunque este 2 de noviembre traje comida y más flores, venimos seguido a estar al pendiente de ella”, compartió.

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En tanto, el señor Juan González Lemus, refirió que para la festividad del dos de noviembre, tuvo un gasto aproximado de 600 pesos, entre flores  y alimentos, “necesitamos hacer ese gastito”, dijo.

Son personas que no podemos olvidar
“Nuestros difuntos son personas que no se puede olvidar, ya los tuvimos en persona,  y ahora en espíritu,  a una persona nunca la puedes olvidar, menos a un padre o  una madre, por eso les tramemos su altar con flor de cempasúchil, mota (pata de león) y comida”, exclamó la señora María Orozco Cárcamo. 

Durante el recorrido en el panteón de Morelia, se lograron ver a decenas de grupos musicales que entonaban melodías acordes a los gustos de los difuntos, mientras unos lloraban por la pérdida de familiares, otras más, bailaban con una sonrisa dibujada en el rostro.

La festividad del 2 de noviembre es una fiesta mexicana que se ha arraigado en el imaginario del moreliano, tal es  el caso de la señora Domínguez Arellano quien acude a los panteones únicamente el segundo día de noviembre debido a que, “ellos (los muertos) duermen todo el año y solamente pueden despertar este día, que es cuando nos ven, y aprovecho para ponerlos al tanto de cómo está la familia y me pongo a platicar con ellos”, refirió.

Hubo unas zonas más pobladas que otras dentro del Panteón Municipal moreliano, la sección de gavetas lució abarrotada, mientras los mausoleos ubicados al sur del camposanto lucieron casi desiertos.