Ashley Rodríguez / La Voz de Michoacán Morelia, Michoacán. - En su mensaje con motivo del inicio del Año Nuevo 2026, el arzobispo de Morelia, Carlos Garfias Merlos, convocó a caminar como “promotores y artesanos de la justicia, la reconciliación, el perdón y la paz”, frente a los retos sociales que enfrenta la región y el país. En su mensaje, expresó su deseo de que el 2026 sea un año para “alcanzar la gracia de ser mejores personas y crear una nueva humanidad”, acompañados por la misericordia y el amor de Dios. Agradecimiento por el Año Jubilar 2025 Foto: Sam Herrera Jr. Al iniciar el nuevo año, Garfias Merlos elevó una plegaria de agradecimiento por el Año Jubilar 2025. “Le agradecemos por el año jubilar que ha concluido, por el don de la vida, por lo que hemos aprendido, por las pruebas superadas y por la gracia de sostener nuestro caminar aun incluso en los momentos más difíciles”, expresó. Asimismo, reconoció el testimonio de familias, comunidades y agentes pastorales, al agradecer “por cada familia que resistió unida, por cada comunidad que no cerró su corazón, por cada sacerdote y consagrado que siguió sirviendo aun en la dificultad”. No obstante, subrayó que la gratitud auténtica implica también una revisión crítica, al señalar que “la gratitud verdadera también nos lleva a reconocer lo que no ha sido fiel al Evangelio, lo que necesita ser sanado y reconciliado”. Violencia, pobreza e individualismo, entre los desafíos actuales El arzobispo llamó a mirar con esperanza el momento histórico actual, aunque reconoció que persisten problemáticas sociales que afectan a la población. “Nuestra sociedad continúa presentando grandes desafíos: la violencia que hiere a tantas familias, la inseguridad que genera miedo, la pobreza que limita oportunidades, y la tentación del individualismo que debilita el tejido social”, afirmó. Ante este contexto, sostuvo que estas realidades “nos interpelan especialmente como responsables de la Buena Nueva y nos llaman a responder desde el Evangelio como promotores y artesanos de la paz”. La reconciliación, camino indispensable para la paz Foto: Sam Herrera Jr. Garfias Merlos subrayó que no puede existir una paz auténtica sin reconciliación, al advertir que “no habrá paz verdadera mientras no sanemos las rupturas del corazón, mientras no aprendamos a perdonar, mientras no reconstruyamos la confianza rota”. Recordó que la misión de reconciliar no corresponde solo a un grupo en particular, ya que “esta misión no es solo de algunos; es responsabilidad de toda la Iglesia, de todos los bautizados, los consagrados y de todas las personas de buena voluntad”. Asimismo, llamó a romper con dinámicas de violencia y exclusión, al señalar que reconciliarse implica “romper la lógica de la venganza, de la traición, de la mentira, del engaño, del odio y de la exclusión”. Exhorto a sacerdotes y laicos En su mensaje, el arzobispo exhortó a sacerdotes, consagrados y consagradas a seguir siendo “signos visibles de misericordia, puentes y no muros, pastores con olor a oveja”, y a no cansarse de acompañar procesos de sanación y reconciliación. A los fieles laicos les recordó que la construcción de la paz no debe delegarse, ya que “la paz comienza en la familia, en el barrio, en la escuela, en el trabajo, en la manera en que hablamos y en el trato cotidiano con cada uno de nuestros hermanos”. Finalmente, Garfias Merlos deseó que el 2026 sea una oportunidad para “fortalecer nuestras comunidades, sanar heridas, reconstruir la confianza y caminar juntos como Iglesia sinodal”. El mensaje concluyó con una oración a Nuestra Señora de la Salud, a quien encomendó la vida y la historia del Pueblo de Dios de la Arquidiócesis de Morelia, y con una bendición final: “Con un corazón agradecido y lleno de esperanza, les bendigo, en Cristo nuestra paz y nuestra fortaleza. ¡Feliz Año 2026!”.