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Jueves 21 de Febrero del 2019

Jorge A. Amaral,opinion1

La Casa del Jabonero

Jorge A. Amaral

Ene 24, 2019, 16:49

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Gratis, hasta las puñaladas

 Jorge A. Amaral

 El pasado viernes, como ya es sabido, estalló un ducto de gasolina en Tlahuelilpan, Hidalgo, con un saldo de casi 100 muertos (algunos medios decían que 94, otros que 95 y en otros se maneja que eran 98) y decenas de heridos (cifra que ha ido descendiendo conforme las personas hospitalizadas fallecen).

Las reacciones de inmediato saltaron a la luz, desde quienes censuraron a los pobladores por participar en el robo de combustible, hasta quienes, desde portales de noticias, intentaron moralizar a los cibernautas invitando a la empatía hacia las víctimas, para lo que incluso buscaron el parecer de connotados filósofos. El caso es que la población actuó como juez implacable y desde ese día ha fustigado a Tlahuelilpan. Lo curioso de esto es que también líderes políticos han saltado a la arena de las opiniones, como aquí en el estado Antonio Soto, el líder perredista que, fiel a su costumbre de salir a despotricar cuando de AMLO se trata, acusa inacción del Ejército durante la fuga de combustible que derivó en la explosión. Se le olvida al señor Soto que el Ejército y la Policía Federal ahí estuvieron, indicando a la gente que debía retirarse, que no era seguro, y lo que recibieron a cambio, sobre todo los soldados, fueron mentadas de madre, insultos, pedradas y amenazas. ¿Qué iban a hacer los soldados, si acaso 20, contra cientos de personas que además se portaban omisas en el mejor de los casos y agresivas en otros tantos?, disparar obviamente no era una opción, pues bastaba con que alguien accionara un arma de fuego y aquello hubiera estallado más temprano.

Hubo incluso quienes insinuaron que Tlahuelilpan iba a ser el Ayotzinapa de AMLO, pero son eventos muy distintos entre sí pues en los sucesos de Hidalgo se trató de una turba que quería gasolina gratis, y por estar ya acostumbrados a las tomas clandestinas y al huachicoleo de años, se les hizo fácil irse familias enteras, por eso hoy resulta absurdo el intento de cobrar indemnización al gobierno de diez millones por muerto y cinco por herido.

Por otro lado, este suceso refleja que la estrategia federal contra el robo de combustible debe ser más integral, porque sí, está bien que se combata la corrupción de políticos, empresarios y funcionarios que tanto han saqueado a Pemex desde la entrañas y que han llegado a amasar exorbitantes fortunas, pero también, como ya lo he venido diciendo, la Federación debe arreciar la lucha contra el robo de combustible en los ductos, ese que hacen grupos armados y células delictivas y que es el que tiene las tuberías como brazo de yonki, y es además el que provoca y facilita situaciones como la de Tlahuelilpan.

Como todo hecho en el que hay víctimas mortales, este es muy penoso, pero pudo haberse evitado esa tragedia si hubiera habido mayor responsabilidad de los ciudadanos y un combate más frontal al robo de combustible en los ductos, porque en esta actividad suele haber mucha gente involucrada no sólo de Pemex, también de las corporaciones de Seguridad Pública municipales y estatales, que más bien dan cobijo a los delincuentes a cambio, claro, de un beneficio económico.

Es por ello que el presidente debe saber que el pueblo no es bueno ni sabio, simplemente es humano y con facilidad puede perder el control, porque lo que nadie ha dicho es que en este país, a la gorra ni quién le corra, y gratis, hasta las puñaladas.

 

¡Ya apareció Jesús!

 

Ahora sí, después de haber sido liberado, el exgobernador interino y otrora hombre fuerte del PRI, Jesús Reyna, sostuvo un encuentro con la prensa en el que señaló lo que desde un principio se sospechó: su encarcelamiento fue una táctica de Alfredo Castillo para quitárselo de encima pues era el único en el gobierno estatal que representaba una verdadera oposición a los designios del Virrey.

No vamos a discutir si Reyna es inocente o no, pero sabemos lo caro que salió Alfredo Castillo y que muchos se inclinaron frente a él con tal de mantenerse en los altos cargos o a fin de no ir a la cárcel, pues recordemos que ese sujeto fue por un tiempo el gobernador de facto de Michoacán.

Hoy Jesús Reyna está en posición de señalar todo eso que desde la reclusión no pudo, de todos modos la carrera política, por ejemplo, de Fausto Vallejo, está sepultada; Alfredo Castillo ya no tiene el cobijo federal y La Tuta está en la cárcel.

Llama la atención que en su encuentro con la prensa, Reyna agradeció a AMLO y personajes afines al presidente, lo que hace pensar que, efectivamente, su encarcelamiento tuvo tintes políticos, y eso, de manera personal me hace tener fe en que algún día Alfredo Castillo pise la cárcel. Al tiempo.

 

No la chifles, que es cantada

 

Se ha hecho muy popular el video en el que una reportera pregunta a Silvano Aureoles sobre la estrategia en materia de combustible. El gobernador, muy orondo, silva una tonada y de forma grosera, déspota y burlona, responde que no es su problema, que eso no le toca al gobernador, y se va.

El titular del Ejecutivo se veía un tanto eufórico, quizá lo habían hecho enojar porque se le nota alterado, como fuera de sí, pero bueno, con todos los problemas con los que carga un servidor público, se entiende que haya grandes dosis de estrés, de ahí la indisposición a responder a la prensa, que además se atreve a preguntar cosas que no van, que no son problema del gobernador.

Pero bueno, él anda haciendo su chamba en España promocionando al estado con la nueva marca de la casa, “Celebra la vida”, y un logotipo que recuerda a una conocida tienda departamental, pero también al escudo nazi con el águila imperial. En tanto, al magisterio no se le ha pagado porque, a decir del gobernador, ese también es problema federal, no de él, él cumplió con regresar la nómina del magisterio a la Federación e importa un cacahuate si el gobierno de la República aceptó hacerse cargo, porque así, silvando y cantando, el gobernador ya se deslindó de ese compromiso.

Qué bueno que el gobernador se dé el tiempo de relajarse, que haga una pausa en su ajetreado día y cante y silve. Lo necesitamos sano porque esa relación con el gobierno federal le traerá muchos dolores de cabeza, eso sin contar los sectores que se han empoderado con la llegada de AMLO a Palacio Nacional y seguirán exigiendo, como en el caso de los maestros, lo que por derecho les corresponde. Por lo pronto el adelanto de la Federación le permite un respirito al Ejecutivo estatal para pagar a los maestros. Es cuánto.

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