Redacción / La Voz de Michoacán Morelia, Michoacán. Cada inicio de año deja una estela silenciosa de abandono animal, frente a esta realidad, el Colectivo D.A.R.A.M.O.R Rescatistas Independientes de Michoacán exhortaron a la sociedad a no permitir que los Reyes Magos entreguen perros y gatos como regalos, recordando que los animales no son juguetes ni caprichos de temporada. Por ello, hicieron un llamado urgente a la conciencia social para evitar que este Día de Reyes se obsequien animales como si fueran juguetes sin valor, ni responsabilidades. La vocera de la asociación Rescatistas Independientes de Michoacán, Luisa Quijano Ravell, advirtió que los animales no son objetos desechables y que adquirir un perro o un gato implica un compromiso real de entre 10 y 15 años, una responsabilidad que no debe tomarse a la ligera ni por impulso. La activista lamentó con tristeza que durante los meses de noviembre y diciembre el abandono de perros y gatos se incrementa hasta en un 40 por ciento, principalmente porque algunas familias deciden salir de vacaciones y no quieren hacerse cargo de ellos, mientras que otras optan por “renovar a la mascota”, tratándolos como bienes reemplazables. Quijano Ravell recordó que la comunidad animalista ha luchado durante años para erradicar la idea de que los animales se tiran, se renuevan o se abandonan, y también para que no sean llamados “mascotas”, ya que este término los cosifica, cuando en realidad son seres sintientes con emociones y necesidades. “Son seres vivos que tienen necesidades físicas y emocionales al igual que nosotros como seres humanos, necesidades tanto de un espacio donde habitar, así como alimento y agua, amor, tiempo, paseos, cuidados médicos veterinarios, convivencia familiar, entre muchas otras cosas más”, manifestó. Finalmente, hizo un llamado directo a madres y padres de familia para no permitir que los Reyes Magos, Santa Claus o cualquier celebración se convierta en el inicio de una tragedia, regalando perros y gatos como si fueran muñecos de peluche. Subrayó que la mayoría de los animales entregados como regalos terminan en las calles, padeciendo hambre, sed y frío, y en muchos casos muriendo bajo condiciones de extrema violencia.