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Foto: Notimex. El expresidente chileno Patricio Aylwin Azócar murió este día.

Fallece Patricio Aylwin, primer presidente de Chile tras la dictadura

19 de abril, 2016

admin/La Voz de Michoacán

Santiago.– El expresidente chileno Patricio Aylwin Azócar (1990-1994), quien asumió el poder tras el fin de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), murió hoy aquí producto de complicaciones de salud, informó su familia.

El estadista, de 97 años y uno de los fundadores del oficialista Partido Demócrata Cristiano (PDC), falleció la mañana de este martes en su residencia particular, ubicada en la comuna de Providencia, en el sector oriente de la capital.

La mandataria chilena Michelle Bachelet decretó tres días de duelo nacional y suspendió su agenda de trabajo para visitar a la familia del ex jefe de Estado, quien será velado en el edificio del Congreso Nacional en esta capital.

Aylwin sufrió un deterioro en su estado de salud en las últimas semanas producto de enfermedades vinculadas a su avanzada edad, las que se agravaron debido a una caída que tuvo en su residencia particular.

El expresidente tuvo una particular administración porque debió gobernar por cuatro años con Pinochet instalado en la Comandancia en Jefe del Ejército, desde donde intentó seguir teniendo cuotas de poder en un país que intentaba retornar a la democracia.

Fiel reflejo de esta realidad fueron los “movimientos militares” conocidos como el “ejercicio de enlace”, en noviembre de 1990, y el “boinazo”, en mayo de 1993, los que el llamado “presidente de la transición” debió enfrentar.

En el primero de ellos, el ejército se acuarteló y realizó por tres días ejercicios en varias ciudades, luego que el Consejo de Defensa del Estado iniciara una investigación contra Augusto Pinochet Hiriart, hijo del ex gobernante de facto, en el marco de un caso de corrupción que fue cerrado en 1995 sin culpables.

El segundo, en tanto, tuvo como protagonistas a un grupo de comandos del ejército que se apostó en las afueras del edificio de las Fuerzas Armadas con armamento de alto calibre y tenida de combate para presionar a la institucionalidad y evitar la reapertura judicial de la investigación contra Pinochet y su hijo.

Aylwin, de profesión abogado, nació en la ciudad de Viña del Mar, distante 120 kilómetros al noroeste de Santiago, el 26 de noviembre de 1918 y cursó sus estudios primarios y secundarios en la sureña Valdivia y en la capital chilena.

El exgobernante ingresó a la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile en 1936 y se recibió como abogado en 1944, tras lo cual comenzó una carrera académica como profesor de Derecho Administrativo, Educación Cívica y Economía Política.

El ex jefe de Estado contrajo matrimonio en 1948 con Leonor Oyarzún, su única esposa, con quien tuvo cinco hijos: Mariana, Isabel, Miguel, José Antonio y Juan Francisco.

Su primer cargo público lo ejerció en 1945, cuando asumió como secretario de la Comisión de la Corte Suprema encargada de redactar el Código Orgánico de Tribunales, mismo año en el cual comenzó a militar en el partido Falange Nacional.

Cuatro años después ingresó a la mesa directiva de la colectividad y ejerció la presidencia en 1950 y 1951, mientras que el 28 de julio de 1957, junto a otros militantes, participó en la fundación del PDC, la que encabezó entre 1958 y 1960.

En 1965 asumió un escaño como senador por Curicó, Talca, Linares y Maule, en el sur de Chile, mientras que entre enero de 1971 y mayo de 1972 ejerció la presidencia del Senado desde la oposición al gobierno de la Unidad Popular.

El 11 de septiembre de 1973, día del golpe militar contra el presidente Salvador Allende, Aylwin ejercía la presidencia del PDC, cargo desde el cual se opuso al gobierno socialista e incluso apoyó una intervención militar.

Sin embargo, fue un férreo opositor a la dictadura de Pinochet debido a las graves violaciones a los derechos humanos que se cometieron durante el régimen militar, con miles de desaparecidos, torturados y ejecutados políticos.

En los primeros años del gobierno de facto se preocupó de la institucionalidad del país y en 1977 formó un grupo de trabajo al respecto, el cual pasó a llamarse “Grupo de los 24” en 1979, en alusión a los juristas que lo integraban.

El expresidente se opuso a la Constitución Política de 1980, cuyas bases persisten hasta estos días, y dos años después participó en la formación de la Alianza Democrática, uno de los primeros bloques opositores a la dictadura.

Además, impulsó el Acuerdo Nacional para la Transición a la Democracia y a finales de la década de 1980 participó en las negociaciones con el régimen militar para realizar 54 reformas a la Constitución de 1980.

En 1988 fue fundador, junto a dirigentes de otros 17 partidos opositores, de la “Concertación de Partidos por el NO” para enfrentar a Pinochet en el plebiscito de octubre de ese año, del conglomerado que tras el triunfo opositor pasaría a llamarse Concertación de Partidos por la Democracia.

El triunfo de la opción “NO” en el plebiscito, con el 55.99 por ciento de los votos, permitió tener elecciones libres al año siguiente, donde Aylwin se presentó como candidato presidencial único de la Concertación.

El abanderado opositor obtuvo, en primera vuelta, el 55.2 por ciento de los sufragios y derrotó al candidato de la dictadura, el economista y exministro Hernán Büchi, y al empresario independiente Francisco Javier Errázuriz.

Con su llegada al poder, el 11 de marzo de 1990, no sólo se convirtió en el presidente que asumió tras 17 años de dictadura, sino también en el primero de la Concertación y el segundo del PDC tras Eduardo Frei Montalva (1964-1970).

La gran imagen de ese día se produjo en el Congreso Nacional, en el puerto de Valparaíso, donde un derrotado Pinochet, vestido con su uniforme militar de gala, se saca la banda tricolor y la piocha presidencial para que el entonces titular del Senado, Gabriel Valdés, le imponga los atributos del mando a Aylwin.

Una de las primeras preocupaciones del jefe de Estado fue establecer la verdad de las violaciones a los derechos humanos ocurridas en el régimen de Pinochet para avanzar en la reconciliación de los chilenos, razón por la cual creó la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación que encabezó el jurista Raúl Rettig.

La instancia entregó su informe en febrero de 1991, donde precisó que recabaron tres mil 550 denuncias, de las cuales dos mil 296 fueron consideradas como homicidios calificados y dos mil 115 como violaciones a los derechos humanos.

En el aspecto social, alrededor de un millón de personas salieron de la pobreza gracias al llamado “crecimiento con equidad”, el que consistió en apoyar a la empresa privada, fomentar las exportaciones mediante una apertura comercial al mundo y consolidar el libre mercado.

En materia económica, la dictadura dejó una herencia de una inflación de 30 por ciento anual, tasa que logró bajar a 12.2 por ciento en 1993, mientras que en 1992 la economía se incrementó un 10.4 por ciento, la expansión más alta en 27 años.

Para el gobierno de Aylwin fue vital reinsertar a Chile en el ámbito internacional tras la dictadura, por lo que comenzó a gestar importantes pactos con otros países como México y Argentina, entre otros, que luego derivaron en acuerdos de libre comercio.

Durante la administración del fallecido expresidente se transformó la Oficina de Planificación Nacional (Odeplan) en Ministerio de Planificación y Cooperación, la cual fue fundamental para idear e implementar las políticas sociales.

Aylwin también se preocupó de las etnias, por lo que creó la Comisión Especial de Pueblos Indígenas (CEPI) para que se encargara de coordinar las políticas del Estado en esa materia y en 1993 el Congreso aprobó la Ley de Pueblos Indígenas, tras lo cual nació la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (Conadi).

En su gobierno se creó el Programa de Mejoramiento de la Calidad y Equidad de la Educación (Mece), el que impulsaba el perfeccionamiento de profesores y ayudaba a los adultos a completar su educación, y el Servicio Nacional de la Mujer (Sernam).

Tras dejar el poder, el 11 de marzo de 1994 en manos del también democristiano Eduardo Frei Ruiz-Tagle, Aylwin se concentró en trabajar en su fundación, la Corporación Justicia y Democracia.

En enero de 2002, tras ejercer por unos meses la presidencia del PDC producto de una crisis interna, Aylwin anunció su retiro de la actividad política porque consideraba necesario un “recambio generacional” al interior de su colectividad.

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