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Foto: Cortesía. Hay una serie de daños ambientales que urge atender y para los que ya presentaron las respectivas denuncias ante la Profeco.

Arrancan trabajos para detener los delitos ambientales en Tancítaro

23 de marzo, 2017

Christian Fuentes/La Voz de Michoacán

 

Tancítaro, Michoacán.- Cero tolerancia al cambio de uso de suelo en el municipio de Tancitaro, uno de los de mayor producción de aguacate y dónde hoy se instaló la Mesa de Seguridad Ambiental, con la única finalidad de convocar a los productores a transitar a una cultura de responsabilidad ambiental.

Esta medida fue bien recibida y desde este primer acercamiento los ciudadanos, estos mostraron disponibilidad absoluta para trabajar con las acciones de mitigación ambiental que se impulsan en Michoacán, incluso pidieron que de inmediato se apliquen las estrategias de prevención y restauración forestal que impulsan de manera conjunta las instituciones que trabajan para detener el cambio de uso de suelo y los efectos climáticos que genera.

El titular de la Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Cambio Climático (SEMARNACC), explicó esta forma de trabajar para detener y sancionar los delitos ambientales, se justifican en las reformas que se han realizado a la Ley Forestal del Estado de Michoacán.

En un acercamiento con autoridades del municipio de Tancitaro, estás revelaron qué hay una serie de daños ambientales que urge atender y para los que ya presentaron las respectivas denuncias ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), con la esperanza de que sean atendidas, la realidad es que cada día la deforestación es mayor porque los presos no han tenido el eco necesario para poner un alto a la devastación forestal.

De acuerdo inspectores forestales de este municipio, en Tancitaro se realizado el hallazgo de diferentes procesos para matar o secar los árboles, una artimaña es marcar los pinos y encinos con un cincho, casi al pie del árbol quitan una franja de la tecata al rededor, lo que a la postre provoca que las plantas mueran porque deja de fluir la sabía.

Otro método que están utilizando, es una perforación en el árbol de un centímetro de grosor hasta el centro del tronco, aún se desconoce si inyectan alguna sustancia, pero con este mecanismo también están secando las plantas que luego derriban, incendian o hasta trituran, no les interesa la madera,  la única finalidad es provocar el cambio de uso de suelo.

Ante estas evidencias, las autoridades que integran la mesa de Seguridad coincidieron que está es una situación que se debe atender mutuamente, desde el sector de la sociedad y el gobierno, por eso se celebró está Mesa de Seguridad Ambiental, en la que también estuvo presente el delegado de la Semarnat en Michoacán, Mauro Ballesteros Figueroa; el Procurador Ambiental, Juan Carlos Vega Solórzano; el director de la Cofom, Roberto Pérez Medrano; en representación del Secretario de Seguridad Pública, Nicolas Mendoza Jiménez; el Fiscal de Delitos Ambientales, Enrique Flores Meneces, entre otras autoridades.

Además de las autoridades que conforman la mesa de Seguridad Ambiental, en esta sesión participaron los presidentes municipales, Arturo Olivera Gutiérrez y Gabriel Anducho Campoverde, de Tancitaro o y de San Juan Nuevo respectivamente; estos son de los principales municipios donde su economía se genera principalmente por la producción y comercio del aguacate.

Tancitaro es uno de los pocos municipios de Michoacán que tienen una Área Natural Protegida con regímenes federal, se trata del Pico de Tancitaro, en Michoacán es la peña más alta sobre el nivel del mar, su cobertura vegetal se había mantenido intacta históricamente durante el paso de las eras, pero en el afán de sembrar aguacate está amenazando el polígono de la reserva que se ubica en los municipios de Tancítaro, Peribán de Ramos, Nuevo Parangaricutiro y Uruapan con una superficie de 23 mil 405 hectáreas, dentro de la cual se ubica una zona núcleo con una superficie total de dos mil 790 hectáreas.

El deterioro del ecosistema provoca vulnerabilidad de las comunidades, desaparición de especies, pobreza, conflictos sociales e inseguridad, por eso se están tomando acciones para detener las actividades nocivas que atengan contra los bosques.

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