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Foto: Erika Conejo. Salvador nos comparte que todos los días trata de ser feliz, pues agradece a la vida por estar aquí.

Salvador Maral, un fotógrafo de corazón

30 de septiembre, 2016

Redacción web/La Voz de Michoacán

Erika Conejo/ La Voz de Michoacán
Morelia, Michoacán.-
Con una mirada intensa, hermosos ojos y un rostro encantador hacen de  Salvador Maral un chico autentico, fotógrafo y publicista de profesión quien nos platica de su más grande pasión, sus sueños y vida. Nacido en tierra caliente “ Los Reyes Michoacán, lugar donde actualmente radica.

Familia
“ Nací y crecí en Los Reyes Michoacán, donde tuve una infancia extremadamente bonita, pues fui un niño muy feliz, amado y querido”, dice Salvador. Nos compartió que recuerda haber sido un niño inquieto “ Era demasiado hiperactivo, quería estar todo el tiempo en la calle, además de que me gustaba estar en puros calzones y descalzó”, expresa con una sonrisa el guapo fotógrafo.

Es el mayor de dos hermanos, pues creció con su hermana más pequeña, su mamá y su papá con quienes recuerda haber tenido una infancia bonita, pues compartían con toda la familia buenos momentos y nos confiesa que desde chico por ser travieso le dio varios dolores de cabeza a sus papás.

“ Recuerdo que a los dos o tres años me fui a casa de una tía que vivía a varias calles de mi casa, pero me salí sin avisar y sin que se dieran cuenta, por lo que me estuvieron buscando durante todo el día con patrullas, hasta que mi tía se dio cuenta que me estaban buscando” , sonríe Salvador Maral.

Un antes y un después en su vida
Más tarde a los 12 años vive una lamentable experiencia, su papá fallece lo que le cambia la vida radicalmente “ Cuando murió mi papá era muy chico y la verdad en el momento no pensé que tan relevante iba a ser en mi vida su partida, con los años y con el tiempo me fui dando cuenta cuanto lo extraño y cuanta falta me hace y hasta el día de hoy me pregunto qué hubiera dicho o pensado mi papá si estaría aquí y recordarlo me hace sentir un nudo en la garganta” dice Maral.

“ Lo recuerdo como no tienes una idea, crecí con un papá, pero se fue muy pronto, pero siempre tengo en mente que fue el padre más amoroso y cariñoso,  a él le dedico todos mis logros y éxitos, pues sin él no estaría aquí” expresa Salvador con lagrimas en los ojos.

Sin duda alguna la partida de su papá fue un parte aguas en su vida pues desde entonces recuerda haber cambiado un poco la relación con su mamá, lo que lo llevó a acercarse más con su hermana pequeña María José Martínez y su tía Otilia Martínez quienes han sido un respaldo, apoyo y fuerza en su vida.

Su pasión la fotografía
Desde muy pequeño Salvador empezó a inmiscuirse en el mundo de la fotografía pues nos comparte que en la secundaría conoció algunos programas de edición y diseño gráfico los cuales comenzó a explorar, dominando lo básico “ Recuerdo que la gente me decía que lo hacía muy bien, lo que me inspiraba a seguir explorando, sólo que más tarde cuando pensé en dedicarme a ello, mi familia se opuso pues no lo veían como profesión sino un hobby” dice Maral.

El guapo fotógrafo nos dice siempre haber sido un chico estudioso, dedicado y tranquilo. Más tarde cuando sale de la preparatoria entra a estudiar la carrera de Medicina. “ Entre a estudiar Medicina por cuestiones familiares, pues estaba orillado a estudiar todo menos lo que me apasionaba, pues así era la manera de pensar de mi familia” dice Salvador.

Estando en la carrera de medicina Salvador Maral en sus ratos libres entró a trabajar con un amigo en su estudio de fotografía, donde apoyaba editando y diseñando fotos y fue ahí donde se dio cuenta que eso era lo que le apasionaba.

“ Sabía que eso me apasionaba y que me quería dedicar a ello, pero me daba miedo enfrentar a los que no me apoyaban, pues siempre fui un chico que hacía lo que querían y que los complacía, pero llegó un momento en el que dije basta, haré lo que a mi me gusta” dice el fotógrafo.

Lo que lo llevó a tomar la decisión más difícil y drástica en su vida, abandonar la carrera de medicina para hacer lo que realmente le gustaba. “Comencé a estudiar cursos y talleres de fotografía, diseño y edición de video, con mis propios recursos pues me quitaron todo tipo de apoyo económico” dice Salvador.

Poco a poco Salvador Maral fue alcanzando sus sueños “ Fue difícil un poco pues tenía que luchar por lo que quería, sin embargo, siempre me acompaña mi ángel de la guarda por lo que comencé a trabajar de modelo en varias agencias de Morelia, y en el festival de Morelia, para así lograr mi sueño de ser fotógrafo y publicista” dice Maral.

El apoyo de su  tía, hermana y amigos fueron fundamentales para lograr alcanzar sus sueños. Hoy en día el guapo Salvador Maral realiza fotografías y videos sociales y además de publicidad a varias empresas y actualmente fotógrafo oficial de “ Reina turismo México”.

Una de sus metas es seguirse preparando y crecer como publicista no sólo en el estado sino en toda la república mexicana y por qué no, en diferentes partes del mundo “ Mi ángel de la guarda me recuerda día con día que luchando y esmerándose se pueden alcanzar todos los sueños” dice Maral.

Su vida fuera del lente
El guapo y simpático fotógrafo nos dice que es un chico simpático, extrovertido, libre y amiguero y nos confiesa ser un tanto “frío” pues le cuesta trabajo expresar sus sentimientos , por lo que suele reservarse, sin embargo, es una persona mentalmente abierta que respeta pero o comparte.

Salvador nos comparte que todos los días trata de ser feliz, pues agradece a la vida por estar aquí y por dejarle seguir luchando por lo que quiere. “ Disfruto cada momento y cada persona, me encantan las cosas simples y pequeñas que a la ves llegan a ser grandes experiencias” dice Maral.

El guapo fotógrafo nos dice que unas de las cosas que más le frustran es el ver a niños en la calle, con hambre y sin un techo dónde dormir “ Me pone triste ver esa problemática, sin embargo, con empresas hacemos donativos y beneficios hacía ellos, pero a final de cuentas es un granito de arena lo cual no soluciona  la problemática, pero no dejo de aportar para conseguirlo” dice Salvador.

El simpático publicista nos comparte que inicia sus días tomándose un té de jengibre pues le ayuda a tener una mejor digestión, después hace ejercicio pues toda su vida desde pequeño se inclino al deporte, más tarde organiza su trabajo editando fotografías o videos, para después realizar alguna sesión fotográfica y más tarde pasar tiempo libre con amigos.

“ Soy un chavo muy fiestero y amiguero y los fines de semana al menos los viernes los dedico a divertirme  y a salir de fiesta, ya sea en los reyes, en Morelia o dónde sea” dice Maral.

“ Me encanta la fotografía porque capturo momentos que nunca van a regresar, es como detener el tiempo y disponer de ello cuando lo quieras volver a revivir” dice Salvador Maral.

 

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