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Morelia, Michoacán a 29 de abril de 2017
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Foto: Samuel Herrera Jr. Luis ha dedicado su vida a estudiar los pequeños organismos que nos rodean.

Luis, un joven apasionado por la ciencia

7 de abril, 2017

Redacción web/La Voz de Michoacán

Gerardo Diosdado/La Voz de Michoacán

Morelia, Michoacán.-Originario de la ciudad de Morelia, Luis Eduardo Servín, de 30 años, ha dedicado su vida a estudiar los pequeños organismos que nos rodean, movido desde pequeño por la curiosidad que le causaban las plantas en el jardín de su abuela, decidió averiguar cómo es que funcionan estas formas de vida.

Proveniente de una familia donde por el lado materno muchos de ellos se dedican a labores artísticas, además de ser muy religiosos, Luis Eduardo siempre contó con el apoyo de sus padres, quienes procuraron brindarle las mejores oportunidades para crecer y desarrollarse, pues al ser su único hijo podían darle las herramientas necesarias para su preparación.

“Viví en las afueras de Morelia junto con mis papás en casa de mi abuela, siempre tuve mucho interés en tratar de entender cómo funcionaban las cosas, recuerdo que en una ocasión le pregunté a mi abuelita ¿por qué a las plantas no les dan de comer? Y ella me explicaba que tenían la tierra pero yo seguí preguntando más cosas, entonces ella me decía que para saber eso tenía que estudiar”, comenta Luis.

Su padre es Ingeniero Químico, por lo que durante su infancia siempre estuvo rodeado de computadoras y equipos de trabajo y eso siempre despertó en él un gusto por estar conectado y manejando los equipos de cómputo, ya fuera jugando videojuegos o dibujando.

¿Cómo decidiste a qué te querías dedicar?

“Cuando estaba en la prepa yo quería estudiar diseño o arquitectura pero fue por las clases de biología por las que tuve la oportunidad de participar en una olimpiada del conocimiento organizada por la UMSNH como parte de las actividades de la Academia Mexicana de Ciencias, eran mis amigos los que se quedaban a las clases y yo para no estar sin hacer nada los acompañaba, ahí descubrí que me gustaba mucho este tema”, explica.

Eduardo participó en tres olimpiadas del conocimiento antes de lograr ganar una y asistir a la fase nacional, que tuvo lugar en Chetumal, Quintana Roo, donde tuvo contacto con investigadores, profesores y gente interesada en las ciencias biológicas.

¿Cómo te enteraste de esta carrera?

“Unos amigos de la prepa me comentaron que en la UNAM estaba la carrera de Ciencias Genómicas, en la cual yo podía seguir investigando cómo funciona la vida a nivel molecular y seguir teniendo contacto y manipulando los equipos de computación. Esta licenciatura era nueva y a mí me tocó formar parte de la segunda generación de la carrera y ahí tuve una formación muy integral en la que vi temas de biología, bioquímica, biología molecular, biología celular, pero también integraba la parte de programación, como realizar las indicaciones en una computadora para que realice cierto proceso”, externa Luis.

En el último año de la carrera realizó una estancia en el Centro de Secuenciación del Genoma Humano en el Colegio de Baylor en Houston, donde pasó tres meses realizando investigaciones y participando en reuniones.

¿Quién te inspiró para dedicarte a la ciencia?

“Cuando regresé de Houston hice otra estancia con el doctor Federico Sánchez, quien nos dejó el año pasado, él siempre fue una inspiración en mi para hacer ciencia, para viajar, disfrutar la vida, disfrutar la vida académica. Él trabajaba con biología molecular de plantas y yo me integré a su laboratorio para estudiar la diversidad de especies en las plantas nativas de México”,  comenta.

Con el doctor Sánchez tuvo la oportunidad de presentar un proyecto en Italia, experiencia que según comenta cambió su vida, pues pudo relacionarse con expertos de todo el mundo y charlar con ellos sobre su trabajo, recibiendo comentarios positivos al respecto así como consejos.

¿Cómo decidiste especializarte en microorganismos?

“En los últimos días de la carrera comenzaron a dar un curso de microbiología que era opcional, impartido por la doctora Esperanza Martínez, quien actualmente es la coordinadora de la licenciatura en Ciencias Genómicas, y pues me fascinó el curso, descubrí que me gustaban los microorganismos y todas las contribuciones que tienen para la salud del hombre y para el ambiente”, explica.

Fue entonces cuando supo que quería dedicarse a ello por lo que hizo todo lo posible para titularse rápidamente e ingresar al doctorado en Ciencias Biomédicas de la UNAM, donde presentó un proyecto para estudiar los microorganismos que viven en la zona geotérmica de “Los Azufres” en Michoacán.

¿Cómo llegaste a la ENES?

“Después de terminar el doctorado, del cual salí con mención honorífica, no sabía qué hacer, pasé por una especie de crisis profesional y no sabía si dedicarme a la industria, a la academia o a seguir estudiando, rechacé algunas invitaciones para trabajos porque aún no me titulaba, al final me fui al Laboratorio Nacional de Ciencias de la Complejidad en la Ciudad de México, viví allá dos años hasta que uno de mis profesores de la licenciatura me comentó sobre la posibilidad de un trabajo en Morelia”.

“Mandé mi CV y los documentos necesarios y me aceptaron como profesor titular de tiempo completo en la Escuela Nacional de Estudios Superiores de la UNAM Campus Morelia, la cual en ese entonces tenía cuatro años trabajando, y fue algo muy emocionante para mí porque era uno de mis sueños el ser profesor y al mismo tiempo desarrollar actividades de investigación”, comenta Luis sonriente.

“Algo que yo disfruto mucho es la docencia, me ha tocado dar clases en una carrera nueva que es la licenciatura en Ecología, ha sido algo muy gratificante, son grupos pequeños y yo les imparto temas de biodiversidad y me gusta compartirles todos estos conocimientos”, finaliza.

Luego de un año y tres meses trabajando en la ENES, para Eduardo ha sido una experiencia fascinante el haber cumplido su sueño de estudiar lo que más le gustaba y que esto le permitiera viajar, aprender y conocer otros lugares y después regresar a su lugar de origen a realizar su trabajo.

Luis Eduardo fue nombrado recientemente Joven Embajador de la Asociación Americana de Microbiología, representando a México por primera ocasión en la historia, donde tendrá como propósito servir de puente entre la comunidad científica con las nuevas generaciones de estudiantes, uniéndose a otros 61 jóvenes embajadores de todo el mundo.

Además ha realizado un total de 18 artículos escritos en inglés, en los que ha participado como primer autor o colaborador. Estos artículos se han publicado en diversas revistas especializadas en ciencia tales como: Molecular Phylogenetics and Evolution, Genome Biology and Evolution, Applied and Environmental Microbiology, Systematic and Applied Microbiology, FEMS Microbiology Ecolog, Journal of Bacteriology, Genome Announcements, Eukaryotic Cell, Mitochondrial DNA y BMC Plant Biology.

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