IMPRESO | RADIO | TELEVISIÓN

Morelia, Michoacán a 27 de mayo de 2017
Morelia
Compra
Venta
USD

17.60

19.10

Filomena, nuestra mascota

13 de agosto, 2015

admin/La Voz de Michoacán

¡Qué humanos son los animales!

Refrán popular

Filomena, Filo con cariño, es una perrita lanuda de raza Chitzu la cual llegó a nuestro hogar por necesidad, sin que nosotros lo hubiéramos solicitado. Lo que pasó, es que Hanna Zilpa, mi nieta, la compró para su hijita Malinalli, quien es ese tiempo tenía dos años de edad, para que le hiciera compañía y  jugara con ella. Posteriormente al nacerles un niño tuvieron que deshacerse de la mascota para proteger la salud del bebé. Hoy que ya el niño camina quisieron recobrar la perrita; lo cual yo me opuse porque no era justo para ella ni para nosotros que se la llevaran, porque ya nos habíamos encariñado el tenerla como un miembro más de la familia.

Filo es la alegría en el hogar; Cristi, nuestra hija con Síndrome de Down se ha encariñado de ella de tal modo que pasa mucho tiempo acariciándola; y para los demás componentes de la familia se ha ganado nuestro aprecio.

Mis hijas, Ana Paz  y particularmente Ruth se encargan de bañarla, cortarle el  pelo cuando lo tiene muy crecido,  darle de comer, están al pendiente de sus vacunas y de quitarle las pulgas cuando es necesario.

La perrita es muy entendida; cuando salimos en el carro, al escuchar que ya nos vamos ella está lista en ser la primera en subirse al vehículo. Pero cuando le decimos que no irá con nosotros, entiende muy bien y muy a su  pesar  tiene que quedarse en casa. Al principio daba por salirse a la calle tan luego se abría la puerta;  y si no, buscaba el modo de salirse por entre las rejas,  corriendo sin que pudiéramos alcanzarla.  Por eso un día se perdió vagando sin rumbo; al fin la recobramos poniendo anuncio en Internet.

Filo nos avisa cuando hay alguien por entrar a la casa, al sonar el timbre comienza a ladrar para llamar la atención si es que no  habíamos escuchado.  Por la noche trata de subir a la planta alta para dormir; pero a la orden de: “a tu cama Filo”, baja muy obediente y busca su colchón.

Algo muy desagradable de Filo es que de vez en cuando hace sus necesidades fisiológicas hace en mi estudio, a pesar de limpiar y aplicar desodorante vuelve a las andadas; y aunque tratamos de que entienda que no debe hacerlo, reincide.

Recientemente fuimos a una ranchería donde estuvimos un par de días pasando gratos momentos con la familia que nos hospedó. A Filo le encantó dándose el gusto de correr por todos lados. Con todo, eso no fue del todo agradable para ella ya que se le subieron muchas pulgas; lo que ha dado lugar a que se le bañe todos los días y se le espulgue.

Cuando la sacamos a donde vamos, llama la atención de adultos y niños, quienes la acarician dándole palabras de cariño; más de una vez personas expresan el deseo de tener un ejemplar como ella.

Filo no es una “chica fácil” porque ha desdeñado a los pretendientes que se le acercan para hacer el amor. Con todo, es todo lo contrario con el “Rastras”, un perrito parecido a ella, con la diferencia de que a él nunca lo bañan ni le cortan el pelo; cuando  llega a la reja de nuestro domicilio Filo se deshace con muestras de aprecio moviendo la cola y queriendo salir para encontrarse con el galán. Como lo ven, ella nos muestra que “el amor es ciego”.

Algo muy reprobable es que al “Rastras”, nombre que mis hijas le pusieron, es que sus dueños lo hacen vivir en la calle, duerme a la puerta y no tiene ninguna otra atención aparte de darle de comer en el suelo. Tal vez Filo se da cuenta de ello y le tiene compasión, cosa que los humanos no hacen. Nuestra mascota recuerda a sus antiguos dueños; cuando nos visitan juega y les hace fiesta mostrando que les recuerda y no olvida el tiempo que estuvo con ellos.

Afirmar que el “perro es el mejor amigo del hombre” es decir poco porque éste en todo tiempo muestra atención a los deseos de su dueño y en muchas maneras dice que está agradecido con las atenciones que se le prodigan.

Por lo que si queremos que nuestra mascota responda al darnos compañía agradable en el hogar hemos de atenderla como si fuera un humano, puesto que es una vida que siente y también disfruta del bien que le podemos brindar por sus necesidades naturales.

Comparte la nota

Publica un comentario