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Lunes 20 de Mayo del 2019

Jorge A. Amaral

La casa del jabonero

Jorge A. Amaral

May 09, 2019, 18:43

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¿No que estaba funcionando?

Jorge A. Amaral

El gobierno relanzó su estrategia de seguridad, otra vez, y de verdad que ya no sabe uno si alegrarse, reír o molestarse. Cada vez que se relanza la estrategia de seguridad, el mensaje que manda el gobierno es que la anterior fracasó, que se destinaron cuantiosos recursos y muchos agentes policiales, muchos incluso arriesgando sus vidas, para nada, para concentrarlos otra vez en los cuarteles en lo que se analiza qué falló y cómo contener daños.

Y es que es complicado el combate al crimen si se minimiza el problema, porque es inconcebible que el gobierno luche por blindar los límites del estado para que no entren delincuentes cuando ya están dentro, es irresponsable que tanto estado como municipio nieguen la presencia de cárteles en Morelia, como si la solución a un problema fuera cerrar los ojos o voltear para otro lado, como aquello de “si no lo veo, no existe”.

Lo malo con el relanzamiento de la estrategia de seguridad es que se hace sólo como reacción a hechos violentos, no como prevención de ello. De no ser por los descuartizados en la capital, todo habría seguido como hasta ahora. Y es que de verdad no creo que súper policías como Carlos Gómez Arrieta no sepan que en la ciudad capital operan grupos del crimen organizado a sus anchas, lo que sucede es que niegan la realidad a la opinión pública, pero a la sociedad no se le puede esconder una realidad que ahí está, golpeándole la nariz a cada rato, porque entonces los funcionarios, ya sea de Seguridad Pública o de la Fiscalía General, terminarán viéndose ridículos al dar declaraciones.

 

La fallida contención de daños

 

Primero sale Guillermo Valencia a denunciar amenazas de la Presidencia Municipal hacia él y Revolución Social, y que por eso dejarían sus actividades; luego viene un repunte en la inseguridad en la ciudad, sobre todo en materia de homicidios, lo que, sin tener relación, pone en alerta a la ciudadanía. Luego, un grupo de seguidores de Valencia se organiza para hacer una marcha a Palacio Municipal en apoyo al activista. De ahí pasamos a la escena en que el director de Comunicación Social del Ayuntamiento, Antonio Aguilera, les dice a los manifestantes que “no digan mamadas”, para, acto seguido, los quejosos confrontar directamente al presidente municipal tanto por la inseguridad como por la reacción de ese personaje apodado El Pájaro. Al final del día, guerra de declaraciones, pues por un lado, Valencia y sus seguidores fustigando en redes sociales al alcalde, y por el otro, los medios afines a la Presidencia Municipal, es decir, aquellos que ya tienen convenio o de plano son empleados del Pájaro, tundiendo con todo a los participantes en la manifestación. Al final de todo esto, lo único que quedó fue la sensación de haber acudido a una función de circo.

Pero bueno, el área de Comunicación Social de esta administración municipal se ha caracterizado mucho por esa intransigencia, por fungir más como guardaespaldas y golpeadores que como enlaces con los medios, y es de extrañar, porque quienes están al frente de esa área son personas que se han desempeñado en medios de comunicación y el titular del área actúa como dictadorzuelo de opereta.

En fin, al tiempo se verá lo que ya se perfila: esta pobre contención de daños será perjudicial para un alcalde que llegó sólo por el arrastre de Morena y terminará afectando a un funcionario que tenía una gran oportunidad de proyectar otra imagen del Ayuntamiento, pero la soberbia de los obradoristas empoderados ha sido más fuerte.

Como sea, lo escribí hace más de un año, cuando Miriam Tinoco estaba en el puesto de Antonio Aguilera: los servidores públicos van y vienen, pero nosotros, los periodistas, si no morimos, nos seguiremos dedicando esto; ellos ahorita están ahí, empoderados, con uno o dos medios que les bolean los zapatos, pero el hoy es muy breve, por eso quienes ahorita están en la función pública sólo son aves de paso.

Por cierto, ¿ya escuchó el “Rockabilly set” de Jeff Beck? Se lo recomiendo bastante, es una belleza. Es cuánto.

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