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Morelia, Michoacán a 29 de marzo de 2017
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Foto: Wendy Rufino. Andrés Galván es un joven de 22 años originario de Morelia. Terminó la carrera de Cultura física y deporte.

Andrés, campeón mundial en disciplina cheerleading

22 de julio, 2016

Redacción web/La Voz de Michoacán

Adrián Bucio/La Voz de Michocán

Morelia, Michoacán.- Muy a lo lejos, más allá del horizonte, las nubes rugen. Aquí, solo emiten una luz blanca que aplasta a la Universidad Vasco de Quiroga (UVAQ). El soplo del aire es incierto: está, se puede palpar, pero luego se ausenta. De repente mueve las medallas de Andrés.Él las sostiene, sereno,con ciertos aires de heroicidad. Pertenecen a campeonatos nacionales e internacionales de “cheerleading”.

Andrés Galván es un joven de 22 años originario de Morelia. Terminó la carrera de Cultura física y deporte. Actualmente es entrenador y practicante del cheerleading, disciplina que en México tiene el nombre de “animación”. Su palmarés presume de contener 4 títulos en el campeonato Nacional de la Organización Nacional de Porristas (ONP) y un primer lugar en el International CheerUnion (ICU).

De pequeño, ¿cómo eras?

La verdad mi infancia fue muy buena, muy padre. Todo el tiempo tuvo un carácter muy deportivo, sinceramente. Desde chico he practicado actividades deportivas. Nunca me peleé con mis papás, siempre tuve un apoyo muy importante de su parte. De niño fui feliz, con la música y el deporte.

¿A qué se debe tu gusto por el deporte?

Yo pienso que a mi hiperactividad. Desde siempre me ha gustado moverme, estar haciendo algo. Inclusive, a través del deporte me quito enojos, estrés, ansiedad, presión. Me brinda relajación, como ninguna otra cosa. Cuando entreno vienen muchas cosas, y a la vez, salen muchas otras.

¿Qué influyó para que decidieras estudiar cultura física y deporte?

Yo tenía muchas opciones para estudiar. Siempre fui bueno para la física, química, e incluso para las matemáticas. Sin embargo no me veía dedicándome a eso. No era lo mío. Me gustaba la psicología porque me gusta aconsejar a la gente. Una psicóloga de orientación vocacional me orientó para saber en qué encajaba, y eso era en el deporte.

¿Cómo empiezas en el Cheerleading?

Yo empecé en el Salesiano, en un grupo de animación de la secundaria. Sin embargo, ahí era mucho baile y nada de pirámides. Yo a partir de eso me metí a buscar en internet videos de cheerleading y encontré a un equipo que es de Miami, en donde vi que dos elementos eran latinos, uno de la Ciudad de México. Me contacté con él y me invitó a ir a ver. Yo fui un año después y, en las finales, me invitó a participar con el equipo y acepté. Debuté en una final.

¿Cómo fue esa experiencia?

Yo me fui con una amiga, solamente a ver el campeonato Nacional. Llegamos y ya en la noche, el señor que había visto en Facebook me dice “ocupamos a una persona que haga gimnasia” y yo acepté, desde luego. Ese mismo día me aprendí la rutina, entrenamos, y ya en la noche competimos juntos. Yo me caí, sentí que había arruinado la rutina; pero a partir de ahí, sentí que todavía podía dar más por este deporte.

¿Cómo aprendiste a hacer cheerleading?

Yo aprendí en el jardín de mi casa. Cuando estaba en el salesiano había un taller de “tombling”, en donde me enseñaron a sacar algunas acrobacias. Ya sin miedo, en mi casa puse varios colchones y empecé a practicar. Ya después puse colchones hasta a mi casa. Ya en el 2011 me inscribieron en gimnasia, y me corrigieron varias técnicas.

¿Adaptaste el jardín de tu casa?

Si. Puse varios colchones alrededor de mí. Yo practicaba todo tipo de piruetas ahí, detrás de mi casa. Sin embargo, poco a poco fui añadiendo más colchones en los interiores de mi casa, la convertí en mi sitio de entrenamiento. Veía videos en Youtube y practicaba. Al último, ya hasta mi cuarto era sitio para entrenar.

¿En cuántos equipos has estado?

He estado en varios. Concretamente en dos. Primero en “Cherokees”, que luego pasó a ser “VictoryAllStar” y están en Ciudad de México. Con ellos estuve del 2010 al 2014. Obtuve 3 títulos con ellos. Luego, me pasé al equipo “Vaqueros” que radican en Ciudad Juárez.

¿Por qué trasladarse a Ciudad Juárez?

Me salí del equipo de VictoryAllStar por problemas personales que tuve. Un tiempo decidí estar así, normal. Luego un amigo que pertenece a Vaqueros, me invitó a participar con ellos en una competencia. Con el tiempo me gustó el equipo, y me quedé con ellos para el nacional. Ya después, me quedé con ellos y fuimos al mundial de clubes, donde quedamos en el ranking 10.

Describe tu primer campeonato nacional

Yo ya iba con cierta experiencia de aquella primera vez. Fue en el 2011. Ya sabía cómo era la dinámica, y la presión de estar en un evento como ese. Afortunadamente salimos campeones de esa competencia, y repetimos como campeones durante tres años consecutivos y también en el 2015.

De todos tus campeonatos nacionales, ¿cuál se te ha quedado más grabado y por qué?

Definitivamente el primer nacional. Fue una experiencia increíble, por ser la primera de todas. Siempre había soñado estar ahí, ver a porristas practicando y luego el escenario. Te puedo afirmar que todos los nacionales han tenido sus momentos únicos, algunos han estado más difíciles en cuanto a nivel que otros, como el del 2012; pero sin duda el primero fue el más significativo.

¿Cómo entras a la selección nacional?

Yo debuté con la selección en el 2013, pero no era la titular, sino como una subdivisión. Aun así, era un sueño que yo siempre tuve, siempre quise estar seleccionado. Aunque no era la “mera mera” selección nacional, el nivel era bastante bueno y para mi representaba mucha emoción. A raíz de eso seguí con mis entrenamientos hasta que en este año 2016, me convertí en elemento de la selección nacional titular, y posteriormente, en campeón del mundo.

Una ligera lluvia cae como saeta en el techo del salón. Andrés alza la voz, recompone su postura y dice “pasé por varios filtros para entrar a la selección, me preparé duramente y fue hasta este año cuando quedé”. Previamente ya había mostrado su agilidad, posaba para nuestro lente parado en una mano. Su entrenamiento raya en lo intrínseco.

Cuéntame de tu experiencia en el mundial

Se llevó a cabo en el mes de Abril, en Orlando. Fue uno de los días más emocionantes de  mi vida, fue muy emotivo. Participan una gran variedad de países. Sobre todo en el momento en que pasamos a la zona de los tres finalistas, sentí una gran emotividad. Y aunque ya habíamos quedado entre los mejores 3 del mundo queríamos la cereza en el pastel, que era el primer lugar.

¿Qué sentiste al ganar?

En el momento en que nombraron a México como campeón del mundo yo lloré y grité. Cuando pasamos frente a todos y cantamos el himno nacional, la piel se me erizaba. Es un momento increíble. Le agarras un amor sorprendente a tu país, a tus colores y a tu bandera porque sabes que no solo es un logro tuyo sino de toda una nación, porque creyó en ti. Fue algo muy grande.

¿Qué pasó después?

Minutos después, no lo podía creer. Salí del escenario de la premiación y yo estaba como shock. No te puedo decir que en ese momento me sentí alegre o triste, porque ya después no sabía ni que pasaba. Ya hasta que pasaron los minutos y las horas me di cuenta de que todo mi trabajo había tenido frutos. Y veía mi anillo y mi medalla, me sentí orgulloso.

Actualmente, Andrés Galván es…

Para mí, Andrés Galván es alguien que ha luchado por sus sueños, ha cumplido varias metas. Es una persona que ha logrado lo que se ha propuesto, y sin embargo, a pesar de haber alcanzada ciertas cosas que creía inalcanzablessiempre quiere más. Para mí es alguien que busca los caminos que valen la pena seguir.

La entrevista termina y Andrés se despide. Recoge, una a una, sus medallas. Las tiene de todos tamaños, colores y formas. “Las más importantes son estas”, me había dicho al principio, señalaba únicamente las preseas nacionales y la del mundo. Pienso: “el espíritu ganador lo lleva en su sangre, junto a sus glóbulos”.

 

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